Obesidad y salud

Antecedentes
Obesidad infantil y bebidas edulcoradas
Obesidad y cáncer
Las dietas pobres en grasas hacen perder peso
Comentario
 Bandolera se ha sentido dominado por el abatimiento cuando los periódicos en el Reino Unido anunciaron un informe del National Audit Office (NAO) sobre obesidad. Es un gran problema (sin pretender hacer juegos de palabras), somos conscientes de que la obesidad se asocia a un deterioro de la salud y de que se trata de uno de los temas más difíciles con los que hay que luchar a brazo partido. Por un lado se trata de comer demasiado y hacer poco ejercicio, pero por otro lado se asocia con muchos aspectos de la vida, desde el transporte, la educación, nuestros trabajos y nuestro tiempo libre. 

Un problema demasiado complejo. Y los 10 puntos para una vida sana de Bandolier (Bandolera 78) produjeron una gran respuesta de los profesionales y del público, incluso reproducida en un periódico nacional. 

Hemos visitado el sitio de Internet de NAO (www.nao.gov.uk) y hemos descargado el informe [1]. Es un magnífico documento de una extensión razonable (74 páginas), legible, informativo y amplio. Puede que no tenga hojas para dietas o recetas para perder peso sin esfuerzo, pero para quienes trabajan con pacientes o marcan políticas sanitarias se trata de algo que hay que leer. Es especialmente valioso porque examina aspectos relativos a todas las actividades de gobierno y porque los estudios muestran hasta qué punto pueden darse soluciones para los complejos problemas de la promoción de la salud. 

Bandolera opina, por tanto, que merece la pena tomar algunos de los puntos más útiles del informe y revisar algunos estudios relacionados con la obesidad que se han añadido recientemente a lo que sabemos sobre este tema. 

Antecedentes 

 El sobrepeso es un índice de masa corporal (peso en kilos dividido por la talla en metros al cuadrado) entre 25 y 30. Un INC entre 30 y 40 es obesidad y sobre cuarenta es obesidad mórbida o grave. Alguien que mida 1,68 metros es obeso a partir de los 84 kilos y sufre una obesidad mórbida a partir de los 110 kilos. (Bandolera en la página web de Internet El baul y en concreto aquí, tiene una escala de colores en pies, pulgadas, metros, libras, kilos, o una combinación de medidas). 

En Inglaterra uno de cada cinco adultos es obeso y la proporción se ha triplicado en los últimos veinte años. En adultos de más de 45 años, dos tercios tienen sobrepeso u obesidad. La obesidad es más frecuente en mujeres de clases socioeconómicas bajas y en algunos grupos étnicos.

La obesidad nos predispone a un mayor riesgo de enfermedades asociadas (tabla 1). Tiene un alto coste humano en relación con diabetes, hipertensión y otras enfermedades, incluyendo el cáncer. Supone un alto coste para el NHS (Figura 1; estimación del NAO; 500.000.000 al año en 1998, aunque esta estimación puede ser a la baja), y un gran coste a la sociedad debido a la pérdida de tiempo de trabajo y productividad económica (estimada por el NAO alrededor de 2.000.000.000 libras al año). 
 

Tabla 1: Riesgo relativo de diferentes enfermedades en obesos versus no obesos 

 
Riesgo relativo
 
Enfermedad
Mujeres
Hombres
Días de trabajo perdidos
Tipo 2 diabetes
12.7
5.2
5,960,000
Hipertensión
4.2
2.6
5,160,000
Infarto de miocardio
3.2
1.5
1,230,000
Cáncer de colon
2.7
3
 
Angina
1.8
1.8
2,390,000
Colelitiasis
1.8
1.8
20
Cáncer de ovario
1.7
 
 
Artrosis
1.4
1.9
950,000
Ictus
1.3
1.3
440,000
Cáncer
 
 
970,000
Los días de trabajo perdidos son ausencias certificadas por enfermedades atribuibles a la enfermedad 

Figura 1: Coste anual de la obesidad por enfermedades en Inglaterra 

Obesidad infantil y bebidas edulcoradas 

 Un 70% de los adolescentes americanos consumen diariamente bebidas edulcoradas. El peso excesivo es ahora el problema pediátrico más frecuente en EE.UU. ¿Hay alguna relación entre estas dos afirmaciones? 

Un estudio sobre 500 niños norteamericanos [2] sugiere que la hay. Era un estudio observacional de una amplia colección de datos de 548 niños en Boston, entre octubre de 1995 y mayo de 1997. Los datos incluían la cantidad de bebidas edulcoradas y dietéticas consumidas al comienzo y durante el seguimiento, y la ingesta de alimentos y energía, y el IMC y el grosor del pliegue en el brazo, y un análisis de la actividad. También incluía modelos analíticos que contaban con posibles factores de confusión relacionados con las bebidas edulcoradas y el desarrollo de obesidad. 

Fueron 548 niños en total de los cuales 398 no eran obesos al comienzo, pero 37 de estos 398 desarrollaron una obesidad durante el seguimiento. El 60% de los niños decían beber más bebidas edulcoradas entre el inicio y el seguimiento, y un 25% bebían más de un envase al día. 

La odds ratio para ser obeso se incrementaba 1,6 veces por cada envase o baso de bebida edulcorada consumida cada día. El consumo de bebidas dietéticas estaba asociado negativamente con la incidencia de la obesidad.

Obesidad y cáncer

 Un nuevo análisis [3] nos da información sobre la obesidad y el cáncer. Se buscaron los artículos que relacionaban el peso corporal con la incidencia de cáncer para una serie de cánceres diferentes y se realizó un meta-análisis para examinar la dosis-respuesta entre incremento del IMC y el riesgo de cáncer. Esta información se combinó con la prevalencia de personas con sobrepeso (IMC 25 a 30) y con obesidad (IMC de más de 30) en cada uno de los 15 países de la Unión Europea para calcular el número de cánceres atribuible al sobrepeso, y el porcentaje de cánceres atribuible al sobrepeso (hacia 1995). 

La información se refiere a cada país individualmente y al total de la UE. Las figuras para el Reino Unido se dan en forma de porcentaje y número de cánceres en las Figuras 2 y 3. El número total de cánceres atribuible al sobrepeso en el Reino Unido fue de 9.000 (70.000 para EEUU) y el porcentaje de cánceres fue de 2,7 % para los hombres y de 4,9 % para las mujeres.
 
 

Figura 2: Porcentaje de cánceres relacionadas con la obesidad (Reino Unido)

Figura 3: Número de cánceres relacionados con la obesidad (Reino Unido)


Las dietas pobres en grasas hacen bajar peso

 Un meta-análisis apoya fuertemente el papel de las dietas libres bajas en grasas [4] en la pérdida de peso en los obesos. Esta revisión buscó estudios de al menos tres meses de duración de dietas libres bajas en grasas comparadas con la dieta normal, que medían los cambios de peso experimentados. Se encontraron quince publicaciones con 16 estudios, de los cuales 13 eran aleatorios. El número total de pacientes fue de 1728, de los cuales 1074 eran mujeres. El IMC medio fue de 21-29, y los estudios duraron entre 9 semanas y 12 meses. 

Las dietas bajas en grasas produjeron una reducción en el porcentaje de energía procedente de las grasas entre el 3,5 y el 24 %, y unas pérdidas medias de peso en los ensayos clínicos individuales de más de 10 kg. La pérdida media de peso asociada a una dieta baja en grasas fue de 2.5 kg (resultados de estudios aleatorios en la Figura 4). La cantidad de peso perdida se relacionó con el grado de reducción de grasas en los grupos control y experimental (Figura 5 , estudios aleatorios). Si no se reducía la grasa de la dieta no se producía pérdida de peso. Por cada 1 % de reducción en la grasa de la dieta se produjo una pérdida de peso de 0,4 kg.

Figura 4: Cambio de peso en dietas libres bajas en grasas frente a dietas normales


 

Figura 5: Relación entre la reducción de grasas y la pérdida de peso (todos los grupos)


La pérdida de peso fue menor en aquellos con un peso entre 60 y 72 kg. La pérdida de peso fue en aumento progresivamente de acuerdo con el aumento del peso inicial. Extrapolando a un peso inicial de 88 kg y un 10 % de reducción en grasas, la pérdida de peso estimada sería de 4,4 kg. 

Comentario

 La explosión de adultos y niños con sobrepeso u obesidad es un problema real con graves implicaciones para la salud de los individuos y para las organizaciones que proporcionan cuidados sanitarios. Se trata de un problema a escala mundial y se estima que empeorará mucho. En dos palabras, comemos demasiado y demasiado poco, y a veces lo que comemos es en sí mismo dañino. Está claro que hay que realizar promoción de la salud, pero se trata de un asunto complicado y contamos con pocos éxitos. Bandolera ha tenido dificultades para encontrar evidencias de calidad entre los mensajes de promoción de la salud con éxito, pero puede ser que eso se haya debido a que estamos buscando en el lugar equivocado. Nos encantaría oír hablar de ejemplos en la literatura o de ejemplos que puedan ser escritos para ImpAct

Bibliografía:

  1. Tackling obesity in England. London: The Stationary Office, 2001.
  2. DS Ludwig et al. Relation between consumption of sugar-sweetened drinks and childhood obesity: a prospective, observational analysis. Lancet 2001 357: 505-508.
  3. A Bergstöm et al. Overweight as an avoidable cause of cancer in Europe. International Journal of Cancer 2001 91: 421-430.
  4. A Astrup et al. The role of dietary fat in body fatness: evidence from a preliminary meta-analysis of ad libitum low-fat dietary intervention studies. British Journal of Nutrition 2000 83 Suppl 1: S25-S32
Tradicido por Santiago Alvarez Montero. url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band85/b85-4.html


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