Depresión en enfermedad avanzada

Prevalencia de depresión
Resultados
Comentario
 La depresión en la enfermedad avanzada es común, pero puede ser fácilmente pasada por alto. Si acentuamos la mejora de la calidad de vida, esto no debería ocurrir. Lo que necesitamos es buena evidencia sobre como descubrirla, y buena evidencia sobre como tratarla. Dos revisiones sistemáticas de Londres y de Stanford [1,2] marcan un comienzo. 

Prevalencia de depresión

 Esta revisión sistemática [1] se diseñó para encontrar todos los estudios que examinaban la prevalencia de depresión en enfermedad avanzada. Había dos problemas: definir depresión y definir enfermedad avanzada. Para el primero, el objetivo era examinar diferentes métodos para detectar depresión, desde el reconocimiento clínico hasta el uso de diferentes escalas de depresión. Para el segundo, los revisores tenían una población diana de pacientes en escenarios de cuidados paliativos, excluyendo estudios focalizados en enfermedades no oncológicas como insuficiencia cardiaca o SIDA. Al menos el 50% de los pacientes debían tener cáncer, y los estudios oncológicos fueron incluidos si la supervivencia real o esperada era de menos de seis meses. 

Se utilizó una estrategia de búsqueda muy extensa, incluyendo muchas bases de datos electrónicas, la base de datos del St. Christopher's Hospice, la biblioteca Cochrane, e incluso búsqueda manual en revistas seleccionadas. 

Resultados

 La revisión no realiza un meta análisis para  darnos un gráfico global de la depresión, porque había una auténtica heterogeneidad clínica entre los estudios. Los seis criterios diagnósticos principales fueron el reconocimiento clínico, escalas de ítems simples, la Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión ( The Hospital Anxiety and Depression Scale (HADS)), otros cuestionarios, el uso de criterios diagnósticos y estudios 'case-finding'. 

La figura 1 muestra la prevalencia encontrada con estos cinco primeros métodos en unos 6,700 pacientes en los que la tasa global de depresión fue del 30%. Para el HADS y otros cuestionarios de valoración de depresión solo se ha incluido la depresión severa en la figura 1. Muchos estudios eran muy pequeños, lo cual también contribuyó a la amplia variación, que estuvo entre menos del 10% hasta más del 60%. 

Figura 1: Prevalencia  de depresión en pacientes con enfermedad avanzada de acuerdo a diferentes métodos diagnósticos 

Comentario

 No es posible decir que un método en particular encuentra más depresiones que otro, o cual es el correcto. Lo que está claro es que la depresión es relativamente común. Una revisión hermana sobre tratamiento [2] no encontró ningún estudio sobre intervenciones psicosociales, y solo encontró tres ensayos aleatorizados con antidepresivos, con un total de 163 pacientes. Dos de ellos mostraron que los antidepresivos eran mejores que placebo, y uno mostró que la fluoxetina era igual de efectiva, pero con menos abandonos, que la desipramina. Los autores comentan la literatura y señalan que los antidepresivos podrían estar siendo infrautilizados en cuidados paliativos. 

Los cuidados paliativos tienen pocos estudios aleatorizados y menos revisiones sistemáticas. Estos estudios constituyen una aportación importante a la base de  conocimientos, como opuesta a la base de experiencias. La experiencia en cuidados paliativos es buena y ha posibilitado que se realicen grandes avances. El conocimiento cimentará y mejorará esto. 

Referencias:

  1. M Hotopf et al. Depression in advanced disease: a systematic review part 1. Prevalence and case finding. Palliative Medicine 2002; 16: 81-97.
  2. KL Ly et al. Depression in advanced disease: a systematic review part 2. Treatment. Palliative Medicine 2002; 16: 279-284.
Traducido por Luis Rubio Toledano 
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band102/b102-7.html

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