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Antecedentes
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Revisión
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Resultados
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Comentario
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Una perspectiva más
amplia
De vez en cuando llega un artículo
que te hace desear haberlo escrito tú. Esto podría ser porque
te va a hacer famoso (aunque, ¿quién quiere informadores
que le fastidien?). Es más probable que sea porque se trate de un
trabajo impresionante, útil y bien hecho. Un trabajo de éstos
es un examen del uso de dexametasona para controlar las náuseas
y vómitos inducidos por quimioterapia [1].
Puede que éste no sea un tema que
afecte a muchos profesionales, pero para los pacientes es importante. También
lo es porque en cuidados paliativos hay demasiado pocos estudios buenos,
y mucho menos buenas revisiones sistemáticas, así que los
trabajos ejemplares importan.
Antecedentes
Empecemos pensando en todos los problemas
que puede encontrarse una revisión. El primero, lasdistintas variables.
Regímenes diferentes de quimioterapia parecen tener distintos efectos
sobre la emesis, siendo algunos muy eméticos y otros no tanto. Los
pacientes pueden estar recibiendo un primer ciclo, o haber tenido alguno
previo, y pueden haber recibido o no quimioterapia con anterioridad. Pueden
tener historia de vómitos inducidos por quimioterapia. El tipo de
cáncer, puede ser igual o diverso. La edad de los pacientes puede
diferir.
Luego están el tratamiento y el
de comparación. La dosis de dexametasona puede variar, así
como la forma de suministrarla. El comparado puede ser un placebo, pero
eso no sería justo, así que puede ser un placebo cubierto
por otro antiemético, o bien otro antiemético o combinaciones.
Después está el periodo sobre
el que se mide la emesis. ¿Es diferente las primeras 24 horas de
periodos posteriores?, y ¿durante qué periodo es importante
medir algún efecto de la dexametasona?.
Luego hay que ver qué se mide. ¿Sólo
el vómito, sólo las náuseas, o las arcadas, o el control
completo de la emesis?
Luego está el diseño del
estudio y el informe. ¿Tienen los estudios propiedades que pueden
inducir sesgos? ¿Se usan métodos válidos?
A cualquiera que emprenda una revisión
así, se le perdonaría si se siente un poco nauseoso ante
la perspectiva de tener que despejar todo esto. ¿Es posible obtener
de todo ello algo que tenga sentido?
Revisión
La revisión buscó ensayos
aleatorizados de dexametasona para el control de náuseas y vómitos
inducidos por quimioterapia usando diversas bases de datos electrónicas,
así como búsqueda manual en revistas. La comparación
fue con placebo, ningún tratamiento, agentes activos o combinaciones
de ellos, admitiendo diversos idiomas.
El resultado principal era prevención
de vómitos porque es más objetivo que náuseas, pero
también se consideró la prevención de náuseas.
Se separaron los periodos entre las primeras 24 horas (fase aguda) y hasta
8 días tras la quimioterapia (fase tardía).
Resultados
Se incluyeron 32 estudios, con 42 comparaciones
diferentes e información sobre 5.500 pacientes. Las dosis de dexametasona
variaban entre 8 y 100 mg. La mitad utilizaron 20 mg para las primeras
24 horas, y la dosis media entre la fase aguda y la tardía fue de
56 mg. Se recogió información sobre tipo de paciente, cáncer,
quimioterapia, ciclos previos, quimioterapia anterior e historia de emesis
inducida por quimioterapia.La comparación fue predominantemente
con placebo o ningún tratamiento, suplementado con otros agentes
antieméticos.
Los resultados globales de control de emesis
en la fase aguda se muestran en la Figura 1. Con dexametasona 1320/1911
pacientes (69%) no vomitaron (y el 31% sí vomitó), comparado
con 937/1713 pacientes (55%) que no vomitaron (y un 45% que vomitó)
con el control. El beneficio relativo fue 1.3 (1.2 a 1.4) y el NNT 7 (6
a 9).
Figura 1: Fase aguda:
primeras 24 horas de la quimioterapia
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