Consecuencias de la hiperglucemia tras el Infarto de Miocardio

Revisión
Resultados
Comentario
 Un ensayo randomizado y controlado demostró que el tratamiento con insulina de los pacientes que han sufrido un IM y tienen hiperglucemia concomitante disminuye la mortalidad (El baul de BandoleraBandolier 48). De aquí surge la duda de cuanto exceso de riesgo se asocia a la hiperglucemia de estres después de un ataque cardiaco en personas con y sin diabetes. Una revisión sistemática [1] nos informa que la hiperglucemia de estres supone un alto riesgo adicional de muerte e insuficiencia cardiaca en pacientes diabéticos y no diabéticos. 

La razón o razones de este hecho no están completamente claras, pero una observación original de que existe una alta prevalencia de glucosuria entre los pacientes con ataques cardiacos tuvo lugar hace ya 70 años. 

Revisión

 Varios investigadores de McMaster y Karolinska llevaron a cabo una extensa revisión de la literatura aunque solo se utilizaron las comunicaciones en lengua inglesa. Para que un estudio fuera incluido tenía que:
  • ser un estudio de cohortes o un ensayo clínico de pacientes ingresados con infarto agudo de miocardio
  • en los que se hubiera determinado la concentración basal de glucosa en el momento del ingreso o poco después
  • y que informara sobre resultados de mortalidad intrahospitalaria, insuficiencia cardiaca congestiva o shock cardiogénico en relación con los niveles de glucosa.
  • tuviera al menos un seguimiento del 70%.
 Los pacientes eran considerados diabéticos si existía una historia declarada de tal enfermedad. La hiperglucemia se definía según los criterios incluidos en el estudio original. 

Resultados

 Se incluyeron quince estudios de cohortes en la revisión. Las concentraciones medias de glucosa fueron más altas de forma consistente entre los pacientes que murieron respecto a los que no. 

Siete estudios (Figura 1) informaron de la mortalidad hospitalaria en pacientes sin diabetes en función de que tuvieran hiperglucemia o no (definida como glucosa en sangre mayor de 6.0 a mayor de 8.0 mmol/L). La mortalidad media fue del 25% entre los que tenían hiperglucemia en comparación con el 6% entre los que no la tenían (Tabla). Por cada cinco pacientes con hiperglucemia tras el infarto de miocardio moría uno más de los que lo harían de no tener esta anomalía.
 

Figura 1: Mortalidad intrahospitalaria en pacientes con IM y sin diabetes

Tabla: Resumen de los resultados en pacientes con IM y sin o con diabetes

Resultado Pacientes con hiperglucemia número/total  (%; IC 95%) sin hiperglucemia número/total (%; IC 95%) Riesgo relativo 
(IC 95%)
NNT 
(IC 95%)
Muerte intrahospitalaria No-diabéticos 136/535 25 (22 a 29) 84/1321 6 (5 a 8) 3.9 (2.9 a 5.4) 5.2 (4.3 a 6.6)
  Diabéticos 150/506 30 (26 a 34) 32/182 18 (12 a 23) 1.7 (1.2 a 2.4) 8.3 (5.3 a 19)
ICC o shock No-diabéticos 55/179 31 (24 a 37) 531/3704 9 (8 a 10) 3.3 (2.7 a 4.0) 4.6 (3.5 a 6.6)
  Diabéticos 10/306 3 (1 a 5) 12/357 3 (1 a 5) 1.0 (0.4 a 2.2) N/A

 
 
 Cuatro estudios (Figura 2) informaron sobre la mortalidad intrahospitalaria en pacientes con diabetes según tuvieran hiperglucemia o no (definida como glucosa en sangre mayor de 10 a mayor de 11 mmol/L). La mortalidad media fue del 30% entre los que tenían hiperglucemia y del 18% entre los que no (Tabla). Por cada ocho pacientes con hiperglucemia tras el infarto de miocardio moría en el hospital uno más de los que lo habrían hecho si no tuvieran la elevación glucémica. 
 

Figura 2: Mortalidad intrahospitalaria en pacientes con IM y diabetes

 Cuatro estudios (Figura 3) informaron sobre la aparición de insuficiencia cardiaca congestiva o shock cardiogénico entre pacientes sin diabetes en función de que tuvieran hiperglucemia o no (definida como glucosa en sangre mayor de 8.0 a mayor de 11.0 mmol/L). El porcentaje medio fue del 31% entre los que tenían hiperglucemia en comparación con el 9% entre los que no la tenían (Tabla). Por cada cinco pacientes con hiperglucemia tras el infarto de miocardio desarrollaría insuficiencia cardiaca o shock un paciente más de los que lo habrían hecho los pacientes sin hiperglucemia.
 

Figura 3: Insuficiencia cardiaca congestiva o shock cardiogénico en pacientes con IM sin diabetes (círculos blancos) o con diabetes (círculo relleno) 

 Un estudio (Figura 3) informó sobre la aparición de insuficiencia cardiaca congestiva o shock cardiogénico entre pacientes con diabetes en función de que tuvieran hiperglucemia o no (definida como glucosa en sangre mayor de 10.0 mmol/L). El porcentaje fue del 3% tanto para los hiperglucémicos como para los que no lo eran  (Tabla). 

Comentario

 Todo esto es un complemento interesante del ensayo DIGAMI sobre tratamiento intensivo con insulina en diabéticos con infarto de miocardio e hiperglucemia mayor de 11 mmol/L (El baul de Bandolera). En él se puso de manifiesto que el tratamiento con insulina redujo la mortalidad durante un año al 17% desde el 26% de los controles. En esta revisión de estudios de cohortes la mortalidad hospitalaria fue del 18% entre los diabéticos sin hiperglucemia y del 30% entre los que tenían hiperglucemia. 

Las comparaciones resultan evidentes, pero esta revisión se refiere a riesgos más que a causas o tratamientos. La tabla incluye un cálculo de NNT como indicador del aumento de riesgo absoluto que fue de un caso adicional cada 5 para morir o tener insuficiencia cardiaca o shock entre los no diabéticos y de otro adicional cada 8 para morir entre los diabéticos. Son riesgos altos. 

¿Entendemos lo que está pasando y podemos hacer algo al respecto? El trabajo [1] aporta una buena discusión sobre las posibles causas (exceso de ácidos grasos a causa de la deficiencia relativa de insulina), aunque podría suceder que la hiperglucemia fuera un simple marcador de mayor daño miocárdico. Se discute también el efecto cardioprotector de la insulina y los betabloqueantes. Sin embargo no hay una respuesta simple. La glucosa en sangre es con claridad un marcador importante de morbilidad y mortalidad. La invitación a que se investigue si la reducción de la hiperglucemia de estrés mejora los resultados suena correcta en esta ocasión. Esto parece cada vez más importante. 

Referencia:

  1. SE Capes et al. Stress hyperglycaemia and increased risk of death after myocardial infarction in patients with and without diabetes: a systematic review. Lancet 2000 355: 773-778.
Traducido por Ramiro Cañas de Paz url original: http://www.jr2.ox.ac.uk/Bandolier/band81/b81-4.html

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