Midiendo la calidad de la prescripción en el asma

Estudio
Resultados
Comentario
 Qué factores podemos utilizar como indicador de la calidad de la prescripción es una de esas preguntas aparentemente simples que sólo tienen respuestas complicadas. Para empezar, los fármacos prescritos rara vez son utilizados para una sola indicación. Si se utilizan para varias, esto complica las cosas considerablemente. También hay que tener en cuenta a la población atendida. Los médicos generales, en particular, atienden a poblaciones con enormes diferencias demográficas, económicas, étnicas y de morbilidad. De forma que cuando leemos un documento que nos indica que ciertos factores pueden relacionarse con la calidad de la prescripción, aunque sea sólo preliminar [1], merece nuestra atención.. 

Estudio

El escenario del estudio fue el norte de Staffordshire. Se eligieron dos médicos que trabajaban sin ayuda, uno con una baja ratio de utilización de corticosteroides / broncodilatadores (C:B ratio de 0.24) y otro con una ratio elevada (C:B ratio de 1.53). Los médicos trabajaban en una misma zona deprimida. Estas ratios fueron calculadas a partir de una base de datos oficial que contenía todas las prescripciones expedidas por los médicos entre Diciembre de 1993 y Febrero de 1994. 

Los pacientes de estos médicos a los que se les prescribieron fármacos antiasmáticos entre Marzo de 1994 y Agosto de 1995 se obtuvieron de una búsqueda en las bases de datos de los consultorios. Se envió a los pacientes un cuestionario previamente validado sobre la severidad de los síntomas de su asma durante el mes anterior. También se les preguntó sobre sus hábitos tabáquicos y su ocupación. 

Además se examinaron las anotaciones en las historias para descubrir enfermedades concomitantes o la vigencia del diagnóstico de asma. Así mismo, se obtuvieron la edad y sexo y una medida residencial de la pobreza calculado a partir del censo de 1991 realizado por distritos en donde vivían los pacientes 


Resultados

 Los dos médicos prescribieron antiasmáticos a 366 pacientes, casi el 7% de su cupo. No hubo diferencias entre la edad de los pacientes, aunque sí en relación al tabaquismo, clase social, marcador de pobreza y diagnóstico de patologías concomitantes. Casi el 80% de los pacientes devolvieron el cuestionario. El marcador de severidad de los síntomas fue significativamente superior en el médico que utilizaba pocos corticosteroides como broncodilatadores (Figura 1). La diferencia permaneció tras ajustar por edad, sexo, diagnóstico, hábito tabáquico y grado de pobreza.
 

Figura 1: Una mayor ratio de prescripción de corticosteroides / broncodilatadores fue asociada a unos síntomas de asma menos severos.

Comentario

 Este documento es una lectura realmente interesante. Enfatiza que proporciona resultados preliminares y de sólo dos médicos. Pero hay algunos métodos utilizados aquí que son interesantes y la discusión los pone dentro del contexto. Nuestras felicitaciones son para los patrocinadores del hospital local de Stoke on Trent. Cómo medir la calidad de la prescripción ha sido una cuestión preguntada con frecuencia por Bandolier. Hasta ahora parece poca la buena información obtenida, pero quizá no estemos buscando en el lugar adecuado. Nos gustaría saber si alguien tiene algunas respuestas. 

Referencia:

  1. M Shelley et al. Is the quality of asthma prescribing, as measured by the general practice ratio of corticosteroid to bronchodilator, associated with asthma morbidity? Journal of Clinical Epidemiology 2000; 53: 1217-1221.
Traducido por Carlos Fernández Oropesa url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band88/b88-5.html

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