Prevención de caídas de ancianos en el ámbito comunitario

 
Bandolera 85 analizó los factores de riesgo de caídas en el hospital. Entonces mucha gente pidió una batería de predictores de caídas en el ámbito comunitario. Un estudio holandés [1] ha recorrido un largo camino para conseguirla, así como para explicar cómo pueden llevarse a cabo estudios de diagnóstico o algoritmos de pronóstico.

Estudio

En Amsterdam, un estudio de diez años de duración realizado con ancianos (entre 55-85 años) recogió información en una muestra aleatoria de personas entre estos rangos de edad representativa de la población anciana holandesa. Se eligió una submuestra de 1420 personas de 65 ó más años, de las cuales 1374 estuvieron dispuestos para participar en un estudio sobre caídas de aproximadamente un año de duración. 
Al inicio del mismo, se obtuvieron un amplio rango de variables sociodemográficas, así como información autorrecogida e información sobre la medicación a partir de los envases utilizados, que incluyó medicinas prescritas y no prescritas. La evaluación de la funcionalidad física incluyó preguntas sobre problemas que afectan a pies y músculos, vértigos o alteraciones visuales. Se consideró que había limitaciones funcionales cuando los participantes tenían dificultad con al menos dos actividades (subir escaleras, usar el transporte público o el suyo propio o cortarse las uñas de los pies). La falta de visión se diagnosticó mediante la capacidad de reconocer una cara a cuatro metros de distancia, con gafas o lentillas si las usaban. 
Las caídas sucedidas en un año se contabilizaron usando un calendario de caídas, que se cumplimentaba semanalmente y se enviaba por correo cada tres meses, con recordatorios telefónicos. 

 
 

Resultados

Los participantes tenían una edad media de 75 años. Los cuatro períodos de tres meses fueron completados por un 94% de los participantes. Un 33% de ellos sufrió al menos una caída. Un 22% sufrió una sola caída y un 11% varias . Las fracturas fueron más frecuentes en los que sufrieron varias caídas que en los que tuvieron una sola o ninguna (Figura 1). Las caídas repetitivas fueron más frecuentes en varones ancianos, pero no en ancianas.

 
 

Figura 1: Porcentaje de fracturas sin caídas, una sola caída y varias caídas

Diversas variables fueron asociadas con las caídas mediante un análisis univariante y unas pocas en un análisis multivariante. Los coeficientes de regresión de la regresión logística se convirtieron en marcadores (Tabla) para dichos factores. 

 
 

Tabla 1: Factores predictivos y marcadores para caídas únicas o múltiples

Caídas únicas
Caídas múltiples
Factor
Puntos
Puntos
Caídas previas
5
5
Incontinencia urinaria
2
3
Problemas visuales
2
4
Uso de benzodiacepinas
2
3
Máximo
11
15

 
En la Figura 2 se muestra el porcentaje de pacientes pronosticado que sufrirían varias caídas. Con un marcador de 7 puntos, con el que cabría esperar que un 15% de los pacientes sufriría varias caídas, el porcentaje de probabilidad positivo fue de 2.6 y el negativo de 0.58.

Figura 2: Niveles de caídas múltiples pronosticado al incrementarse el marcador


 

 

Comentario

Este estudio tiene una buena metodología. En palabras de Mr Punch “es la forma de hacerlo”. Hay una tabla de sensibilidad y especificidad de tal manera que puede examinarse el impacto de varios marcadores de riesgo tanto en términos de probabilidad como de riesgo absoluto. 

¿Es útil?. En primer lugar, es simple, con cuatro claves para calcular el riesgo de sufrir varias caídas fáciles de recordar. Si un anciano tiene alguna de ellas, merecería la pena analizar en profundidad qué cosas podrían hacerse para ayudarle. Por ejemplo, una persona con caídas previas, problemas visuales y que tome benzodiacepinas tiene un marcador de 12 puntos y un riesgo de sufrir varias caídas en un año de 1 sobre 3. Lo que quiere decir que la probabilidad es 1 de 1 en 3 años. Pensar en las alternativas posibles como, tomar o no benzodiacepinas o sugerir cambios en casa del paciente o en su geriátrico o poner en marcha sistemas de alerta en caso de caída, podría tener sentido. 

Evaluar el riesgo de caídas en ancianos en el ámbito comunitario puede ser un objetivo útil de gestión clínica o mejora de la calidad. En cualquier caso, es un gran problema (Bandolier 20).

Bibliografía:

  1. 1 AM Tromp et al. Fall-risk screening test: a prospective study on predictors for falls in community-dwelling elders. J Clinical Epidemiology 2001; 54: 837-844.
  2.  
Traducido por Carlos Fernández Oropesa Farmacéutico. Almería
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band91/b91-8.html
 

Artículo previo en este número