Cómo conseguir que los profesionales sanitarios se laven más las manos

Revisión
Resultados
Comentario
 Lavarse las manos para reducir las infecciones nosocomiales (Bandolera 73) es una cuestión revisada previamente (Bandolera 67, 82). Sólo como pequeño recordatorio, las infecciones nosocomiales cuestan aproximadamente un billón de libras anuales en el Reino Unido, afectando a 1 de cada 10 pacientes ingresados en los hospitales, es responsable de las muertes de más gente que los accidentes de tráfico y consume unos recursos de 27.400 camas hospitalarias. En situaciones más extremas, con alta presión sobre la asistencia sanitaria como en épocas invernales, los efectos son mucho más importantes que los previamente descritos. Hay poca información fácil de encontrar sobre el lavado de manos, pero la aparición de una revisión sistemática sobre cómo incrementar la costumbre de lavarse las manos en los profesionales de la salud llama nuestra atención. 

Revisión

 La búsqueda se realizó en cuatro bases de datos, a través de Internet, mediante el examen de listas de bibliografía e intentando identificar trabajos no publicados. Se incluyeron todos los estudios cuyo objetivo fuera promover el lavado de manos en profesionales sanitarios como una medida de control de la infección nosocomial. Se identificaron y examinaron cerca de 3000 referencias. 

Resultados

 21 estudios cumplían los criterios de inclusión. Diecisiete de ellos eran estudios sin grupo control y sólo dos eran estudios aleatorizados. Prácticamente todos (20/21) usaban la observación como método de control del cumplimiento del lavado de manos.

Lavado de manos- aspectos principales

 
  • Las estrategias combinadas de educación, material escrito, uso de recordatorios y retroalimentación (feedback) continúa son las que han mostrado un efecto más marcado y duradero (véase Bandolera 82).
  • Las estrategias puntuales poseen un efecto de corta duración sobre el lavado de manos y su magnitud es pequeña.
  • Recordatorios en lugares estratégicos tienen un efecto modesto, pero mantenido en el tiempo. 
  • La retroalimentación puede influir positivamente sobre la conducta, pero debe ser repetida si se pretende un efecto persistente.
  • Lavabos automatizados pueden ser beneficiosos, pero el mayor tiempo que precisan puede disminuir el uso.
  • Los jabones hidratantes causan escasas diferencias, pero disponer de dispositivos de lavado con jabón en seco cerca del paciente puede producir un pequeño aumento de la frecuencia de descontaminación..

 Los resultados de los estudios se han resumido en el cuadro. La estrategia multifactorial es claramente la que mejor funciona, como muestra el reciente ejemplo de Ginebra (Bandolera 82, no incluido en esta revisión). 

Comentario

 Dada la importancia de las infecciones intrahospitalarias, es sorprendente que no se haya prestado más atención a los estudios sobre descontaminación de manos, pese a lo cual se conoce lo qué se debe hacer para reducir este importante problema. Esta revisión es un excelente inicio para los deseosos de reducir nuestra ignorancia (y la de ellos). No se ha hallado ninguna mención al agua caliente a más de 60 grados sin grifos mezcladores o hacia cualquier otra barrera positiva al lavado de manos. 

En estudios de calidad (Bandolera 67, 82)  las experiencias bien planteadas sobre el lavado de manos pueden disminuir las infecciones intrahospitalarias alrededor de un cincuenta por ciento. Es un gran efecto para un gran problema. Esta revisión beneficiará a todos aquellos que en atención especializada (y en primaria) desean proveer una atención mejor y más segura.

Referencia:

  1. S Naikoba, A Hayward. The effectiveness of interventions aimed at increasing handwashing in healthcare workers - a systematic review. Journal of Hospital Infection 2001 47: 173-180.
Traducido por Pascual Solanas y Ferran Cordón 
url original: http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band88/b88-8.html 

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