ACTITUDES ANTE EL ENFERMO
DEMANDAS DE LOS FAMILIARES
Bittori Bravo
Centraré mi exposición sobre las demandas de los familiares ayudándome de varios puntos para llegar a definir la necesidad de una respuesta multidisciplinar coordinada para hacer frente a esta enfermedad.
Un primer punto en el que me acercaré a lo que es la demanda, que diferenciaré de la necesidad, de la queja y de la reivindicación. Cada una de ellas exige una forma de respuesta diferente aun que todas pueden surgir de la misma persona.
En segundo lugar, acercándome a lo que es el entorno familiar del enfermo, veré que siendo éste muy variable, las distintas personas que lo componen van a ir asumiendo roles, con los que funcionarán a lo largo del curso de la enfermedad acompañando al enfermo, interaccionando. Aunque puede darse que unos familiares parezcan más molestos o menos eficaces todos son necesarios. Los profesionales tienen que tenerlo en cuenta.
Las características del enfermo y el curso variable de la enfermedad tienen su importancia en la evolución de la situación de la familia y en la de sus necesidades. Más cerca de lo cotidiano, definiré unos momentos que me parecen críticos y que pueden dar lugar a una demanda más intensa. Hay que tenerlos en cuenta para que los profesionales coordinen su respuesta de forma adaptada. Esto evitará descompensaciones en el equilibrio que deben soportar las familias. ¿qué demanda y qué necesidad surge en estos momentos?.
Finalmente, ¿qué equipo puede responder a estas demandas?.
La respuesta a las necesidades muy diversas de las familias exige una definición cada vez más unificada de los recursos que urgentemente deben ponerse en funcionamiento.
OFERTA DE LOS PROFESIONALES
Raquel Ruiz
La enfermedad de Alzheimer es multiprofesional por excelencia. Una gran diversidad de disciplinas acuden actualmente en apoyo del enfermo de Alzheimer y de su familia cuidadora; desde las especialidades médicas hasta las llamadas terapias alternativas, pasando por la Enfermería -de tan importante presencia en el cuidado de estos enfermos-, sin olvidar otras materias que también concurren en el devenir de esta enfermedad de tan variados y múltiples aspectos, como el Derecho y la Bioética, e incluso la Religión.
¿Cubre toda esta oferta las necesidades y expectativas del enfermo y su familia? ¿Se debe mejorar o ampliar?
La sociedad española debe enfrentarse a la amenaza del Alzheimer de modo consciente y solidario. Y, entre todos, deberemos hallar respuesta a estas y otras preguntas.