Síndrome de las piernas inquietas |
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1. El deseo de mover las piernas, generalmente
asociado a parestesias y disestesias.
¿Hay tratamientos útiles?
Se ha utilizado la L-dopa y benzodiacepinas pero en este momento tenemos
ya tres estudios aleatorizados de alta calidad en los que la pergolida
(un agonista de los receptores de la dopamina) resulta altamente efectivo.
Los detalles de estos estudios se presentan en la tabla. Todos estaban
bien diseñados, detallaban claramente los resultados finales que
se investigaban e incluían un periodo de ajuste de la dosis de pergolida
o del tratamiento de comparación en una forma galénica de
aspecto idéntico.
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Tabla: Ensayos aleatorizados y doble ciego con pergolide en el síndrome de las piernas inquietas. |
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| Referencia |
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Efectos adversos |
| Staedt et al, 1997 | Ensayo aleatorizado doble ciego, cruzado en dos fases de 16 días y realizado con 11 pacientes. | 0,125 mg. por la noche aumentando si era preciso a 0,250 mg. (dosis media final 0.159 mg.) | L-dopa 250 a 500 mg. (dosis final 363 mg.) | Efectos en el paciente, polisomnografía. | Resolución completa o casi completa en 11/11 pacientes con pergolide y 1/11 con l-dopa. Progreso significativo en el sueño y reducción del tiempo de movimientos desde 165 minutos de partida a 35 minutos con pergolide. | Náuseas iniciales con pergolide que se trataron satisfactoriamente con 60 mg. de domperidona. No hubo interrupciones del tratamiento por efectos adversos. |
| Earley et al,
1998 |
Ensayo aeatorizado doble ciego y en grupos paralelos con 16 pacientes durante 18 días. | Pauta autoajustada entre 0,05 y 0,65 mg. diarios (dosis media final 0,35 mg.) | Placebo | Polisomnografía, mediciones de sueño, movimientos periódicos de extremidades durante el sueño. | Reducción significativa de los movimientos de las piernas de 49 a 14 por hora con pergolide. Mejora del sueño y del tiempo diario con piernas inquietas. Sin cambios con placebo. 5/8 resoluciones completas con pergolide. | Efectos adversos leves con pergolide y placebo. No hubo interrupciones del tratamiento por efectos adversos. |
| Wetter et al, 1999 | Ensayo aleatorizado
doble ciego, cruzado en dos fases de 6 semanas y realizado con 28 pacientes. |
Hasta 0,75 mg. partiendo de 0,05 mg. (dosis media final 0,51 mg.) | Placebo | Polisomnografía, mediciones de sueño, movimientos periódicos de extremidades durante el sueño, diarios del sueño, efectos valorados por el paciente y por el médico. | Mejoría significativa en todas las mediciones del sueño. Movimientos periódicos reducidos de 55 por hora con placebo a 5 por hora con pergolida. Gravedad media de los síntomas valorada por los pacientes inferior a 1 sobre una escala de 10. | Náuseas, cefalea y rinitis fueron los efectos adversos más frecuentes con pergolida. Cefalea, dolor abdominal, estreñimiento y náuseas con placebo. Un paciente que tomaba placebo lo abandonó por dolor abdominal. |
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Durante el sueño Durante el día |
Efectos adversosNo hubo ninguna retirada del ensayo por efectos adversos en el grupo del pergolide mientras que se produjo una en el grupo con placebo. Los efectos adversos, generalmente leves, fueron náuseas, cefalea y estreñimiento. Las náuseas se trataron con 60 mg. de domperidona.ComentarioEstos resultados, a pesar de que proceden de tres ensayos relativamente pequeños aunque de alta calidad, parecen brillantes. Si utilizamos la valoración del alivio completo o casi completo de los síntomas de piernas inquietas se beneficiarían 16/19 pacientes con pergolide contra 1/19 del grupo control. Esto significaría un beneficio relativo de 11 (intervalo de confianza al 95% entre 2,3 y 52) y un número necesario a tratar de 1,3 (1,0 a 1,7).Si estas pruebas bastan para instaurar este tratamiento en atención primaria es otra cuestión. Los resultados aconsejan que los comités locales de prescripción lo valoren en las guías de actuación y actualicen la información cuando se publiquen más estudios. Como los ensayos disponibles se han realizado en pacientes con síntomas importantes (después de todo habían sido remitidos al neurólogo), estaría justificada la realización de un estudio en atención primaria. Una revisión a a la antigua usanza incluye algunos comentarios interesantes sobre el diagnóstico [4]. Como siempre, Bandolera enseña
que se pueden encontrar pruebas y cita en qué lugar, incluso en
situaciones, como esta, en la que se ensayan indicaciones no aprobadas.
Si esto debe conducir a su utilización queda a criterio del lector.
Bibliografía:
2.CJ Early et al. Randomized, double-blind, placebo-controlled trial of pergolide in restless leg syndrome. Neurology 1998; 51: 1599-1602. 3.TC Wetter et al. A randomized controlled study of pergolide in patients with restless legs syndrome. Neurology 1999; 52: 944-50. 4.VG Evidente, CH Adler. How to help patients with restless leg syndrome. Postgraduate Medicine 1999; 105: 59-74. Texto completo url original: http://www.jr2.ox.ac.uk:80/Bandolier/band67/b67-6.html |