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Estudio
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Resultados
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Comentario
Es difícil encontrar información en la que las cosas
sencillas provoquen diferencias. Bandolier las busca y se fijó
en un estudio que investigaba un método para reducir la prescripción
de antibióticos innecesarios [1] publicado en una de las revistas
con mayor factor de impacto y llamada JAMA. Parece que es el tipo de cosas
que los nuevos equipos de atención primaria podrían estar
desarrollando en el Reino Unido para encontrar caminos que aseguren que
la mejor práctica sea la norma de trabajo habitual.
Estudio
Se trataba de un estudio no aleatorizado en cuatro consultorios en Colorado.
Dos de ellos (47.000 personas) servían de control, uno (36.000)
tuvo una intervención limitada y el cuarto (35.000) tuvo una intervención
completa para intentar limitar la prescripción innecesaria de antibióticos.
Los datos iniciales fueron recogidos entre noviembre de 1996 y febrero
de 1997 y luego durante el mismo periodo un año después cuando
la intervención fue aplicada.
La intervención se basó en estudios preliminares
que identificaron factores claves que debían ser abordados para
producir un cambio. Como sucede habitualmente, se necesitó un abordaje
multifactorial. El centro en el que se aplicó la intervención
completa recibió documentación para pacientes así
como para los clínicos del centro. La información se mandó
a 25.000 hogares. Incluía:
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Imanes para la nevera con consejos sobre autocuidados, prevención,
cuándo solicitar atención médica y que esperar de
las visitas por catarros, gripe o broquitis.
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Un folleto informativo del Centro para el Control de las Enfermedades sobre
antibioterapia y niños.
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Un folleto indicando correctas técnicas para el lavado de manos.
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Una carta informando de la campaña para combatir las resistencias
antibióticas a través de la reducción de la prescripción
innecesaria de los mismos.
En la consulta de los facultativos había posters en las paredes
de cada sala con información sobre el limitado papel de los antibióticos
en la bronquitis aguda o en los catarros de vías altas, además
de gráficos describiendo ampliamente el problema de las resistencias
antiobióticas en Colorado.
También había documentación para médicos
y enfermeras incluyendo el manejo basado en la evidencia de la bronquitis
aguda así como algunas recomendaciones para negar la demanda de
antibiócos de los pacientes. Las sesiones eran conducidas por el
director médico.
En el lugar donde se procedió con una intervención
limitada se recivió sólamente material educativo. En el grupo
control no se recibió material de ningún tipo.
Los pacientes que podían entrar en el estudio incluía
a todos los adultos que hicieran una visita al consultorio con motivo de
una bronquitis aguda, sinusitis o infección respiratoria de vías
altas durante el periodo de referencia o el tiempo de intervención.
La información sobre diagnósticos, prescripciónes
y revisiones se obtuvo de bases de datos.
Resultados
Las cuatro sedes del estudio tuvieron similares porcentajes de visitas
y prescripción de antibióticos durante el periodo inicial
de recogida de datos. El año siguiente, allí donde se llevo
a cabo la intervención, el porcentaje de pacientes con bronquitis
(que recibian tto con antibioticos) descendió del 74% al 48%.
No hubo cambios en el lugar con limitada intervención ni en el control
(Figura). En el lugar de la intervención no se incrementó
el número de segundas visitas ni tampoco hubo un mayor número
de pacientes que volviesen padeciendo una neumonía (alrededor del
1%). No hubo cambios en la prescripción de antibióticos para
las infecciones respiratorias del tracto respiratorio alto (baja prescripción)
o sinusitis (alta prescripción). El número de visitas fue
similar entre el periodo de referencia y el periodo de intervención.
Figura 1: Reducción en la prescripción de antibióticos,
por intervención.
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