Bandolier y Bandolera en Internet |
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Muchos lectores han contactado con nosotros
preocupados con el cambio
del status de Bandolier impreso, y si la versión Internet cesará
o se convertirá en un lugar al que sólo se pueda acceder
bajo contraseña y/o suscripción. Pueden estar tranquilos,
ninguno de estos desastres ocurrirá. Pero, para dejar las cosas
claras, les contamos cómo lo hacemos
Gratuito, pero cuestaLa versión Internet de Bandolier será gratuita como hasta ahora. Esto significa que no tendrá que pagar, pero no significa que hacerla no cueste nada. Nosotros no podemos hacerlo por nada. El coste de poner en marcha una versión Internet se minimiza porque se eliminan los gastos de distribución e impresión y además tenemos bastante ayuda.La Oxford University Medical School nos proporciona el espacio en su servidor y la asistencia necesaria para asegurar el acceso a los 150,000 visitantes semanales. Esto es una gran proporción del tráfico total de este servidor, y por tanto el servicio que nos prestan no es nada despreciable, también nos facilitan el motor de búsqueda El Oxford Pain Relief Trust, una
fundación, nos proporciona las oficinas en las que trabajamos y
becas del Pain Research pagan el alquiler. El grueso del trabajo es mantener
el sitio (con alrededor de 3.000 archivos actualmente y unos 100
Mb), actualizar los artículos que se encuentran en la sede
web, y escribir nuevos artículos a razón de unos 10-20
por mes. La mayoría del trabajo, más los costes administrativos,
es financiado a través de patrocinios de fundaciones, industria
y en una pequeñísima proporción por el Servicio Nacional
de Salud (del Reino Unido).
Ud. Puede ayudarTrabajamos duro para conseguir patrocinios para mantener y ampliar Bandolier. Ud. puede ayudar sugiriendo la posibilidad de patrocinio en la organización en la que Ud. trabaja. Bandolier necesita un flujo continuo de patrocinios para cubrir los costes que mantengan la versión Internet gratuita para Ud. También será de ayuda si los colegas cesan en sus indicaciones de que no es necesario pagar por la versión impresa, ya que Bandolier está gratis en Internet. Esto puede ser cierto, pero no ayuda a levantar nuestra moral.En los próximos meses añadiremos
una sección en la que indicaremos a las personas que sólo
utilizan la versión Internet de la revista (no están suscritos
a la versión impresa) como pueden contribuir voluntariamente a los
costes de esta versión. Esto ayudará a mantenernos independientes
de la industria farmacéutica y del gobierno
url
original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band100/b100-8.html
Bandolera en InternetBandolera la versión en español de Bandolier (sólo en formato electrónico) cumple con este número el tercer año de su presencia en la red (ya van 36) y al igual que la versión original inglesa, es gratuita. Como puntualizan nuestros colegas ingleses, gratis no es igual a que no cueste trabajo y dinero hacerla. Gracias a mucha gente -el peculiar grupo de los Bandoleros- que dedican parte de su tiempo de ocio a traducir los artículos originales, Ud. puede leer, en su idioma, y mensualmente "las balas de evidencia" que Bandolier publica.Además contamos con la colaboración desinteresada de Infodoctor, un proveedor médico de Internet, que personificado en la figura de Santiago Mola siempre nos ha proporcionado el espacio web y la asistencia técnica que hemos necesitado, sin pedirnos jamás una contraprestación económica. Contrasta esta generosidad de miras con la miopía de nuestras instituciones sanitarias, cuya aportación brilla por su ausencia. A decir verdad, nunca la hemos solicitado de manera formal, y en la única ocasión que la pedimos (una ayuda económica para poder editar Bandolera en formato PDF que facilitara la impresión) el Instituto de Salud Carlos III no tuvo a bien concedérnosla; al parecer era más importante publicar aportaciones científicas más relevantes, del tipo actas del congreso hispano-luso de psiquiatría circular. Probablemente Bandolera, si se lo propusiera, conseguiría aportaciones económicas de otros sectores del negocio sanitario, pero siempre hemos preferido mantenernos al margen. Un "prurito" de independencia, que no sabemos si será apreciado debidamente por nuestros lectores, pero que entronca con el romanticismo que impregna el nombre de nuestra revista y que es el factor común de todos los que colaboramos en Bandolera. Bandolera seguirá gratuita en Internet mientras el cuerpo de los que trabajamos en ella aguante. Confeccionar la revista no cuesta mucho, nuestras oficinas son virtuales, no consumimos papel y nuestros traductores mantienen altas dosis de entusiasmo. Solo gastamos nuestro tiempo. ordenadores, y un poquito de café. Con seguridad nos vendría bien una aportación económica: por ejemplo nos gustaría reunirnos físicamente de vez en cuando (aunque no se lo crea, una gran parte de los colaboradores no se conocen personalmente), poder ofrecer la revista maquetada y en formato PDF para facilitar la impresión, traducir más artículos para el Baúl de Bandolera, e incluso redactar algún artículo original para la versión española. Para ello se necesita tiempo y dinero del que carecemos, si se le ocurre algo estamos abiertos a colaboraciones y sugerencias. Para acabar, sólo
resaltar nuestro agradecimiento a nuestros mentores ingleses por su generosidad,
y a nuestras familias y trabajos por el tiempo que Bandolera les
roba
Por los Bandoleros Rafael Bravo Toledo |