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Revisión
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Resultados
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Comentario
Hace mucho, mucho tiempo, tanto como
tiene Bandolier
21, las reglas de Ottawa para el tobillo fueron presentada
en estas páginas como modelo para valorar y evaluar las pruebas
clínicas de diagnóstico. Desde entonces, las reglas han sido
evaluadas en multitud de estudios, tantos que ahora tenemos para un meta-análisis
[1]. Bandolera también ha pensado que ésta podría
ser una buena oportunidad para confrontar métodos tradicionales
de descripción y evaluación de pruebas diagnósticas
(sensibilidad, especificidad, cocientes de probabilidad) con los métodos
de "frecuencias naturales" sugeridos por Gerd Gigerenzer (Bandolera
109).
Revisión
La revisión utilizó una búsqueda
sistemática de estudios sobre las reglas de Ottawa para el tobillo
y el pie, buscando en varias bases de datos y sin restricción de
idiomas. En cada estudio se buscó información sobre cuestiones
metodológicas, por ejemplo si el reclutamiento fue consecutivo,
si los radiólogos desconocián los resultados de la exploración
(ciego), y si se hicieron radiografías a todos los pacientes. Se
hizo una estimación combinada de la sensibilidad, pero no de la
especificidad, y de los cocientes de probabilidad negativos calculados,
con análisis de sensibilidad.
Resultados
En total se encontraron 32 estudios,
unos centrados en las reglas para el tobillo, otros centrados en las reglas
para el pie, y algunos en ambas. Y mientras la mayoría eran con
adultos, algunos eran con niños. En 27 estudios con datos para un
análisis combinado, de 15.581 pacientes, 27 (0.3%) fueron falsos
negativos, es decir las reglas de Ottawa eran negativas pero tenían
realmente una fractura.
En conjunto, la sensibilidad combinada
(porcentaje de pacientes con fractura, con resultado positivo en la prueba
y correctamente clasificados como tales) fue del 98%, y la mayoría
de los estudios obtuvieron niveles muy altos de sensibilidad. La especificidad
(porcentaje de pacientes sin fractura que obtuvieron resultados negativos
en la prueba) fue muy variable; en algunos estudios era tan baja como del
10%, en la mayoría estaba alrededor del 40%, y en otros pocos era
tan alta como del 70%.
El cociente de probabilidad para un resultado
negativo de la prueba fue alrededor del 0.1, lo que significa que, con
una prevalencia de fracturas de alrededor del 10%, la probabilidad de tener
realmente una fractura es de 1 entre 100.
Comentario
Las reglas de Ottawa para el tobillo
y el pie se diseñaron para minimizar el número de radiografías
innecesarias. La especificidad era la clave de esto. La tabla 1 muestra
los cálculos para una cohorte de 1.000 personas, entre las que hubo
100 fracturas, aplicando los valores mejor, promedio y peor de especificidad
encontrados en la revisión. Según baja la especificidad se
encontrarán muchos más resultados positivos en la prueba,
la mayoría falsos positivos, que requerirán más radiografías.
Según baja la especificidad, la utilidad de realizar la prueba clínica
disminuye. La especificidad ideal de 0.9 supondría solamente alrededor
de 200 radiografías para 1000 pacientes. Con los resultados reales
se requirieron entre 350 y 900.
Tabla
1: Resultados de los estudios de las reglas de Ottawa para el tobillo y
el pie, usando un escenario ideal y la mejor, media y peor especificidad
de la revisión sistemática.
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