Los lectores de Bandolier están familiarizados con las asociaciones entre peso, el estilo de vida sedentario y la dieta pobre con diabetes tipo 2 en adultos mayores y cada vez con mayor frecuencia en adultos jóvenes e incluso niños. La mayoría de los lectores prescribirán instantáneamente dieta y ejercicio pero probablemente no tendrían inmediatamente los números a mano para sostener cualquier argumento de que el tratamiento ya sea con dieta y ejercicio funcionó o no. Una nueva revisión sistemática y un meta-análisis los provee.
La revisión se elaboró con la intención de responder a la pregunta de si un programa de educación en el estilo de vida comparado con la educación convencional mejoraría los niveles de glucosa o la incidencia de diabetes en personas con alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Se buscaron dos mediciones de los resultados: 1) El cambio en los valores de glucosa luego de 2 horas de administrar una carga de 75g de glucosa oral al inicio y luego de 6 meses después y, 2) la incidencia de diabetes. Los sujetos debían tener intolerancia a la glucosa, afectación de la glucosa en ayunas o valores limites de acuerdo a los criterios estándar.
Los ensayos debían ser aleatorios y la búsqueda se limitó a publicaciones en el idioma ingles hasta noviembre del 2004.
Nueve estudios fueron incluidos, 8 con información de la glucosa sérica y 5 con información de la incidencia de diabetes. 7 envolvieron dieta y ejercicio y 2 solamente dieta. Los controles fueron generalmente consejos médicos convencionales. Los estudios involucraron de 80 a 3000 sujetos con seguimientos comprendidos entre 6 meses a 3 años y 5 estudios mayores tuvieron seguimiento hasta 3 años o más. La edad promedio de los pacientes en los estudios oscilaba entre los 39 y 57 años y el índice de masa corporal promedio fue de 24 a 31 Kg/m2. Al incio del estudio, la glucosa sérica luego de 2 horas de una carga oral fue en promedio de 8-10mmol/L en los estudios individuales.
El objetivo primordial fue la diferencia entre la glucosa sérica luego de 2 horas en el inicio del estudio comparada a la encontrada despuesde de un año o más de seguimiento. Los resultados para los estudios individuales están en la figura 1. En general se observó una reducción de 0.8 mmol/L en la glucosa sérica luego de 2 horas de una carga oral (intervalo de confianza 95%, 0.4-1.3 mmol/L).
Figura 1: Cambios en la glucosa sérica a las 2 horas luego de una carga oral entre el inicio y un año de estudio.

La incidencia de diabetes se reportó en 5 estudios que duraron entre 1 y 6 años como se muestra en la figura 2. La duración promedio fue 3.6 años. La incidencia de diabetes fue del 28% con control (7.8%, o 1 de 13 por año), pero solo de 15% con dieta y ejercicio (4.2%, o 1 de 24 por año). El riesgo relativo fue de 0.6 (0.5 a 0.7) y el numero de sujetos que necesitó tratamiento para prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2 fue de 7.4 (6.2 a 9.4).
Figura 2: Incidencia de diabetes sobre 1 a 6 años (3.6 años en promedio)

Los resultados muestran evidencia valorable con reducciones consistentes tanto en los niveles de glucosa como en la incidencia de diabetes luego de periodos de tiempo razonablemente largos. La reducción de la incidencia de diabetes a la mitad puede incluso subestimar el caso. Mientras que la duración en promedio del estudio fue particularmente larga, 3.6 años, el uso continuado de estilos de vida saludable continuarían generando beneficios. Un NNT (numero de pacientes que será necesario tratar) a 10 años puede ser calculado en 2.6. Planteándolo de otra manera, si los individuos en los estudios hubiesen continuado desarrollando diabetes a la misma velocidad 8 de cada 10 en el grupo control la hubiesen desarrollado luego de 10 años, comparado con solo 4 de 10 en el grupo intervenido. Además no tenemos información sobre el seguimiento del tratamiento por los sujetos debido a esto solo conocemos los efectos del tratamiento en promedio. Es probable que los individuos que realmente cambiaron su estilo de vida y permanecieron con estos cambios, hayan reducido sus riesgos individuales de desarrollar diabetes a niveles mucho menores. Nuevamente, el mensaje es que la mejor manera de evitar ver al doctor excepto de manera social es comer frutas, vegetales, caminar y quizás disfrutar de una buena copa de vino cuando regreses.
Traducido por Grushenska Mauriz Caratini url original: http://www.jr2.ox.ac.uk/Bandolier/band144/b144-5.html