Mejorar la prescripción de los AINE |
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Proporcionar información a los médicos
acerca de cómo mejorar la prescripción, lo que también
se denomina visitas académicas*, se ha mostrado como
una buena iniciativa. Una revisión de la Cochrane [1] de 18 ensayos
clínicos randomizados o cuasi-randomizados demostró los efectos
positivos de esta práctica en todos los estudios, aunque sólo
uno midió resultados relacionados con los pacientes. Un nuevo estudio
en Adelaida [2] pone de manifiesto una aparente sensible disminución
en los ingresos hospitalarios por perforaciones, úlceras y hemorragias
gastrointestinales tras realizar diversas recomendacionessobre el uso apropiado
de los AINE.
* [N del T : definidas como una visita personal o “cara a cara” realizada por parte de personal especializado a un profesional de la salud en su ámbito de trabajo, se conoce tambien como detailing educativo universitario, o académico y corresponde al termino inglés de "academic detailing"] EstudioEl estudio se desarrolló en un área
de la zona metropolitana de Adelaida con una población de 154.000
habitantes. En 1992 se realizaron dos visitas. Dichas visitas se centraron
en mejorar el uso los AINE prescritos. Fueron precedidas de una revisión
de la literatura con la que realizó un documento escrito de información
útil que fue revisado externamente por expertos y líderes
de opinión.
El material impreso proporcionó una fuente
de “información completa y no sesgada” que fue entregada
a cada médico en las visitas. El programa hizo hincapié en
la extensa utilización que se hace de los AINE y el gran número
de efectos adversos que producen, especialmente cuando su uso es elevado
en grupos de alto riesgo.
Un 90% de los 210 médicos que ejercían en el lugar del estudio (el 80% de los cuales eran médicos generales), recibieron la información a través de farmacéuticos con experiencia como docentes en clínica hospitalaria (y la mayoría continuaron recibiendo visitas informativas de los farmacéuticos relacionadas con otras áreas de la prescripción). Se utilizó como control un área vecina con 72.000 habitantes en la que no se realizó la intervención. Los resultados medidos en relación a la utilización de AINE fueron las dosis diarias definidas de AINE prescritas por persona y día y las unidades de AINE suministradas a las oficinas de farmacia por los laboratorios fabricantes o los almacenes mayoristas. Se controlaron los ingresos hospitalarios de personas con códigos CIE correspondientes a una ulceración o episodio hemorrágico en el tracto gastrointestinal superior con o sin sangrado en el área de intervención y en la de control. ResultadosLa prescripción de AINE en el área
en la que se realizó la intervención disminuyó (ver
tabla). Entre dos y cuatro años después de realizar las visitas,
la prescripción en dicho área era un 9% inferior en relación
a la utilizada como control. Dos años después de la intervención,
el suministro de AINE a las oficinas de farmacia era un 25% menor.
Tabla: Resultados obtenidos en la prescripción de AINE, uso de AINE e ingresos hospitalarios por perforaciones y úlceras. |
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AINE prescritos
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AINE suministrado a las farmacias
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Ingresos hospitalarios por perforaciones o úlceras
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Ingresos hospitalarios por perforaciones
o úlceras
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En el período transcurrido entre 1986 y 1998 la proporción de ingresos hospitalarios por úlceras o hemorragias en el tracto gastrointestinal superior no varió en el área utilizada como control y osciló sobre los 14 por 100.000 personas (Ver tabla). En el área donde se intervino dicha proporción aumentó antes de la intervención hasta alcanzar un máximo de casi 20 ingresos por 100.000 habitantes. Posteriormente, comenzó a disminuir y en 1998 era de 6 ingresos por 100.000 habitantes, con una caída de un 70% desde su nivel máximo. ComentarioHay mucho que decir sobre esta intervención.
El estudio puede criticarse desde diversos puntos de vista, pero hay que
tener en cuenta que este tipo de intervenciones son difíciles de
realizar. Los resultados son importantes porque están referidos
a variables referidas a los pacientes que permanecen inalteradas en el
área utilizada como comparación y que experimentan grandes
cambios en el área en la que se interviene. El tamaño y la
duración del efecto son sorprendentes.
Pero¡alto!. Si algo llama la atención en este estudio es la forma en la que se realizó la intervención. Se recopiló la evidencia existente, se valoró, fue afinada por expertos y líderes de opinión y se utilizó “información completa y no sesgada”. Los médicos que la recibieron fueron tratados como las personas responsables que eran y no como peleles. Quizá aquí esté el secreto. Si esto es así, esta es una forma clara de cómo en los equipos de atención primaria [N.del T: .PCGs en el original], con un tamaño medio aproximado al del área en la que se realizó la intervención en este estudio, se pueden marcar diferencias. Bibliografía:
Traducido
por Calos Fernández Oropesa url original http://www.jr2.ox.ac.uk/Bandolier/band78/b78-4.html
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