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Estudio
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Resultados
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Comentario
Muchas de las recomendaciones preventivas
se basan en buena evidencia. Lo mismo que para antiagregantes plaquetarios,
para muchas intervenciones tenemos sólidos meta-análisis
de buenos ensayos clínicos que demuestran una eficacia estadística
clara. Calculamos NNTs o el número de pacientes que se benefician
por cada 1.000 que toman tal o cual medicina durante tres o cinco años.
A nivel poblacional hay un beneficio claro.
¿Qué hay respecto al paciente
individual? ¿Qué hay de su punto de vista sobre la cantidad
de beneficio que hace que le merezca la pena tomar una medicina? Más
aún, ¿qué hay sobre el equilibrio entre beneficio
y perjuicio? Bandolera es consciente desde hace tiempo de que mucha
gente que toma estatinas o antihipertensivos cree que el hacerlo les previene
de tener el ataque cardíaco o cerebral que habrían tenido
de no tomarlas. Esta es la razón por la que toleran, a veces, algunos
efectos adversos tremendos que tienen un impacto negativo enorme en la
calidad de sus vidas.
Por tanto, un vistazo a las expectativas
de los pacientes [1] es bienvenido como un chorro de aire fresco.
Estudio
Los sujetos se seleccionaron al azar de tres
grupos:
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El Grupo 1 había sido dado de alta
de la unidad de cuidados coronarios (UCC) con un diagnóstico de
infarto de miocardio.
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El Grupo 2 no tenía historia reciente
de infarto de miocardio pero estaban tomando medicamentos para prevención
cardiovascular.
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El Grupo 3 no tenía enfermedad cardiovascular
ni estaba tomando medicamentos para su prevención.
De 550 sujetos, 308 (56%) aceptaron participar,
aproximadamente 100 en cada grupo. Se les dio una explicación sobre
el estudio y un cuestionario. Se les pidió que imaginaran que su
colesterol plasmático estaba más alto que lo normal, lo que
les ponía a mayor riesgo de tener un ataque cardíaco en los
próximos cinco años. Se les dijo que se disponía de
un medicamento nuevo, seguro, que reduciría su riesgo pero que no
beneficiaba a todo el mundo. Algunos no se beneficiarían porque,
de todas maneras, no iban a tener un ataque al corazón; otros no
se beneficiarían porque el medicamento no era suficientemente fuerte
como para evitarles el ataque al corazón.
Se les pidió a los sujetos que marcaran
una una escala visual análogica que expresaba el beneficio en forma
semilogarítmica.
Resultados
Hubo algunas diferencias demográficas
entre los grupos (Tabla 1), pero aproximadamente cuatro de cada cinco querían
saber la probabilidad que tenían de beneficiarse del tratamiento.
Sólo una minoría de pacientes tomaría el medicamento
si pensaran que tenían una probabilidad del 5% o menor de beneficiarse
del tratamiento en los próximos cinco años (NNT de 20, aproximadamente).
Tabla 1: Principales
resultados de los tres grupos de pacientes - demográficos y respuestas
a los cuestionarios
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