Diagnóstico de la Tuberculosis

Estudio
Resultados
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Referencia
 Bandolera se ha vuelto cada vez mas duro con los estudios sobre pruebas diagnósticas. Existen varias razones para ello, incluyendo los diseños que están casi siempre sesgados. El sesgo es tan grande que la mayoría de los estudios sobre tests diagnósticos pueden ser olvidados (Bandolera 70).

La otra razón para olvidarse de cualquiera de los estudios de tests diagnósticos que se cuelen por la criba es que siempre tratan nada más que del test. Y sin embargo, un diagnóstico se hace usando muchos criterios – incluyendo el conocimiento del paciente, la historia, el examen físico y la sospecha clínica. El resultado del test es sólo un dato que se integra para formar un todo, ese todo es el diagnóstico. 

Que alivio, por tanto, cuando alguien viene y nos muestra como debería hacerse la evaluación de un test de diagnóstico [1]. Este estudio evaluó un nuevo test genético para la tuberculosis, integrando la información con la sospecha clínica y evaluando el test frente al mejor patrón oro o "gold standard" disponible

Estudio

 Fueron incluidos sucesivamente los pacientes de siete lugares en USA y Europa sospechosos de tener TB. Médicos asistentes los clasificaron como: de bajo riesgo (menos del 25%), riesgo intermedio (del 26% al 75%) o de alto riesgo (mas del 75%) basándose en un protocolo que incluía la historia clínica, la exploración física y los factores de riesgo.

Los pacientes entregaron muestras de esputo de seis días consecutivos para cultivo y sensibilidad. El test Enhanced Mycobacterium tuberculosis Direct (E-MTD), una prueba de amplificación de ácido nucleico, fue realizado al mismo tiempo pero no informado.

El diagnóstico clínico de TB se estableció usando criterios determinados por un panel de expertos en diagnóstico y tratamiento de TB. La combinación de alta sospecha clínica (más del 80%) y al menos dos cultivos positivos de muestras distintas se consideró evidencia definitiva de TB activa. En ausencia de estas condiciones, los casos fueron revisados por el panel independiente de expertos para su clasificación
 

Resultados

 Al final del estudio se unificaron los resultados; el test E-MTD y el test acid-fast bacilli (AFB) fueron analizados de acuerdo con la valoración del riesgo realizada por los médicos, así como en su conjunto (Tabla). En el grupo de bajo riesgo, 12 de los 244 pacientes (5%) tenían TB. En el grupo de riesgo intermedio fueron 20 de los 68 pacientes (29%) y en el grupo de alto riesgo fueron 40 de los 46 pacientes (87%). La sensibilidad y la especificidad del test E-MTD fue alta en todos los niveles de sospecha clínica, y mas elevada que la del test AFB
Sospecha clínica TB (%)  Razón de probabilidades positiva (Positive likelihood ratio) Razón de probabilidades negativa (Negative likelihood ratio)
E-MTD      
baja 5 25.2 0.17
media 29 72.0 0.25
alta 87 10.5 0.15
en conjunto 21 31.7 0.17
AFB      
baja 5 17.7 0.6
media 29 1.1 1.0
alta 87 2.5 0.3
conjunto 21 7.2 0.44
Celdas sombreadas: indican decisión de aceptar el diagnóstico con una probabilidad post-test del 50% o mayor, para la razón de probabilidad positiva. Una razón de probabilidad negativa indica una decisión de descartar el diagnóstico cuando la probabilidad post-test es menor del 1%.

Comentario

 Afortunadamente los datos usados para calcular la sensibilidad y la especificidad estuvieron disponibles, porque las razones de de probabilidad no se daban. Antes de hacer esto, Bandolier leyó el articulo al menos cuatro veces. Claramente era un buen articulo, pero ¿qué quería decir?

Las razones de probabilidad y las probabilidades post test ayudan,  utilizando los cálculos de ese maravilloso libro, "Evidence-based Medicine" [2]. Las razones de probabilidad y las frecuencias de TB. en las poblaciones de bajo, intermedio y alto riesgo para calcular las probabilidades post-test nos dieron alguna idea  de como podrían interpretarse los resultados del test.

Como la TB es una enfermedad tan peligrosa, Bandolier supuso que cualquier probabilidad de tener TB mayor del 50% bien podría conducir a un tratamiento antimicrobiano. Todos los pacientes de alto riesgo habrían sido tratados sin test, pero un test E-MTD positivo en los grupos de riesgo bajo e intermedio también habría llevado a un tratamiento. El test AFB, por el contrario, no fue de ayuda.

 Bandolier también supuso que solo cuando la probabilidad post test de tener TB fuese inferior al 1% podría descartarse el diagnóstico. Esto fue así para un test E-MTD negativo en el grupo de bajo riesgo, pero no en los grupos de riesgo intermedio o alto. El test AFB no sirvió para descartar el diagnóstico 

Es muy posible que la probabilidad post test del riesgo de tener o no TB que escogió Bandolier con intención ilustrativa fuera equivocada. Es posible, incluso probable, que no haya una respuesta correcta. Aun así, nos sirve para ilustrar como debe usarse una excelente información sobre una prueba de laboratorio, como integrarla con factores clínicos en la elaboración del diagnóstico y como integrarla en la práctica clínica. Es un ejemplo espléndido de como evaluar un test diagnóstico, y vale la pena su lectura por todos nuestros amigos en laboratorios y compañías de diagnóstico, y para todos aquellos que enseñan como valorar críticamente la literatura medica

Bibliografía:

  1. A Catanzaro et al. The role of clinical suspiciaon in evaluating a new diagnostic test for active tuberculosis. Results of a multicentre prospective trial. JAMA 2000 283: 639-45.
  2. D Sackett et al. Evidence-based medicine. Second Edition, Churchill Livingstone, 2000.

  3.  
Traducido por Ramon Alfonso 
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/Bandolier/band79/b79-7.html

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