Las mujeres deberian caminar |
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Bandolera es aficionado a las evidencias sobre hábitos de
vida saludables. Una de las fuentes de las mismas es el estudio de salud
de las enfermeras norteamericanas, iniciado en 1976, siendo incluidas en
torno a 122.000 enfermeras en el grupo de edad entre 30 y 50 años. En
ese momento, se completaron unos cuestionarios, recabando información
adicional en los años 1980, 82, 86, 88 y 1992. Esta información demostró
la relación entre uso de folatos y polivitaminas y la reducción en la
incidencia del cancer de colon (Bandolier
60). Un nuevo análisis [1] buscaba concretar la relación
entre enfermedad coronaria y ejercicio físico en las mujeres. En hombres
japoneses, un estudio demostró que caminar regularmente reduce la mortalidad
(Bandolier
50).
EstudioEn 1986 se recogió información pormenorizada sobre actividad física, que fue actualizada en 1988 y 1992 respectivamente. Se incluyeron diferentes formas de ejercicio físico, activo y no activo, además de una historia del hábito de caminar que incluía su clasificación como: informal ó relajado (menos de 3,2 kph); medio ( entre 3,2 y 4,7 kph); vivo (más de 4,8 kph). Se calculó el equivalente metabólico semanal (EMS) para las diferentes formas de actividad y el equivalente metabólico total, en horas por semana. |
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| Activa |
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| No activa |
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| Paseo |
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Cuando se ajustó por estos factores,
persistió una asociación significativa entre los niveles más altos de
actividad física total y reducción de riesgo de eventos coronarios (Figura
2). Hubo una reducción de riesgo de un 34% para el quintil más alto de
actividad física.
Figura 2: Riesgo relativo de eventos coronarios para cada quintilReducción significativa en quintiles 4 y 5 |
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En mujeres que no hacen ejercicio activo,
caminar enérgicamente tenía un efecto similar sobre la reducción de
riesgo de eventos coronarios (Figura 3). Tomando como referencia basal
aquellas mujeres que caminaban a paso lento, las que caminaban enérgicamente
reducían su riesgo un 36%. En comparación con mujeres de hábito sedentario,
aquellas que caminaban rápidamente entre 1 y 3 horas semanales presentaban
una reducción de riesgo de un 30% (IC95% 5 a 49%) después de considerar
otros factores.
Figura 3: Riesgo relativo de eventos coronarios según velocidad de caminar en mujeres que no realizan ejercicio enérgico |
Velocidad al caminar ( en mph) |
ComentarioEste es otro estudio que relaciona el incremento de actividad física con mayor nivel de salud. Significativamente se trata de uno de los mayores para analizar los efectos del ejercicio en mujeres. El punto fundamental es que las mujeres que caminan enérgicamente ó hacen ejercicio activo 3 horas semanales ó más, pueden reducir su riesgo coronario. ImpAct 3 examinó una propuesta para recomendar ejercicio físico. Bandolier 50 ha comunicado que caminar reduce la mortalidad, coronaria y por todas las causas, en hombres japoneses retirados en Hawai y la reducción de tasas de mortalidad relacionada con el ejercicio en un estudio en gemelos finlandeses. Los beneficios del ejercicio moderado son conocidos desde hace tiempo y la evidencia continua acumulándose. La magnitud de los efectos crece continuamente, indicando que los hábitos de vida saludables basados en la evidencia son algo en lo que deberíamos centrarnos más.Referencia:1. JE Manson et al. A prospective study of walking as compared with vigorous exercise in the prevention of coronary heart disease in women. New England Journal of Medicine 1999 341: 650-8.Traducido por Pilar Gayoso Diz url original: http://www.jr2.ox.ac.uk:80/Bandolier/band68/b68-3.html |