Lavado de manos y enfermedades respiratorias |
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En Bandolera 67
y 82
se analizó el impacto del lavado de manos en la adquisición
de infecciones intrahospitalarias. De la misma forma lavarse las manos
reduce las enfermedades respiratorias, y en un informe se refuerza la importancia
de mantener la presión sobre el hecho de estar seguro de que las
manos estén lavadas [1].
EstudioEl estudio se llevó a cabo únicamente en un centro de entrenamiento para reclutas de la US Navy en Great Lakes, Illinois. El estudio se inició tras la retirada de una vacuna de adenovirus y por una revisión que mostraba que era una necesidad tanto el lavado de manos como la higiene en general de los reclutas. La intervención fue llamada "Operación parar el resfriado". Tenía 6 premisas principales:
Se escogió una muestra aleatorizada y estratificada al final del entrenamiento básico para contestar un cuestionario sobre el lavado de manos, síntomas respiratorios, utilización de recursos sanitarios y el tiempo perdido a causa de enfermedades. ResultadosCada año participaron unos 45.000 reclutas y alrededor de 10.000 veteranos. No se observaron diferencias entre los diferentes periodos, a parte de un incremento del porcentaje de mujeres y un aumento de la temperatura ambiental en el año 1998 comparado con los años anteriores. El número de pacientes ambulatorios visitados por enfermedades respiratorias de los reclutas disminuyó a la mitad en 1997 y 1998 después de introducir el programa de lavado de manos. En el grupo control no se observaron cambios en las ya bajas tasas de enfermedades respiratorias. (Figura 1). Los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias fue similar antes y después de la introducción del programa, que tanto para los reclutas como para los veteranos era de alrededor de 3.5 ingresos por 1000 reclutas/año.Figura 1: Pacientes ambulatorios visitados antes (1996) y después de la intervención (1997, 1998) |
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| Mas del 99% de los 1445 reclutas
contestaron el cuestionario anónimo. En estos se reflejó
que sólo cerca de la mitad de los reclutas se lavaban las manos
cinco veces al día, un 40% se las lavaban de tres a cinco
veces y el 12% lo hacían menos de tres veces al día. Se observó
que los que se lavaban las manos con mayor frecuencia tenían menos
enfermedades respiratorias (3.2 episodios por recluta) que los que lo hacían
menos frecuentemente (4.7 episodios por recluta); la odds ratio fue de
1.5 (IC del 95% 1.2 a 2.8). Los que se lavaban la manos con menor frecuencia
tenían de forma significativa mayor número de ingresos hospitalarios;
la odds ratio fue de 11 (IC del 95% 2.7 a 46).
Los impedimentos para el lavado de manos
fue el tiempo insuficiente, pocos lavabos y insuficiente jabón.
ComentarioSe trata de un destacado análisis sobre las dificultades que tienen las personas para lavarse la manos, y a través del cual pueden verse las tensiones institucionales que se producen entre la medicina y determinados temas operacionales . Tenemos una referencia en 1861 que muestra que las cosas han cambiado muy poco. Aquí tenemos unas lecciones de como hacer bien las cosas sencillas. Olvidemos los mensajes complejos, únicamente animemos a que la gente se lave las manos.Referencia:
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band91/b91-4.html |