| Informe de seguridad | Porcentaje de ensayos | Rango |
| Abandono por daño | ||
| Se dio el número por rama o brazo del estudio | 75 | 30-100 |
| Se dieron las causas del abandono | 46 | 20-68 |
| acontecimientos adversos clínicos | ||
| informados adecuadamente | 39 | 0-62 |
| informados adecuadamente de forma parcial | 11 | 0-20 |
| informados inadecuadamente | 50 | 22-100 |
| Toxicidad definida por el laboratorio | ||
| informados suficientemente | 29 | 0-62 |
| informados adecuadamente de forma parcial | 8 | 0-20 |
| informados inadecuadamente | 63 | 25-100 |
| El rango se refiere a los limites encontrados encada una de la siete área clínicas | ||
| Una descripción
aceptable de los acontecimientos adversos clínicos se encontró
en el 39% de los ensayos, una información solo parcialmente aceptable
en el 11%, e información inadecuada en el 50% de los ensayos
(Tabla 1). La mejores áreas las para informar acontecimientos adversos
clínico (aceptable más parcialmente adecuada) fueron la trombolisis
para el infarto de miocardio, y la artritis.
Información aceptable de acontecimientos
adversos de laboratorio se encontró en el 29% de los ensayos, parcialmente
adecuada en el 8%, e inadecuada en el 63% del os ensayos (Tabla 1). La
áreas que mejor informaron acontecimientos adversos clínicos
(aceptable más parcialmente adecuada) fueron el tratamiento
para el VIH, y la artritis.
ComentarioEl asunto de informar sobre los acontecimientos adversos es a la vez difícil e importante. La importancia es obvia: los pacientes y los profesionales necesita saber la probabilidad de que un tratamiento no es solo efectivo sino también si produce daño. El daño puede ser común, leve y reversible. Puede ser raro, grave e irreversible. Los individuos verán su importancia de forma diferente. Un flautista puede ver con consternación un tratamiento que cause sequedad de boca, mientras que otros de nosotros simplemente beberemos más, Un hombre o mujer en la treintena del cual depende una familia pensara diferente sobre un riego de muerte de uno entre mil que una persona soltera setentona, incluso si el beneficio es el mismo. En verdad lo que para uno es bueno para otro puede ser veneno.Pero como muestra este informe [1], las oportunidades de estar bien informado son pocas incluso con ensayos clínicos de buena calidad, debido a las deficiencias en registrar o informar acontecimientos adversos. Hubo algunos resultados obvios. El que los tratamiento para el VIH lo hicieren bien al informar de los acontecimientos adversos definidos por el laboratorio no fue sorprendente, ya que en el VIH las mediciones de laboratorio subrogadas son importantes. El que los ensayos sobre artritis informaran bien sobre acontecimientos adversos clínicos (y abandonos) no fue sorprendente ya que los AINES son causa conocida de sangrado gastrointestinal. Lo que no es sorprendente para aquellos
que llevan a cabo revisiones sistemáticas, y por consiguiente leen
muchos ensayos clínicos, es que la información global sobre
acontecimientos adversos fuera escasa. Una lección importante, sin
embargo, es que un tipo de acontecimiento adverso, el número de
abandonos por brazo del estudio es el que mejor es informado y que por
consiguiente debería ser altamente destacado en las revisiones sistemáticas
como un útil marcador de la toxicidad global de un tratamiento.
Más ideasNo solo informar sobre acontecimientos adversos es importante. Este artículo [1] y otros [3] sugieren mejoras en la manera en que se pueden comunicar los acontecimientos adversos en los ensayos clínicos e incluso aconsejan mejoras al CONSORT [4], un conjunto de guías sobre la comunicación de los ensayos clínicos que es poco incisivo en el tratamiento de los acontecimientos adversos.Pero hay procedimientos más fundamentales en los cuales nuestro conocimiento es deficiente Por ejemplo, la manera en la que se registran los acontecimientos adversos puede dar lugar a a diferentes tasas [3]. ¿ Cual es la correcta? Difícil de saber. Registrar acontecimientos adversos en tratamientos de larga duración puede incluir cosas como infecciones respiratorias y otras dolencias menores comunes que no tiene nada que ver con el tratamiento. A no ser que se haga algún cribado, los resultados simplemente sirven para confundir. Para algunas enfermedades como la migraña medimos la eficacia en un día y el daño en una semana. ¿ Por que ? ¿ Que relevancia tiene esto? Una cosa es cierta. A pesar de que la existencia de importantes enseñanzas sobre el daño pueden recabarse en las revisiones sistemáticas de la literatura [las referencias 5 y 6 son ejemplos], hay todavía mucho que nos sabemos. Y las necesitamos, especialmente si tenemos que informar a los profesionales y a los pacientes que estos tratan para que se puedan realizar verdaderas decisiones informadas. Bibliografía:
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