Previniendo Embarazos en Adolescentes

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  Si usted se fijara la tarea de diseñar un programa para prevenir embarazos en adolescentes, ¿ por dónde empezaría? .La mayoría de nosotros comenzaría con una búsqueda de una revisión sistemática sobre el tema.. Pero suponga que la revisión incluye tanto estudios aleatorios como observacionales: ¿generará alguna diferencia?.Un brillante análisis de esta pregunta [1] trae a colación una clara, aunque penosa, respuesta. Los estudios observacionales concluyen que la intervención funciona. Los ensayos aleatorios demuestran que no. 

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 Fueron revisadas once bases de datos informatizadas, se buscó de forma manual en ocho revistas, y se revisaron las listas de referencias de todos los artículos relevantes. Se incluyeron estudios observacionales y aleatorios en adolescentes de 18 años ó menores y se evaluaron programas de prevención primaria cuyas variables de resultado fueran comienzo de relaciones sexuales, utilización de metodos de control de natalidad ó comportamiento sexual responsable. 

Resultados

 Hubo 25 informes clave con 30 estudios; 13 eran randomizados y 17 observacionales. De los 25 informes, 13 estaban publicados en revistas, tres eran capítulos de un libro, seis eran tesis doctorales, uno una tesis de un "master" y dos no estaban publicados.

En las mujeres, los estudios observacionales encontraron resultados estadisticamente significativos para el total de las cuatro variables (Ver Tabla). Los estudios aleatorios no encontraron diferencias significativas en ningún resultado.
 

Tabla: Intervenciones para prevenir embarazo en adolescentes - estudios aleatorios versus estudios observacionales

 
  Odds ratio (intervencion versus control; 95% CI)
  Comienzo de Relaciones sexuales Embarazo Comportamiento sexual responsable Control de Natalidad
Mujeres
Ensayos Randomizados(N 7-9) 1.1 (0.90 to 1.32) 1.1 (0.91 to 1.27) 1.0 (0.75 to 1.36) 1.0 (0.64 to 1.54)
Estudios Observacionales(N 6-11) 0.64 (0.44 to 0.93) 0.74 (0.56 to 0.98) 1.3 (1.1 to 1.5) 1.4 (1.2 to 1.6)
Hombres
Ensayos Randomizados(N 3-4) 0.81 (0.35 to 1.90) 0.97 (0.62 to 1.51) 0.94 (0.55 to 1.60) 0.91 (0.71 to 1.18)
Estudios Observacionales(N 2-6) 0.71 (0.52 to 0.98) 0.85 (0.68 to 1.06) 1.2 (1.04 to 1.4) 0.82 (0.35 to 1.91)
Para comienzo de relaciones sexuales y embarazo, una "odds ratio" menor de 1 indica un efecto deseable de la intervención. Para comportamiento sexual responsable y control de natalidad una "odds ratio" mayor de 1 indica un efecto deseable de la intervención. Resultados en negrita son estadisticamente mejores que los controles. N indica el número de estudios incluidos en el análisis
 En los hombres, los estudios observacionales tuvieron resultados estadísticamente significativos para la intervención sobre el control en dos de las cuatro variables de resultados (Tabla). Los estudios randomizados no mostraron diferencias significativas en ningún resultado. 

Comentarios

 Hay, al menos,tres lecciones importantes en este artículo.

Para aquellos interesados en reducir los embarazos en adolescentes el mensaje es desolador.Los estudios de mayor calidad muestran que la intervención no funciona.. Quizás una persona realmente astuta podría rastrear algún consuelo en estudios individuales ,pero es duro presenciar por donde se escapa ese consuelo.

Una vez más aprendemos la dura lección que la randomización lo es todo.Un ejemplo de por qué los estudios de observación son positivos es el artículo, en el que los investigadores asignaron al grupo control los adolescentes que rechazaron participar en el grupo de intervención .Es totalmente probable que los adolescentes que recibieran la intervención fueran más receptivos al mensaje y que no lo fueran los del grupo control. Por arte de magia se produce significación estadística a partir de lo que la gente hace, a pesar de que lo habrian hecho en cualquier caso. La lección es que, incluir estudios observacionales en las revisiones puede conducir a elaborar un plan de actuación basado en asunciones incorrectas. "Uno de estos trabajos [2] recibió una amplia audencia pública en Reino Unido y fue considerado clave para la politica de salud pública". 

La última lección es sobre la cantidad de material no publicado. Solo 13 de los 25 informes estaban en revistas.Muchos eran ponencias, incluso Ensayos Clinicos Randomizados (RCT) y en algunos la muestra no era pequeña. Hay buena evidencia de que, al menos en algunas áreas, el material no publicado puede ser importante. Bandolier encuentra esto más convincente que una excursión por la literatura del sesgo de publicación [3]. 

Bibliografía:

  1. GH Guyatt et al. Randomized trials versus observational studies in adolescent pregnancy prevention. Journal of Clinical Epidemiology 2000 53: 167-174. 
  2. R Dickson et al. Preventing and reducing the adverse effects of unintended teenage pregnancies. Effective Health Care 1997 3: 1-12. 
  3. A Thornton, P Lee. Publication bias in meta-analysis: its causes and consequences. Journal of Clinical Epidemiology 2000 53: 207-216.
Traducido por Juan Antonio Sánchez Sánchez 
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/Bandolier/band76/b76-2.html

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