Pérdida de peso y tensión arterial |
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Comentario
Bandolera presta atención siempre
a la evidencia sobre vida saludable, y especialmente sobre como evitar
la toma de antihipertensivos. Mientras que es razonablemente claro que
el sobrepeso puede predisponer a una presión arterial más
alta, ¿cual es la evidencia de que la perdida de peso reduce la
presión arterial ? ¿ y cuanto ?.
-- Parte del problema al entender la evidencia es su complejidad. ¿ estamos hablando de normotensos o de hipertensos? ¿ están tomado medicamentos ? ¿ se pierde peso por restricción calórica, ejercicio, ambos o con alguna ayuda farmacológica ? ¿ influye cuanto tiempo se tarda en perder peso? Un revisión sistemática nueva
[1] nos ayuda a entender como la perdida de peso ayuda a reducir la presión
arterial.
Revisión sistemáticaLos ensayos clínicos aleatorizados sobre reducción de peso y su efecto sobre la tensión arterial se buscaron en cuatro bases de datos bibliográficas en formato electrónico, así como el examen de la lista de referencias de los artículos publicados. Los criterios de inclusión de los ensayos fueron que estuvieran publicados en ingles, de una duración de al menos ocho semanas y la reducción de peso implicara medidas no farmacológicas.El peso y la presión arterial fueron
monitorizadas a lo largo del tiempo del ensayo, y se recogió
el dato correspondiendo con el de máxima reducción de tensión
arterial. En ausencia de esta información se utilizó el dato
del final del estudio.
Resultados
La reducción media de peso fue de 5 Kg lo que supone un 6% menos respecto al punto de partida. Se observó una levemente mayor perdida de peso en la restricción calórica ( 7 Kg ) que con el ejercicio solo ( 3 Kg ) y combinando ambos ( 6 Kg) Los cambios tanto en la presión
sistólica como diastólica fueron en general proporcionales
a la cantidad de peso perdido. La relación para la sistólica
la podemos ver en la figura 1. Tanto la sistólica como la diastólica
se redujeron 1 mm de Hg por cada Kg de peso perdido.
Figura 1: Relación entre la pérdida de peso y la reducción de la presión sistólica
El análisis de varios subgrupos sugieren que la relación se mantiene a pesar de la edad, para estudios con mas o menos mujeres, en hiper y normo tensos, para los diferentes métodos de perdida de peso, independientemente de su IMC inicial y para grandes y pequeñas perdidas de peso. Había indicios de que las mayores reducciones de presión por Kg. de peso perdido podían haber sido vistas en la población de origen asiático y en los que tomaban fármacos antihipertensivos, pero solo indicios. ComentarioLo que aquí tenemos es una revisión de sentido común. Se ha utilizado ensayos aleatorizados de duración adecuada y encontrado una relación consistente entre la pérdida de peso y el descenso de la presión arterial sistólica y diastólica. Esto es una buena noticia particularmente para aquellos de una cierta edad cuando el peso tiende a estar un poco por encima del límite máximo y una presión arterial bordeline. Es mejor perder unos pocos kilogramos que tomar pastillas.Hay otros meta-análisis sobre pérdida de peso y presión arterial [2, 3,4] que merece la pena leer. En ellos se confirma una respuesta ligeramente mayor a la reducción del peso en las personas que tomaban fármacos antihipertensivos [2], y en general una relación entre la pérdida de peso y la reducción de la tensión arterial [3]. El ejercicio aeróbico puede tener un efecto añadido en los que han presentado perdida de peso en la reducción de la presión arterial. Un análisis de 53 ensayos aleatorizados [4] en los cuales las diferencias se limitaron al ejercicio físico aeróbico y control, demostraron una reducción total de 4 mm de Hg en la tensión sistólica y de 3 mm de Hg en la diastólica cuando el cambio de peso en total fue virtualmente nula. La reducción tendía a ser mayor con mas ejercicio, el único problema era que los ensayos eran pequeños y que en los pequeños había un efecto mayor. Lo clínicamente relevante es que para algunas personas con hipertensión límite existe la posibilidad de elegir. Perder peso, hacer ejercicio y sentirse mas jóvenes y mejor o tomar fármacos que podrían hacerles sentir mal. La elección parece evidente. Bibliografía:
SP
Whelton et al. Effects
of aerobic exercise on blood pressure: a meta-analysis of randomised, controlled
trials. Annals of Internal Medicine 2002; 136: 493-503.
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