Querido Bandolier
Hace algún tiempo publicaron ustedes
una nota sobre la carencia de ERCs (Ensayos aleatorizados y Controlados)
en la prescipción de laxantes. Esta nota, y un trabajo previo en un consultorio
local, llevó a nuestro grupo (Shropshire Primary Care Audit Group) a realizar
una auditoria sobre este tema. (Los resultados completos pueden encontrarse
en el siguiente enlace (en ingles): Full
audit results.
Se realizó una auditoria retrospectiva
sobre prescripción de laxantes estimulantes en 21 consultas de Shropshire.
Cada consulta cuantificó el número de pacientes que tenían prescripciones
repetidas de laxantes estimulantes y revisó las historias clínicas de
10 de estos pacientes. La tasa de prescripción variaba entre 0,1% y
4,2% del total de pacientes de las 21 consultas (aunque la mayoría estaba
por debajo del 1%); 1302 de un total de 170.479 pacientes estaban tomando
regularmente laxantes, lo que supone una tasa de prescripción promedio
del 0,76%. La mitad de estas prescripciones correspondía a personas mayores
de 71 años, pero una pequeña y significativa proporción correspondía
a niños menores de 16 años.
Estas son algunas de las buenas noticias
de la auditoría:
La mayoría de los pacientes (72%)
habían tenido una revisión de la medicación y/o habían sido examinados
en la consulta durante el último año.
Alrededor del 30% habían recibido recomendaciones
de emplear otros medios para aliviar la estrenimiento y/o habían sido
convenientemente informados sobre lo que deberían hacer en caso de sangrado
rectal o súbitos cambios en los hábitos intestinales.
La auditoria identificó a 12 niños menores
de 16 años que habían estado consumiendo laxantes estimulantes durante
un periodo medio de 3,8 años (mayoritariamente debido a estrenimiento).
Esto facilitó la revisión individualizada de la adecuación de la prescripción.
La consulta con mayor tasa de prescripción
investigó su situación y encontró que se debía mayoritariamente a la
deficiente situación de los asilos de ancianos. Los residentes de dos
asilos tenían dietas inadecuadas en cantidad de fibra, hacían poco o
ningún ejercicio, y en muchos casos se les sondaba innecesariamente.
Los sanitarios responsables de esta consulta han logrado influir en la
mejora de los cuidados de estos pacientes e instaurar sistemas para prevenir
la recurrencia de una elevada prescripción.
La moraleja de este cuento es que Bandolier,
obviamente, llega a ciertos lugares donde otras revistas no pueden llegar.
Le saluda atentamente
Dr Jane Rees
Asesor Médico del Grupo de Audit en Atención
Primaria de Shropshire |