Quinina para los calambres nocturnos en las piernas

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Analizando las visitas a la página web de Bandolier, vimos que "la quinina y los calambres nocturnos en las piernas" (Bandolier 12) fue una de nuestras páginas más frecuentadas. Así que buscamos alguna información más reciente que el metanálisis publicado en 1995. Un segundo metanálisis [1] se publicó en 1998, muy interesante porque incluyó material no publicado y proporcionó cierta evidencia empírica de sesgo de publicación.

Revisión

 Se realizó una búsqueda en tres bases de datos electrónicas hasta julio de 1997. Los datos no publicados se encontraron examinando un informe de la FDA, indagando en los organismos reguladores británicos y alemanes y en las compañías farmacéuticas. 

Para ser incluidos, los estudios tenían que ser aleatorizados y doble ciego, y realizados con pacientes ambulatorios. Se reunió información sobre edad y sexo de los pacientes, duración del tratamiento, medidas de resultados, efectos adversos y periodos de lavado. El principal resultado de eficacia fue la reducción de los calambres nocturnos en las piernas en un periodo de cuatro semanas, la severidad de los calambres y su duración. 

Resultados

Se encontraron cuatro estudios publicados con 73 pacientes y tres estudios sin publicar con 336 pacientes.  Como criterio de inclusión, los pacientes debían tener más de dos calambres a la semana. La dosis de quinina estaba entre 200 y 500 mg, y el periodo de tratamiento era de una a cuatro semanas (dos semanas o más en seis de los siete estudios). Todos los estudios daban el número de calambres, seis describían su severidad y solamente uno su duración. 

Con placebo, el número de calambres en un periodo de cuatro semanas ( hallados por extrapolación si los estudios eran de menos tiempo) era de 17 en todos los estudios (alrededor de cuatro a la semana), 21 en los estudios publicados y 16 en los estudios no publicados (Tabla 1). La quinina reducía el número de calambres en 4 en un periodo de cuatro semanas, 9 y 3 respectivamente (Tabla 1). Había también evidencia de que se reducía la severidad de los calambres..

Tabla 1: Resultados de estudios aleatorizados publicados y no publicados de quinina para los calambres nocturnos en las piernas

  Número de: Periodo de cuatro semanas (95% CI)
  Estudios Pacientes Calambres con placebo Calambres evitados con quinina
Publicados 4 73 20.6 (14.9 a 26.6) 8.8 (4.2 a 13.5)
No publicados 3 336 16.3 (14.7 a 17.9) 2.5 (0.2 a 5.6)
Todos 7 409 17.1 (15.4 a 18.8) 3.6 (2.2 a 5.1)
 Los estudios publicados mostraron un efecto mayor que los no publicados (Tabla 1). Los estudios más grandes mostraron resultados menores y más consistentes que los pequeños (Figura 1).

Figura 1: Estudios individuales de quinina (círculos llenos, no publicados; círculos no rellenos, publicados)

 El tinnitus era el único efecto adverso que ocurría significativamente con mayor frecuencia cuando los pacientes tomaban quinina en vez de placebo (8 de 397 pacientes). 

Comentario

 Es un tema interesante por diferentes aspectos. Primero, confirma que la quinina es efectiva para los calambres nocturnos en las piernas. Para alguien que tenga alrededor de cuatro episodios a la semana, se puede esperar que la quinina lo reduzca a tres a la semana. 

Había un claro sesgo de publicación. Los estudios no publicados tenían menor amplitud de efecto que los publicados. Además, los estudios publicados eran pequeños, y mucho del efecto extra provenía de dos estudios, uno con 27 pacientes y otro con 8. La lección puede que no sea sobre el sesgo de publicación, sino sobre la posibilidad de que pequeños estudios, aún estando bien realizados, den una respuesta errónea a causa de la aleatoria intervención del azar. 

Referencia:

  1. M Man-Son-Hing & G Wells. Quinine for nocturnal leg cramps. A meta-analysis including unpublished data. Journal of General Internal Medicine 1998; 13: 600-606.
Traducido por Luis Rubio Toledano url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band88/b88-3.html

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