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Drogas y conducción de vehículos


Sabemos que los conductores que consumen alchohol y presentan tasas de alcoholemia por encima de la media es más probable que presente un accidente de tráfico que aquellos que no consumen alcohol. Es por ello que las regulaciones contra el consumo de alcohol al volante son tan estrictas. Pero, ¿Que hay de otras drogas, particularmente de las drogas recreativas? Se trata de un tema en evolución dado que el patrón de consumo de las drogas recreativas cambia con el tiempo. Una rápida revisión de algunos estudios recientes a lo largo del mundo nos confirma que el consumo de drogas y la conducción de vehículos es un problema al menos tan grave como el consumo de alcohol y la conducción.

USA [1]

El contexto fue una cohorte de víctimas de accidentes de tráfico admitidas durante un periodo de seis meses en un centro de atención traumatoógico de Marylan y en los que se pudo obtener muestra de orina y sangre para el análisis de drogas. Se recogieron las variables demográficas y los resultados toxicoógicos que pùdieran ser el resultado de los fármacos administrados durante la admisión fueron descartados. El estatus con respecto a la conducción no se recogió ( peaton, conductor o pasagero).

Resultados

Durante este periodo hubo 322 pacientes elegibles, predominantemente varones ( 71%) y cerca de la mitad tenían menos de 35 años. El 59% daba positivo para los test toxicológicos y las drogas, con o sin consumo de alcohol estaban implicadas en las 3/4 partes de los resulñtados positivos.(Figura 1).

Figura 1: Test Toxicológicos en víctimas de accidentes de tráfico en Maryland


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Los niveles de alcoholemia estuvieron por encima del límite de 80 mg/dL en todos menos en tres de los positivos, y la alcoholemia promedio en aquellos positivos fue de 210 mg/dl. El alcohol fue la droga presente con mayor frecuencia de forma aislada con cannabinoides y benzodiacepinas presentes también en el 15% B (Figura 2). Los test positivos se encontraron con mayor frecuencua en hombres, escepto para benzodiazepinas.

Figure 2: Ranking de test toxicológicos positivos en Maryland


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Australia [2]

En este caso el contexto fue el de 3,398 conductores fallecidos en accidentes de tráfco en tres estados australianos entre 1990 y 1999. Se consideraron sólo los accidentes en la carretera y cualquier accidente en el que sospechó intento de suicidio fe excluido. Los conductores fueron identificados principalmente de los registros de los laboratorios de toxicología. El análisis de cada caso incluyó el grado de responsabilidad de cada conductor en el accidente, y el índice de culpabilidad se dividió entre responsable del accidente, contribuyente al mismo o no responsable.

Resultados

La mayoría eran conductores de vehículos (77%) motocicletas (19%). La mayor parte (cerca del 80%) fueron hombres, la edad promedio era de 35 años , con un rango de entre 12 a 92. Una alcoholemia por encima de 50 mg/dl se encontró en el 29%, drogas de cualquier tipo en el 27% y en el 10% de los casos se encontraron alcohol y drogas. Las drogas encontradas con mayor frecuencia fueron cannabinoides (14%), opioides (5%), estimulantes (4%) y benzodiazepinas (4%).

Utilizando a aquellos conductores que dieron como negativos en los test de alcoholemia y drogas, los conductores en el rango 30-60 eran menos probable que fuesen responsables del accidente. La proporción de conductores responsables fue mucho mayor (11) en el grupo con resultados positivos (3). Proporciones elevadas de responsabilidad fueron encontradas para el consumo de alcohol (34), accidentes de tráfico con un sólo vehículo (27), conductores por debajo de los 17 (12), test positivos para cannabinoides (10) y drogas psicoactivas (11) solo.

La responsabilidad para ls accidentes parecía estar relacionada con la concentración , al menos para el alcohol y cannabinoides. En relación al alcohol (Figura 3), comparando a los conductores con y sin , la odds ratio de ser responsable del accidente se incrementaba con la concentración de alcohol. Las concentraciones elevadas de cannabinoides también elevaban la probabilidad de ser responsable del accidente.

Figure 3: Responsabilidad del conductor en el accidente, odds ratio oir consumo de alcohol comparado con ausencia de consumo.


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Holanda [3]

Una aproximación diferente se realizó en Holanda. Aquí los casos fueron los conductores de vehículos implicados en accidentes de tráfico en carretera que precisaron trataiento en el hospital en los años 2000 y 2001 , en una población de 350,000. Los controles fueron los conductores escogidos al azar miestras conducían por la vía pública. Se intento que los conductores fueran similares en edad, sexo y momento del día en que se estaba conduciendo. Hubo 110 casos y 816 controles.

Results

Los tres cuartas partes de los casos fuern hombres, con un promedio de edad de 39 años. los controles fueron similares en características demográficas. Los test para drogas y alcohol fueron positivos para el 40% de los casos contra el 14 % de los controles . El alchol se detectó con mayor frecuencia, seguido por el cannabis y las benzodiacepinas. (Figura 4). Sólo el uso de una droga aislada sin alcohol tuvo una incidencia similar (9%) en casos y controles. Comparando el grupo sin drogas, el uso de múltiples drogas más alcohol elevaba cien veces el riesgo de accidente de tráfico.

Figura 4: Test toxicológicos positivos en conductores holandeses implicados en accidentes comparados con conductores seleccionados aleatoriamente y no implicados en accidentes.


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Nueva Zelanda [4]

Los conductores implicados en 571 accidentes de tráfico implicando la muerte o admisión hospitalaria de al menos un ocupnate fueron comparados para el uso de cannabis con 588 conductores seleccionados al azar en un área alrededor de Auckland, con una población de cerca de 1.1 millones entte 1988 y 1999.

Resultados

La edad promedio de los conductores implicados en accidentes fue de 37 años y el 59% eran hombres. Los casos y controles eran de características similares. Concentraciones en sangre por encima de 50 mg/dl se encontraron en el 23% de los implicados en accidentes conra el 1% de los controles. La utilización de cannabis en al menos tres horas antes del accidente fue admitido por al menos el 6% de los implicados en accidentes y el 10% admitieron utilizarlo al menos una vez a la semana. Las cifras para controles fueron inferiores al 1%.T

Comentario

Estos cuatro estudios se realizan en diferentes partes del mundo y en diferentes momentos a lo largo de la década pasada. Demuestran una consistencia. El Alcohol permanece como el factor más importante pero con los cannnabinoides y benzodiacepinas no muy por debajo.

Cuando la dosis fue analizada, hubo una relación significativa dosis respuesta para el alcohol y los cannabinoides. En el amplio estudio Australiano las concentraciones de cannabinoides variaban entre menos de 1 μg/L hasta una dosis máxima de 228 μg/L, con una mediana de 9 μg/L. Las concentraciones por encima de 5 μg/L se asociaban especialmente con la responsabilidad para los accidentes. En el estudio USA, las concentraciones medias de alcohol eran de 2 a 4 veces el límite legal. Tanto para el alcohol como para el cannabis cuando estaban presentes lo estaban en concentraciones que es bien sabido que causan problemas.

El cannabis se encontró de forma consistente en victimas de accidentes o conductores. No es una droga facil de conocer con problemas por el uso habitual y agudo. Existe una revisión extensa, casi sistemática [5] que analiza las evidencias de varias fuentes para aquellos que quieran una análisis más detallado. Las conclusiones de esta revisión es que el cannabis hace más difícil la conducción en simuladores, se asocia con accidentes de tráfico y que la mezcla de alcohol y cannabis es explosiva, produciendo una importante afectación cognitiva y psicomotora con afectación de la capacidad de conducción.

En una anotación técnica,los cuatro estudios analizan poblaciones diferentes para los casos y controles. Los casos eran conductores o cualquier persona implicada en un accidente, podían ser casos fallecidos o supervivientes. os controles eran los que daban negativos en los test o conductores seleccionados al azar. En el último caso, una minoría significativa rechazaba cooperar , con implicaciones para conocer cuante gente toma drogas mientras conduce. Debe ser mayor la cifra que la la que revelan estos estudios.

Referencias: