El estracto de raíz de ginseng se han utilizado durante muchos siglos
atribuyéndosele una capacidad para mejorar la vitalidad, las funciones
inmunológicas, y para ayudar en el tratamiento del cáncer, de enfermedades
cardiovasculares y de problemas sexuales. Constituye un gran negocio de
más de 100 millones de dólares de ventas al año en Estados Unidos, aumentando
a un ritmo de más del 25% anual. ¿Pero funciona? Una revisión sistemática
[1] concluye que las pruebas son débiles.
Búsqueda
Incluyó varias bases de datos, búsqueda manual, y contactos con los fabricantes
y expertos en hierbas medicinales. Se incluyeron estudios aleatorios doble
ciego de ginseng como único principio activo y para cualquier indicación.
Resultados
Dieciséis estudios cumplieron los criterios de inclusión para un número
determinado de diferentes indicaciones.
Capacidad física
Se encontraron siete trabajos, con un número de participantes de 8 a 41,
realizados en personas sanas, deportistas o atletas, con edades en su mayoría
por debajo de los 40 años. Tres de ellos encontraron un beneficio estadístico
del ginseng, mientras que cuatro, los más recientes no encontraron ninguno.
Función psicomotriz y cognitiva
Se encontraron cinco trabajos, con un número de participantes de 19 a127.
Cuatro de los estudios se realizaron en voluntarios sanos, y sólo uno
de ellos integraba a personas mayores de 60 años. Tres de ellos encontraron
un beneficio estadístico en favor del ginseng para al menos alguna de
las mediciones estudiadas, como el caso de un problema aritmético. Un
estudio realizado en pacientes mayores de 65 años no encontró diferencias
entre el grupo tratado con ginseng y el control.
Inmumodulación
Dos pequeños estudios valoraron el efecto del ginseng en varios factores
inmunomoduladores sanguíneos. Uno encontró cambios y el otro no.
Diabetes
Un pequeño estudio realizado en 36 pacientes diagnosticados de diabetes
tipo 2, encontró una mejoría de la hemoglobina glicosilada en el grupo
tratado con ginseng.
Herpes
Un estudio encontró una mejoría significativa de la frecuencia, severidad
y duración de los episodios de herpes comparado con placebo.
Comentarios
La mayoría de los ensayos clínicos incluidos en esta revisión parecen
metodológicamente sólidos. El problema es que en cualquiera de las indicaciones
valoradas, el peso de la evidencia es débil. Además la mayor parte de
las veces el ginseng se consume para otras indicadiones diferentes de las
abordadas en estos estudios. Por ejemplo, no hay pruebas de que el ginseng
retrase el proceso de envejecimiento o ayude mental o físicamente en la
tercera edad. Algunos de los hallazgos probablemente merecen otro punto
de vista. Un punto fuerte de esta revisión es que examinó no sólo las
cosas buenas del ginseng, sino también las malas. Se extrajo de los ensayos
clínicos información sobre efectos adversos, comentándola adecuadamente,
en conjunto con otras evidencias procedentes de la literatura. El ginseng
no es universalmente benigno y puede asociarse con algunos efectos adversos
graves así como con algunas interacciones medicamentosas.
Referencia:
1.BK Volger, MH Pittler, E Ernst. The efficacy of ginseng.
A systematic review of randomised clinical trials. European Journal of
Clinical Pharmacology 1999 55: 567-575.
Traducido por Santiago Alvarez Montero url original http://www.ebando.com/band71/b71-5.html |