Falacias en Salud 

Los avances tecnológicos incrementan los costes sanitarios
 La población anciana contribuye a incrementar los costes
Los edificios son caros
 Los gobiernos no pueden aportar más dinero para los servicios de salud
Mejores servicios de salud permiten la reincorporación al trabajo, y eso es más barato
Centrarse en las enfermedades importantes es razonable
 Hay verdades, verdades universales, y verdades universales que han resultado no ser tan universales ni tan siquiera verdades.

  La población anciana incrementa de manera importante los costes sanitarios

Todos lo dicen todo el tiempo, como apoyo, como excusa, como oportunidad. ¿ Pero es verdad?

No según según Charles Normand, profesor de política sanitaria en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien ha escrito (1) un hermoso análisis de diez populares falacias en economía de la salud. Es un escrito que merece la pena tener a mano, porque si se estudia,  da las claves para desacreditar otras verdades universales cuando alguien utiliza alguna de ellas como una alternativa a la reflexión

He aquí alguna de las falacias, con una pequeña explicación de por qué lo son

Los avances tecnológicos incrementan los costes sanitarios


¿ Lo hacen ?. Los avances tecnológicos sólo pueden, por si mismos, disminuir los costes. Si algo hace el mismo trabajo a un menor coste, entonces el bajo coste ganará, con independencia de si es novedoso o no. Un ejemplo de hace algunos años cuando los anticuerpos monoclonales estaban de moda fue que la determinación de tiroxina costaba 1 Libra para el test monoclonal frente a 5 peniques para la prueba estándar de anticuerpos. Por tanto, fracaso del nuevo test (o de su precio)

El problema es que las nuevas tecnologías con frecuencia ofrecen un resultado similar, pero no el mismo. Las nuevas tecnologías pueden incrementar la calidad, la eficiencia, o podemos creer que lo hacen. Pero medir estos aspectos es difícil, así que las tecnologías se introducen sin haberse realmente evaluado en términos de coste efectividad.

La población anciana contribuye a incrementar los costes


Pero las personas mayores se encuentran ahora saludables, y el coste de los cuidados de salud está más relacionado con la proximidad de la muerte que con la edad, y los ancianos se proveen a si mismos de más cuidadores informales que están capacitados y son competentes para ayudarles.

Los edificios son caros


El coste de las nuevas instalaciones sanitarias ( incluido el equipamiento) varía entre el 50% y el 200% de los costes anuales de mantenimiento. Por tanto si duran 40-100 años, son baratos

Los gobiernos no pueden aportar más dinero para los servicios de salud


El incremento en el gasto de los servicios de salud es previsible en una economía moderna. Ello es así por cuanto con la automatización es más fácil y barato hacer cosas, y porque los cuidados de salud son persona-dependiente y no objeto-dependiente. Por ello debe preverse un incremento, especialmente porque una mayor riqueza demanda una mejor salud para disfrutarla. El problema con el gasto público son los impuestos por cuanto la gente rica también quiere disponer de más ingresos para gastar. 

Mejores servicios de salud permiten la reincorporación al trabajo, y eso es más barato


Hay muchas razones por las que esto es incorrecto como lo reconocen muchos médicos de familia y otros profesionales. Para finalizar con el tema, la relación entre los servicios de salud y la capacidad para trabajar, en el mejor de los casos, es ligera

Centrarse en las enfermedades importantes es razonable

No lo es. La cuestión es el tipo de solución y no la magnitud del problema. Muchas enfermedades crónicas habituales tienen tratamientos que en el mejor de los casos son solo paliativos. Deben buscarse aquellas soluciones que son efectivas (curas). Así la artritis de cadera puede ser más importante que la enfermedad cardiaca, priorizada según coste-efectividad

Esto es simplemente un corto resumen de una lectura fascinante y entretenida. Especialmente merece la pena leer los reconocimientos, donde Normand agradece a los muchos universitarios y colegas de los servicios de salud que siguen repitiendo estas falacias
 

Referencia:


1.- C Normand. Ten popular health economic fallacies. Journal of Public Health Medicine. 1998 20: 129-132.

Traducido por Jaier Gost Garde url original http://www.jr2.ox.ac.uk:80/Bandolier/band70/b70-7.html


artículo previo en este número