Intervenciones de mantenimiento con metadona

Estudio
Comentario
 La metadona lleva por aquí como opiáceo análogo a la morfina unos 50 años, y desde los años 60 se ha usado como una forma de tratamiento legal de sustitución de opiáceos. Es éste un terreno difícil, y la eterna cuestión parece ser "¿para qué molestarse?". Una revisión sistemática ha buscado tratar de responder a esta difícil cuestión. 

Estudio


Una concienzuda estrategia de búsqueda encontró artículos en los que se estudiaba a personas con el diagnóstico de abuso de sustancias opiáceas y sin ningún diagnóstico psiquiátrico concurrente. Incluian diseños, experimentales en los que el mantenimiento con metadona se comparaba con un grupo control (individuos dependientes de la heroína y sin terapia de mantenimiento con metadona), y los que tenían un diseño antes-después. Los resultados analizados eran uso ilícito de opiáceos (detección por análisis y por manifestación del propio individuo), conductas de riesgo para VIH y distintas valoraciones de comportamiento delictivo. 

Se encontraron once estudios y se demostró que diferentes diseños de estudio no conllevaban diferencia en los resultados. Los resultados se presentaron de una forma muy estadística, aunque proporcionando suficientes datos para mostrar el porcentaje de pacientes en programas de mantenimiento con metadona que disminuían las conductas de riesgo, y para calcular un número necesario a tratar teórico. Se muestran en la Figura. 
 

Figura: El porcentaje de individuos que buscan tratamiento y permanecen en un programa de mantenimiento con metadona, en que se demostraría una reducción en varios tipos de conducta. Cada número al final de las barras es el número necesario a tratar para que se beneficie un individuo, que no se beneficiaría sin tratamiento.

 
 
Por ejemplo, el uso ilícito de opiáceos se redujo en un 67% por el mantenimiento con metadona, con un NNT de 2.9. Para la conducta delictiva relacionada con drogas, se reduciría en un 85%, con un NNT de 1.4. 

Comentario

 Este es un estudio muy difícil de seguir. No da mucha información sobre el diseño de los ensayos y, por ejemplo, sólo da información sobre aquellas personas que permanecieron en los estudios durante seis a doce meses y no se nos proporcionan tasas de pérdidas. Los resultados pueden ser aplicables sólo a aquellos individuos dependientes de opiáceos que buscan tratamiento y se mantienen en él. Lo que aquí tenemos, de todos modos, es un punto de referencia importante frente al que tratamientos futuros, como el de la abstinencia con anestésico intravenoso, se puedan comparar, diseñando los estudios apropiados. 

Referencia:

    1.LA Marsch. The efficacy of methadone maintenance interventions in reducing illicit opiate use, HIV risk behaviour and criminality: a meta-analysis. Addiction 1998 93: 515-32.
Traducido por José Enrique Mariño.  url original       http://www.jr2.ox.ac.uk:80/Bandolier/band66/b66-6.html

artículo previo o siguiente  en este número