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DISTONÍA OROMANDIBULAR: UNA FORMA FOCAL DE DISTONÍA
¿Qué es la distonía
oromandibular?
La distonía oromandibular (DOM) es un tipo de distonía que
puede afectar varias áreas de la cabeza y cuello, incluyendo la
parte inferior de la cara, mandíbula, lengua y laringe. Los espasmos
pueden provocar que la boca se abra, se cierre convulsivamente, o se mueva
de forma repetitiva, con lo que el habla y la deglución pueden
verse afectados. La DOM se encuentra asociada a menudo con la distonía
de los músculos cervicales (torticolis espasmódica), de
los párpados (blefaroespasmo) o de la laringe (disfonía
espasmódica). La combinación de la distonía superior
y de la inferior se denomina a veces como distonía cráneo
cervical. Cuando la DOM se da en conjunción con el blefaroespasmo,
el conjunto recibe el nombre de Síndrome de Meige en honor de Henri
Meige, neurólogo francés que fue el primero en describir
detalladamente los síntomas en 1910. Los síntomas aparecen
normalmente entre los 40 y los 70 años de edad, y se ha comprobado
que es una enfermedad más común en las personas de sexo
femenino. Las causas de la DOM son desconocidas. Algunos enfermos pueden
tener un historial familiar de otras formas de distonía. Son conocidos
algunos casos de distonía craneal familiar, normalmente en conjunción
con la distonía de torsión idiopática. Algunas personas
afectadas por DOM presentan tics faciales ( o más probablemente,
distonía craneal no diagnosticada), elevada frecuencia de parpadeo,
parkinsonismo y temblor esencial. La DOM puede presentarse como una reacción
aguda o crónica (tardía) a la administración de neurolépticos.
Esta distonía puede afectar a los músculos involucrados
en la masticación y en la expresividad facial, así como
a la lengua y el paladar. Los movimientos distónicos incluyen abertura
o cierre de la mandíbula, incluso apretándola durante largos
períodos con rechinar de dientes, convulsión o contracción
espasmódica de los labios, retracciones, enrojecimiento nasal,
contracciones del paladar blando y músculos del suelo bucal, así
como protrusión de la lengua. Estos espasmos pueden durar medio
minuto o más, pero pueden darse movimientos clónicos más
breves y de tipo rítmico en conjunción con los movimientos
prolongados. Estos síntomas pueden estar acompañados por
gruñidos, carraspeos y sonidos respiratorios, que suelen ser característicos
en la distonía craneal. Los movimientos de la DOM pueden estar
relacionados muy específicamente con actividades concretas como
el habla o la masticación, que se sirven de los músculos
afectados, pero también pueden progresar hasta el punto de ser
continuos.
¿Cuál es el pronóstico de
la distonía oromandibular (DOM)?
La naturaleza de la distonía es variable, o sea que es difícil
predecir la evolución de la enfermedad. Los movimientos de la DOM
pueden dañar los dientes a causa del cierre forzado de la boca,
y pueden interferir con el uso de prótesis dentales. Es frecuente
el dolor témpero mandibular, y algunos pacientes se quejan
de frecuentes dolores de cabeza de tipo tensional. La DOM puede afectar
los músculos alrededor de la boca, utilizados para articular los
sonidos. Esto puede traer consigo la distorsión de las vocales
y consonantes produciendo una reducción de la velocidad del habla,
así como de su comprensión. Los enfermos de DOM pueden sufrir
dificultades al masticar y tragar a causa de los movimientos incontrolados
de la lengua y mandíbula. En este caso, para mantener una nutrición
adecuada se sugiere entre otros, comer lentamente, tomar poca cantidad
de alimento cada vez y beber en pequeños sorbos.
¿Qué terapias existen actualmente
para la DOM?
Desgraciadamente no existe por ahora curación para la distonía,
aunque si se dispone de tratamientos que pretenden aliviar tanto los síntomas
dolorosos, como los espasmos y los efectos provocados por la alteración
de posiciones y funciones. El objetivo de todo tratamiento, incluido el
de la DOM, es obtener los mayores beneficios incurriendo en el mínimo
riesgo. Esto hace necesario ponderar los riesgos y los beneficios y empezar
con el tratamiento menos arriesgado. Establecer cual es el tratamiento
satisfactorio puede ser algo que requiera paciencia por parte del paciente
así como de su médico.
Terapias conservadoras
Estas aproximaciones incluyen "trucos" que los pacientes
usan para aliviar sus síntomas. Muchos afectados por la DOM favorecen
la apertura de la boca colocando sus dedos en los labios, dientes, o paladar
duro. Tocarse la nuca con los dedos puede ayudar a cerrar la mandíbula;
y durante los espasmos más intensos, los afectados pueden intentar
cerrar o abrir la boca haciendo presión con sus propias manos.
La asistencia a terapias de reeducación de habla o deglución
puede disminuir los espasmos, mejorar el rango de movimientos, enseñar
"trucos" como los expuestos para disminuir la distonía,
reforzar músculos no afectados, y facilitar el habla y la deglución.
Tratamientos farmacológicos
Varios medicamentos conteniendo, por ejemplo, anticolinérgicos
(trihexifenidil y benzatropina), baclofeno, benzodiacepinas (diazepam,clonazepam,lorazepam),
y tetrabezina pueden ser de utilidad para algunos enfermos de DOM.
Inyecciones de toxina botulínica
La
toxina botulínica es una proteína compleja producida por
una bacteria, Clostridium botulinum, que puede debilitar
los músculos lo suficiente para reducir el espasmo pero no tanto
como para causar parálisis. Se trata de un bloqueador nervioso,
que se une a las terminaciones nerviosas en los músculos y evita
la liberación de las sustancias químicas que los activan.
Estas sustancias son las que transportan el "mensaje" que proviene
del cerebro y que indica al músculo que debe contraerse. Si el
mensaje es interceptado, entonces el espasmo no se produce. La toxina
se inyecta con pequeñas agujas y normalmente sólo se produce
una molestia transitoria en el punto inyectado. Habitualmente los efectos
benéficos no se empiezan a producir hasta 5 a 10 días después,
y pueden persistir entre tres a cuatro meses con unos efectos colaterales
mínimos. Cerca de un 70% de afectados por DOM tratados con la toxina
en los músculos maseteros, temporales y pterigoides laterales,
se benefician de algún grado de reducción de los espasmos
así como de mejora de la masticación y del habla. Pueden
darse efectos secundarios tales como dificultades para deglutir, habla
vacilante y debilidad excesiva en los músculos tratados, pero estos
efectos son tolerables y transitorios.
Tratamiento
quirúrgico
Puesto
que la DOM afecta músculos que tienen que ver con masticar, deglutir
y hablar, no se considera en este caso la posibilidad de intervenir quirúrgicamente
para destruir parcialmente los nervios o músculos afectados.
Terapias
de apoyo
A pesar
que el estrés no causa la DOM, muchos enfermos manifiestan que
sus síntomas empeoran en situaciones de tensión. Desgraciadamente
no es posible eliminar todas estas situaciones, pero sí pueden
ser útiles los cursos de técnicas de relajación y
control del estrés. La búsqueda de información y
querer aprender más sobre la distonía son ya un primer paso
en la relación con la enfermedad. Es muy positivo también
el apoyo que puedan proporcionar las familias, los amigos así como
otras personas afectadas por la DOM. Las asociaciones de enfermos ofrecen
grupos de apoyo. Un buen ambiente e información sobre nuevos tratamientos
y los últimos avances médicos. En Cataluña existe
ALDEC, Associació de Lluita contra la distonía a Catalunya.
A pesar que la causa exacta de la distonía no es aún
conocida, la constante investigación ofrece esperanzas de poder
encontrar las respuestas necesarias.
Editado
por la distonía Medical Research Foundation, One East Wacker Dr,
suite 2430, Chicago IL 60601 0905 Preparado por Trevor Bass
& Mark F. Gordon, M.D., Dep. Of Neurology, Long Island Jewish Med.
Center, New Hyde Park NY . Revisado por Mahlon R. Delong M.D., Director
científico de la DMRF. Traducido al castellano por Roger Eritja.
Supervisado por la Doctora Maria José Martí, del Hospital
Clínic de Barcelona. |