| [Varones impotentes
que fuman (%)
Fumadores en la población general
(%)
|
La diferencia del 12%
entre los porcentajes de fumadores de los varones impotentes y de la población
general aparece de forma precisa en los estudios más grandes, pero
no sucede lo mismo en los más pequeños (Figura 2). Por encima
de 400 varones la diferencia era consistente. Por debajo de 100 hombres
la diferencia oscilaba entre un 60% y un –9%.
Figura 2: Diferencia en la prevalencia de tabaquismo en los varones impotentes y en la población general según el tamaño del estudio |
|
Número de varones en el estudio
Impotentes menos general (%)
|
ComentarioEste trabajo, por si solo, no establece de forma definitiva una relación entre el tabaco y la impotencia masculina. Sin embargo, avanza significativamente para que esta afirmación pueda hacerse. En definitiva puede influir mucho para que los jóvenes se lo piensen dos veces antes de empezar a fumar y los mayores se planteen dejarlo. Las mujeres también puden apreciar la información.Existen por lo menos dos revisiones sistemáticas sobre el tabaco y la disfunción eréctil que se han publicado recientemente [2, 3]. La conclusión fundamental de ambas es que el tabaco dobla el riesgo de disfunción eréctil. Los problemas de erección son frecuentes entre los hombres afectando a entre un 10 y un 25% de los mismos. Posiblemente no está disponible toda la evidencia, pero los hombres pueden asumir razonablemente que el tabaco empeorará un problema que la edad o la enfermedad crónica traerán algún día a su puerta. Bibliografía:
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band102/b102-5.html |