Más sobre vacuna triple vírica y autismo

Si vinieras a un pequeño pueblo de Oxfordshire durante el día y contaras el número de luces encendidas, encontrarías pocas. Si vinieras por la noche, encontrarías muchas. Una conclusión podría ser que encender las luces ha originado la oscuridad. Parte del debate sobre la vacuna triple vírica y el autismo (Bandolier 84implica una observación similar, que el autismo era raro y ahora es frecuente, y que la vacuna triple vírica era rara y ahora es frecuente. Por tanto, ¡¡la vacuna triple vírica causa autismo!! 
Podría tratarse de algo más complicado. Dos nuevos estudios [1,2] han examinado la relación temporal entre las tasas de vacunación con triple vírica y el autismo. El autismo está aumentando a pesar de que las tasas de vacunación con triple vírica se mantienen elevadas pero estables.


Estudio del Reino Unido

Un estudio de Boston utiliza la Base de Datos sobre Investigación en Medicina General del Reino Unido. Se identificaron 305 niños (254 eran varones) de 12 años de edad máxima cuyo diagnóstico de autismo hubiera sido registrado por primera vez entre 1988 y 1999. La edad más frecuente de diagnóstico era a los 3 y 4 años pero un importante número de casos habían sido diagnosticados en niños con 6 años o más. El número de casos y la incidencia del autismo se incrementaron sustancialmente y de forma constante a lo largo del período de estudio (Figura). 

 

Figura: Número total de casos de autismo e incidencia por 10.000 personas y año en Reino Unido.

El estudio incluye un análisis detallado de 114 varones nacidos entre 1988-1993 con un primer diagnóstico de autismo registrado entre los 2 y los 5 años de edad. El riesgo de autismo diagnosticado en los cuatro años de estudio se incrementó, del 8 por mil para los nacidos en 1988, al 29 por mil para los nacidos en 1993, mientras que las tasas de vacunación con triple vírica se mantuvieron constantes en torno al 97%.


Estudio de California

Este estudio utiliza los datos de 21 Centros Regionales, que cubren la totalidad de California, correspondientes al período 1980-1994. Las tasas de vacunación con triple vírica a los dos años de edad se hallaban en torno al 72% antes de 1988 y en torno al 82% posteriormente, utilizando el mismo compuesto desde 1979. Durante este período, el número de casos de autismo, unos 200 en 1980, se vio incrementado de inexorablemente hasta los 1200 casos en 1994. La tendencia creciente de los casos de autismo en California persistió largo tiempo tras la introducción de la vacunación con triple vírica y no se vio afectada por el modesto incremento de las tasas de inmunización a mediados de los años 80.

Comentario

Esta continua tendencia ascendente del autismo desde finales de los años 70 o principios de los 80 había sido descrita anteriormente en un estudio en la Región North Thames [3]. Ahora disponemos de tres estudios y todos muestran que dicho inexorable aumento no depende de que las tasas de inmunización sean elevadas y uniformes o muy elevadas y en ascenso. La vacuna triple vírica ha estado disponible y se ha usado durante años. Ninguna de estos estudios apoya, y todos rechazan que el autismo esté causado por la vacunación con triple vírica o que ésta sea responsable del aumento de casos de autismo. Lo que estos estudios confirman es que los casos de autismo, especialmente en varones, están aumentando. No sabemos el porqué. Está previsto realizar un estudio de casos y controles usando la Base de Datos sobre Investigación en Medicina General del Reino Unido (UKGPRD) [4]. El objetivo principal es analizar la relación entre la vacunación con triple vírica y el autismo, pero puede proporcionar pistas sobre posibles asociaciones entre factores ambientales o de otro tipo y el autismo.

Bibliografía:

  1. JA Kaye et al. Mumps, measles, and rubella vaccine and the incidence of autism recorded by general practitioners: a time trend survey. BMJ 2001;322:460-3. 
  2. L Dales et al. Time trends in autism and in MMR immunization coverage in California. JAMA 2001;285:1183-5. 
  3. B Taylor et al. Autism and measles, mumps, and rubella vaccine: no epidemiological evidence for a causal association. Lancet 1999;353:2026-9. 
  4. L Smeeth et al. A case-control study of autism and mumps-measles-rubella vaccination using the general practice research database: design and methodology. BMC Public Health 2001;1:2 (www.biomedcentral.com/1471-2458/1/2

  5.  
Traducido por Gloria de la Rosa. Medicina Preventiva. Getafe. Madrid 
url original: http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band86/b86-4.html

artículo previo  o siguiente en este número