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TORTÍCOLIS ESPASMÓDICA
O DISTONÍA CERVICAL
Dr. Carlos Maragoto, Dra. Maria José
Martí.
¿Qué
es distonía?
La
distonía más frecuente es la distonía primaria, en
la que los movimientos distónicos son los únicos síntomas
y signos que presentan los pacientes y donde no existe una causa clara,
como fármacos u otras enfermedades del sistema nervioso, que la
provoca.
Dentro de las distonías primarias, las más frecuentes son
las de inicio en la edad adulta, en las que se afectan algunos grupos
musculares, y entre ellos, sobre todo, los músculos palpebrales
(blefaroespasmo) y cervicales (distonía cervical o torticolis espasmódica
). De las características clínicas de ambas distonías
focales y de su tratamiento actual, es a lo que vamos a referirnos en
este artículo.
Torticolis
espasmódica o distonía cervical
La prevalencia de la distonía cervical se estima en 9 casos por
100.000 habitantes y es, al igual que la mayoría de las distonías
focales excepto el calambre del escribiente, algo más frecuente
en mujeres que en hombres. En un 10% de los casos existe un antecedente
de traumatismo cervical previo. Aunque en algunos pacientes el inicio
puede ser agudo, en general suele aparecer de forma gradual e insidiosa,
a veces con sensación de tensión en los músculos
cervicales, y con aparición de espasmos o desviación continua
de la cabeza sobre todo durante acciones específicas. El periodo
de progresión de la enfermedad es variable, normalmente no sobrepasa
los tres años desde el inicio de los síntomas, y posteriormente
se estabiliza, aunque los pacientes pueden presentar períodos de
mejoría o empeoramiento de los síntomas sin una causa clara.
En un 10% de los pacientes se han descrito remisiones espontáneas
de los síntomas durante meses, aunque en otro 10% pueden ser mucho
más prolongadas, de hasta años. Las remisiones espontáneas
son más frecuentes en pacientes jóvenes y en los primeros
cinco años de iniciada la distonía. Durante la progresión
de la enfermedad, la distonía cervical primaria, puede extenderse
a otras áreas musculares, como la cara, tronco, o extremidades
superiores, pero nunca se generaliza. En ocasiones, cuando la postura
anormal cervical se mantiene durante periodos prolongados, los pacientes
pueden desarrollar espondilosis cervical con afectación de las
raíces o la médula cervical.
Puede cursar con espasmos de rotación (torticolis), lateralización
(leterocolis), o desviación anterior y posterior de la cabeza (anterocolis
o retrocolis). En la experiencia clínica el tipo de desviación
cefálica puede cambiar a lo largo del tiempo ya sea espontáneamente
o debido al tratamiento. Aunque el término "torticolis espasmódico"
implica sacudidas de la cabeza o espasmos del cuello, esta manifestación
clínica se encuentra ausente en un 30% de los pacientes, manifestándose
la distonía cervical como desviación cefálica constante,
ya sea continua o intermitente. Es muy frecuente la presencia de dolor
cervical que a veces es el elemento más invalidante del cuadro
y un tercio de los pacientes presentan temblor cefálico. Es característica
la mejoría con determinados "trucos sensoriales". Por
ejemplo los pacientes con torticolis disminuyen la intensidad de los espasmos
cervicales, tocándose, a veces de forma leve la barbilla o un lado
de la cara.
Distonía
cervical primaria
Aunque los espasmos distonicos de los músculos craneales y cervicales
pueden ser secundarios a diversas alteraciones cerebrales o ser manifestación
de una distonía debida a fármacos neurolépticos,
en la mayoría de los pacientes la causa de los espasmos es desconocida.
Aunque no conocemos ni la causa ni el mecanismo exacto por el que se produce
la distonía, el hecho de que en diferentes enfermedades en que
se afectan unos núcleos cerebrales conocidos como los ganglios
basales, pueden aparecer espasmos musculares similares, hace pensar que
estas estructuras son importantes en la mediación de los espasmos
distónicos. Dado que no se ha podido poner en evidencia ninguna
alteración estructural se cree que lo que existe es una alteración
funcional, como sugieren recientes estudios neurofisiológicos y
neuroradiológicos funcionales.
Diagnóstico
El tratamiento de la distonía craneo-cervical es básicamente
clínico. En estos pacientes deberán ser excluidas las posibles
causas de distonía craneal sintomática, ya sea por una enfermedad
nourológica asociada o debido al tratamiento crónico con
fármacos neurolépticos (distonía tardía).
Ambas se harán mediante una buena historia clínica y una
exploración neurológica completa. En la distonía
craneo-cervical típica aislada no son necesarias las exploraciones
complementarias. Aunque raro, el blefaroespasmo puede estar asociado a
lesiones estructurales del tronco cerebral, por lo que las técnicas
de neuroimagen estarían indicadas si hubiera otros signos neurológicos
acompañantes. Una exploración oftalmológica podrá
excluir blefaroespasmo secundario a causas oftalmológicas. En casos
de torticolis espasmódica con postura fija dolorosa se recomienda
efectuar estudios radiológicos craneo-cervicales, para descartar
alteraciones de estas estructuras que pueden cursar con torticolis no
distónica.
Tratamiento
de la torticolis espasmódica
Quizás, lo primero y más importante es explicar al paciente
lo más claramente que se pueda la naturaleza del problema y el
pronóstico a largo plazo. Explicar que en general la distonía
no se extenderá más allá de la musculatura craneal,
que existe una posibilidad, aunque escasa, de mejoría espontánea
y que no sabemos como curarla pero si que podemos controlarla.
Actualmente el tratamiento de elección es la terapia local con
toxina botulínica. Su inyección en los músculos cervicales
y palpebral da como resultado clínico una pérdida de fuerza,
cuyo grado depende de la cantidad de toxina inyectada. Los efectos clínicos
suelen iniciarse en la primera semana después de la aplicación,
persistiendo durante dos o tres meses. La toxina botulínica más
empleada actualmente en la práctica clínica, es el tipo
serológico A.
En el blefarospasmo, más frecuentes del 90% de los pacientes van
a responder de forma notable a las inyecciones. La mayoría de los
pacientes afectos de distonía cervical responden en mayor o menor
grado, especialmente en cuanto al control del movimiento y la mejoría
del dolor, si existe..
Los efectos indeseables más frecuentes son locales, ya sea por
que se produce una relajación excesiva del músculo o bien
debido a difusión a músculos adyacentes. Así, por
ejemplo la difusión al músculo elevador de los párpados,
cuando la TB se inyecta en el orbicular de los ojos, produce ptosis (
caída ) del parpado, y la difusión a la musculatura parafaríngea
al inyectar el músculo esternocleidomastoideo, uno de los más
importantes en la distonía cervical, puede producir dificultad
para tragar, en ambos casos transitorias, con resolución completa
en una o dos semanas. Un porcentaje de pacientes puede perder con el tiempo
el beneficio terapéutico de la toxina botulinica. En casos de distonía
cervical este porcentaje puede ser del 10%, en la parte, debido a la formación
de anticuerpos. Los factores de riesgo para la formación de anticuerpos
son el empleo de altas dosis y su aplicación a intervalos de tiempo
cortos entre inyecciones, por lo que se recomienda no reinyectar antes
de tres meses. Estos pacientes pueden responder de nuevo si se utiliza
otro tipo serológico de toxina, como la tipo F o B, esta última
ya introducida en la practica clínica en algunos países.
Otros tratamientos farmacológicos
Los tratamientos farmacológicos del tipo de los anticolinérgicos,
el clonazepam, el baclofen y la combinación de tetrabenacina y
carbonato de litio, pueden aliviar a algunos pacientes, aunque en general
de forma leve. Se utilizan si el paciente no responde a la toxina botulinica
o bien lo hace de forma parcial.
Tratamiento quirúrgico
A pesar de todos los tratamientos comentados, existen pacientes que no
presentan mejoría. Brevemente, los pacientes con blefarospasmo
pueden mejorar con miectomía del orbicular de los ojos o neurectomía
facial. La denervación selectiva périferica de la musculatura
implicada en los casos de distonía cervical que no responde a otros
tratamientos puede ser efectiva en algunos casos. Tambien se han descrito,
recientemente, mejorías mediante técnicas quirurgicas ya
sea lesionando o de estimulando el núcleo palido, (estimulación
craneal profunda) en algunos pacientes con distonía cervical y
craneal, aunque por el momento la experiencia que se dispone es muy limitada. |