...y ahora, ¡lávese las manos! |
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Desde hace mucho tiempo se sabe que las manos pueden ser reservorios de gérmenes peligrosos, y que el lavado de las manos puede reducir las tasas de infección. Un pequeño y atrevido artículo [2] mostró que diferentes tipos de Klebsiella pueden vivir felizmente en las manos hasta dos horas y media, y que la adopción de rutinas de lavado puede reducir de manera significativa la trasnmisión de infecciones a los pacientes (del 23% al 16%). El lavado regular de las manos con clorhexidina produce reducciones en el 98-100% de los recuentos de gérmenes en las manos. Además existe una útil revisión sistemática
[3] sobre el cumplimiento del lavado de manos y la utilización de métodos
de barrera, donde se destacan dos estudios que demuestran que la mejora
del cumplimiento del lavado de manos, antes y después del contacto con
los pacientes, puede reducir en más de un 50% las tasas de infección.
A continuación se comentan otros tres artículos recientes de interés.
Iowa [4]Durante ocho meses se realizó un estudio cruzado múltiple ("multiple cross-over") en el que se comparaban dos métodos de lavado de manos, clorhexidina vs jabón más aclarado con alcohol. La medida primaria de resultado fue la tasa de infección nosocomial en los pacientes.Por observación directa se constató que
la proporción de lavado de manos (después de examinar a un paciente y
antes de examinar al siguiente) fue del 42% con la clorhexidina y
del 38% con el jabón/alcohol. Con la clorhexidina durante 4001 pacientes-días
hubo 152 infecciones. Con el jabón /alcohol durante 3984 pacientes-días
hubo 202 infecciones. Estas tasas eran estadísiticamente inferiores (a
las registradas fuera del estudio) .
Londres [5]En este estudio se monitorizaron medidas de control infeccioso durante el seguimiento de casos de Clostridium difficile y Estafilococo resistente a la meticilina, aparecidos en las salas dedicadas a patologías médicas agudas en pacientes ancianos de tres hospitales, para examinar el efecto en las tasas de infección y en la utilización de cefalosporinas. Las intervenciones fueron:
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ANTES DESPUES Cephalosporin (g/patient)
= Cefalosporina (gramos/paciente)
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Una año después esta estrategia
había tenido un importante impacto en la reducción del número de salas
clausuradas y en la mejora de la disponibilidad de camas. Hubo una ganancia
neta de 5 camas/día.
Ginebra [6]¿Cómo están de contaminadas las manos durante las actividades de cuidado rutinario de pacientes?.Un estudio realizado en Ginebra respondió a esta pregunta examinando las manos recién lavadas de los profesionales sanitarios y haciendo el recuento del número de unidades formadoras de colonias (UFC) presentes en las huellas digitales de los cinco dedos de la mano dominante. Se realizaron 417 pruebas, con una mediana de duración media cinco minutos. Los recuentos tuvieron un rango de 0 a 300 UFC, con una media de 100. Aparate de la flora habitual de la piel, el 11% estaba contaminado con Estafilococo aureus y el 15 % con bacterias gram negativas. Las manos enguantadas adquirían 3UFC por minuto, mientras que las manos desnudas adquirían 16 UFC por minuto. Cuanto más largo era el periodo de contacto, mayor era la contaminación por bacterias. Con las manos desnudas, el contacto directo,
los cuidados respiratorios (tubos endotraqueales), la manipulación de
secrecciones corporales y las actividades interrumpidas por una llamada
de teléfono, por ejemplo, estaban asociadas a las tasas más altas de
contaminación, de 16 a 20 UFC por minuto. La mayoría de los lugares del
hospital tenían tasas de contaminación similares, excepto las salas sépticas
de ortopedia y las unidades pediátricas de cuidados intensivo. El
lavado previo con antisépticos que contenían clorhexidina estaba asociado
con tasas inferiores de contaminación bacteriana.
ComentarioLa conclusión parece clara: el lavado de las manos con agentes que contengan clorhexidina reduce la tasa de contaminación bacteriana en las manos, y los protocolos de lavado de manos que se llevan a la práctica adecuadamente reducen las infecciones hospitalarias adquiridas. Sin embargo, hay algo más. Parece existir evidencia de la eficacia, de la mejora de la calidad asistencial y del coste-efectividad. Podría ser, por tanto, un asunto de "estado-hospitalario".Tanto a Bandolier como a ImpAct,
les interesaría conocer otras experiencias -similares a la de Londres-
en las que se haya logrado implantar estrategias que funcionen. ...y ahora,
¡lávese las manos!
Bibliografía:1. Hand washing. BMJ 1999; 318: 686.Traducido por José Francisco García Gutiérrez .Granada url original: http://www.jr2.ox.ac.uk:80/Bandolier/band67/b67-3.html |