¿Qué estrategia de tratamiento de la migraña es más efectiva?

 

 Se pueden utilizar diversas estrategias de tratamiento para tratar las crisis agudas de migraña, todas ellas basadas en parte de la evidencia disponible.  

Por ejemplo, la crisis inicial podría tratarse con aspirina o analgésicos simples y si falla o cuando falle, podría utilizarse un triptán; esta sería una estrategia escalonada dentro de cada crisis

Una aproximación distinta podría ser usar aspirina o analgésicos simples en unas cuantas crisis, esto podría funcionar en algunos sujetos, pero para aquellos en los que no funciona, un triptán podría ser un tratamiento alternativo; esta sería una estrategia escalonada entre crisis y es probablemente la estrategia que más se utilizaría en UK y la que con toda probabilidad es considerada como la más barata. 

Una tercera forma podría ser evaluar a cada paciente individualmente según la severidad del cuadro y tratar en función de ésta: los cuadros ligeros podrían tratarse con aspirina o analgésicos simples, mientras que los más severos podrían ser tratados con un triptán; esta sería una atención estratificada

 Resulta que un ensayo controlado y randomizado indica que la atención estratificada produce los mejores resultados [1]. 

Ensayo

El ensayo fue randomizado pero abierto y examinó múltiples crisis de migraña en pacientes con diagnóstico de migraña según los criterios de la Sociedad Internacional de Cefalea. Los sujetos completaron el cuestionario MIDAS, que mide el tiempo perdido en tres dominios de actividad [2]. A cada paciente se le asignó un grado de discapacidad: grado I (discapacidad ligera o infrecuente), grado II (discapacidad media o infrecuente), grado III (discapacidad moderada) y grado IV (discapacidad severa); sólo fueron incluidos en el estudio los sujetos con grado II-IV. 
Se randomizaron a uno de los siguientes grupos: 
Atención estratificada: los pacientes con grado II recibieron de 800 a 1000 mgr de Aspirina más 10 mgr de Metoclopramida en las seis crisis; los sujetos con grado III-IV recibieron 2.5 mgr de Zolmitriptán. 

Atención escalonada entre crisis: los sujetos tomaron de 800 a 1000 mgr de Aspirina más 10 mgr de Metoclopramida en las tres primeras crisis; aquellos que no encontraron un alivio adecuado con este tratamiento, tomaron 2.5 mgr de Zolmitriptan en las siguientes tres crisis. 

Atención escalonada dentro de las crisis: los sujetos tomaron en todas las crisis de 800 a 1000 mgr de Aspirina más 10 mgr de Metoclopramida; si a las dos horas no habían obtenido un alivio adecuado, tomaron además 2.5 mgr de Zolmitriptán. 

Los sujetos debían de tener un dolor de intensidad moderada-severa antes de tomar el tratamiento; si el dolor había desaparecido a las dos horas o era sólo de intensidad ligera, se consideró como una "respuesta de la cefalea". Si el dolor había desaparecido, la respuesta fue considerada como "libre de dolor". Estas son respuestaqs estándar en los estudios de migraña; se consideraron además otras respuestas en el estudio.

Resultados

Se randomizaron un total de 1062 pacientes en los tres grupos de tratamiento. El 20% se retiró o se perdió en el seguimiento por diversas razones, la mayoría inocuas; sólo el 3% se retiró a causa de un acontecimiento adverso y sólo el 0.2% por empeoramiento del cuadro. Los grupos estaban bien balanceados. 

Más pacientes obtuvieron una respuesta a las dos horas en el grupo con atención estratificada que en cualquiera de los otros dos con atención escalonada (Figura 1). Cerca de la mitad de los pacientes tuvieron una respuesta a las dos horas en el grupo con atención estratificada.
 
 

Figura 1: Respuesta a las dos horas en 6 crisis de migraña tratadas con diferentes estrategias de tratamiento

 Más pacientes estaban libres de dolor en el grupo con atención estratificada que en los otros dos con atención escalonada (Figura 2). Cerca de uno de cada cinco pacientes obtuvieron esta respuesta en el grupo con atención estratificada.

Figura 2: Ausencia de dolor a las dos horas en seis crisis de migraña tratadas con diferentes estrategias

Los acontecimientos adversos fueron igual de frecuentes en los tres grupos y en general ligeros y transitorios. Las retiradas por acontecimientos adversos se repartieron equitativamente entre los grupos

Comentario

La mayoría de las Guías de Práctica Clínica probablemente utilizarían una aproximación escalonada similar a la atención escalonada entre crisis, pero con más pasos intermedios. Debido a la pérdida de tiempo y a los fallos repetidos de los tratamientos de esta estrategia, muchos pacientes se desencantarían y buscarían otras formas de tratamiento. Tratar adecuadamente a cada paciente concreto desde el principio es una mejor opción; lleva menos tiempo, es más efectiva y está libre del “factor enfrentamiento” entre paciente y médico. Esto es exactamente lo que se supone que es la Medicina Basada en la Evidencia y resulta muy ilustrativo leer la definición de MBE en el contexto de este ensayo.
Es preocupante, no obstante, que la mejor estrategia de tratamiento para la migraña suponga que cuatro de cada cinco sujetos tratados todavía tienen dolor dos horas después de iniciado el tratamiento. 

Referencias:

  1. RB Lipton et al. Stratified care vs step care strategies for migraine: The disability in strategies of care (DISC) study: a randomized trial. JAMA 2000 284: 2599-2605.
  2. WF Steward et al. Validity of the Migraine Disability Assessment (MIDAS) score in comparison to a diary-based measure in a population sample of migraine sufferers. Pain 2000 88: 41-52
.Traducido por Cristobal Carnero Pardo  url original http://www.jr2.ox.ac.uk/Bandolier/band83/b83-2.html

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