Ampliando el conocimiento - ¿ Es diferente la información no publicada?

 Uno de los problemas principales en cuanto al sesgo de publicación es el conocer cuanta información está en realidad sin publicar. El argumento es que las revisiones sistemáticas llegan a conclusiones positivas solo porque existen multitud de informes negativos que no se han publicado debido a que son negativos. Una complicación añadida es que mucho de lo que no está publicado es de inferior calidad. Entonces, ¿ cómo es posible conocer si los datos no publicados es probable que cambien la magnitud o la dirección de los resultados? 
A menos que tengamos estudios publicados y no publicados de igual calidad, que examinen el mismo resultado, la misma intervención en la misma población, tenemos pocas esperanzas de llegar a una conclusión satisfactoria. Un nuevo análisis de la asociación entre dispepsia y AINEs [1] maneja este aspecto a través de la comparación de datos publicados con datos no publicados procedentes de la FDA.

Estudio

 Se realizó una búsqueda en cuatro bases de datos electrónicas hasta finales de 1997 sobre ensayos clínicos aleatorios de AINEs y toxicidad gastrointestinal. Se incluyó cualquier AINE oral administrado al menos durante cuatro días a adultos, y comparado con placebo, si se informaba de efectos adversos gastrointestinales. El análisis se limitó a la dispepsia porque este resultado es referido frecuentemente en los ensayos clínicos aleatorios. 
Todos los informes de la FDA sobre suplementos y aplicaciones de nuevos medicamentos de naproxeno, ibuprofeno, diclofenaco, etodolaco y nabumetona fueron examinados, debido a que son los AINEs más frecuentemente prescritos en USA.  En cada uno se buscaron ensayos clínicos aleatorios que tuvieran los mismos criterios de inclusión y exclusión que los ensayos clínicos publicados. Se investigó sobre la posibilidad de que algún estudio estuviera en ambos grupos estudiados. 
Después de la revisión de la literatura se realizó una definición de trabajo de la dispepsia.  Ésta fue cualquier término de resultado relacionado con dolor o malestar abdominal alto o epigástrico, e incluía el término dispepsia pero excluía específicamente nauseas, vómitos o pirosis. 
Los porcentajes del grupo tratamiento y control, y riesgos relativos, fueron combinados utilizando un modelo de efectos aleatorios. También se llevó a cabo un análisis de meta-regresión para determinar el efecto de un AINE publicado o referido por la FDA, y además examinar la edad, tipo de paciente, criterios de exclusión, calidad del estudio y dosis y duración. 

Resultados

 Después de excluir estudios por diferentes razones, hubo 15 trabajos (1,455 pacientes) en la literatura publicada que compararon AINEs con placebo y midieron como variable resultado la dispepsia. En las revisiones de la FDA hubo 11 trabajos comparables (2,368 pacientes). Todos fueron aleatorios, casi todos fueron enmascarados, y un 90% de los estudios publicados y un 80% de los de la FDA tenían puntuaciones de calidad entre 3 y 5, un nivel considerado de mínimo sesgo. 
La asociación de los AINEs con la dispepsia fue la misma en los estudios publicados y no publicados (Tabla 1). Este análisis incluyó a todas las dosis (alta, media o baja, que para el ibuprofeno era de más de 3.200 mg para la alta, 1.600- 3.200 mg para la media y menos de 1.600 mg al día). Únicamente la dosis estaba relacionada con la tasa de dispepsia en la meta- regresión, con altas dosis asociadas a más del doble de la tasa de dispepsia. El que un estudio fuera publicado o proviniera de la FDA no marcó diferencias significativas. 

Tabla 1: Dispepsia y AINEs - estudios publicados y no publicados

Número de
Porcentaje con dispepsia 
(95% IC)
a
a Estudios Pacientes Tratamiento Placebo
Razón de riesgos * 
(95% IC) 
Estudios FDA 11 2368 4.1 (2.3 a 5.8) 3.2 (1.5 a 4.9) 1.07 (0.7 a 1.6)
Estudios publicados 15 1455 5.5 (3.1 a 7.9) 3.0 (1.0 a 5.0) 1.21 (0.8 a 1.8)
Todos los estudios 26 3923 4.7 (3.3 a 6.2) 3.1 (1.8 a 4.3) 1.14 (0.9 a 1.5)
         * corregido de la tabla original de Bandolier
 

Comentario

 Lo realmente interesante de este artículo es que un 62% de la información no estaba publicada y se encontraba en informes de la FDA. No se trata de una pequeña parte, sino de la mayor parte de la información. Todavía más, la adición de información no publicada no motivó conclusiones diferentes. 
 
Se trata de una poderosa evidencia en contra de los argumentos del sesgo de publicación, pesando que este estudio no es más que un ejemplo. Frecuentemente éste es el problema, que nosotros tomamos un único ejemplo, generalmente de baja calidad , y extrapolamos sus resultados a cualquier eventualidad. Incluso aquí existe un problema que es que han sido agrupadas diferentes dosis y quizá no lo deberían haber hecho. El análisis de meta- regresión añadido ayuda para protegerse contra una conclusión falsa. 
 
Por último, la conclusión final sería:  es probablemente incorrecto pensar que los datos no publicados que se desconocen conducen forzosamente a conclusiones opuestas. Indudablemente, las compañías farmacéuticas y otras deberían fomentar el hacer público lo que no está publicado y así cualquier duda podría ser despejada.

Referencia:

  1. CH MacLean et al. How useful are unpublished data from the Food and Drug Administration in meta-analysis? Journal of Clinical Epidemiology 2003; 56: 44-51. 
 
Traducido por María Isabel Fernández San Martín. Medicina Preventiva y Salud Pública. Alcala de Henares. Madrid
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band110/b110-4.html 

artículo previo o siguiente en este número