Beta-sitosterol para la hiperplasia benigna de próstata

Revisión
Resultados
Comentario
Imagínese que usted es el consejero técnico de un activa asociación de acción ciudadana dedicada a los problemas del envejecimiento (Asociación para el Envejecimiento Saludable - AES), y que en este preciso instante su presidente le  está pidiendo que revise si el   ß-sitosterol es útil para tratar la hiperplasia benigna de próstata. Tras un moderado ataque de pánico, usted admite francamente que jamás ha oído hablar del ß-sitosterol y ambos deciden que es preciso encontrar información fiable sobre el tema. 

Una búsqueda rápida en PubMed revela que se ha publicado recientemente una revisión sistemática [1], y que por suerte está además disponible a texto completo en Internet. Ahora es cuando los verdaderos problemas comienzan, dado que tendrá que analizar los resultados para un grupo de gente inteligente, preparada y muy preocupada por el tema . ¿Qué cosas útiles podría decirles ? 

 
 

Revisión

Algunos aspectos tranquilizadores llegan con la propia revisión, ya que ha sido elaborada por un grupo de especialistas de la próstata de una importante asociación (Veterans Association) de los Estados Unidos. Se ha realizado una búsqueda minuciosa de información, incluyendo bases de datos especializadas en medicinas herbales, la Cochrane Library, el grupo de la próstata de la Colaboración Cochrane y organizaciones de referencia en Medicina Alternativa. Así que deberíamos suponer que la búsqueda ha sido exhaustiva. 

Además, los criterios de inclusión de los estudios está especificada: sólo se seleccionaron ensayos clínicos correctamente aleatorizados  y, por consiguiente parece que los autores son conscientes de los sesgos de una mala aleatorización: producir resultados falsamente optimistas. El diagnóstico de la hiperplasia benigna de próstata está definido mediante una escala de síntomas, y se incluye una buena descripción del ß-sitosterol. 

La medida de los resultados está también claramente especificada. La escala de síntomas es el resultado principal, y la tasa máxima de flujo urinario y el volumen residual junto con el tamaño de la próstata los resultados secundarios. Los métodos de análisis de los resultados nos indican que los autores saben manejar problemas complejos, como la recogida incompleta de datos continuos (que se da, por ejemplo, cuando se presentan datos continuos sin desviaciones ni errores estándar) 

Resultados

 El primer problema es que hay sólo cuatro ensayos clínicos con un total de 519 hombres aleatorizados. El segundo es que cada uno ha empleado una presentación diferente de ß-sitosterol. El tercero es que la duración fue de seis meses en tres ensayos, y de sólo cuatro semanas en el otro estudio. Sin olvidarnos de estos problemas, ¿fueron beneficiosos los resultados?. 

Tres estudios tenían resultados de la escala de síntomas, y en los tres casos la diferencia del ß-sitosterol frente al placebo era significativa. Tres de los cuatros ensayos encontraron beneficios significativos para la tasa máxima de flujo urinario y para el volumen residual. El estudio que de forma consistente no encontró beneficios era el que tenía menor tamaño muestral. 

Comentario

 Y ahora viene lo realmente difícil: darle recomendaciones a nuestros inteligentes viejos amigos de la Asociación para el Envejecimiento Saludable. Hay varios problemas que usted debe abordar. 

Lo primero es que el ß-sitosterol se distribuye en muchos formatos y presentaciones, y que por consiguiente no existe ninguna garantía de que lo que se compra en la calle se parezca a los productos empleados en los ensayos clínicos. La revisión señala además la increíble variedad de extractos fitofarmacológicos que pueden presentarse como ß-sitosterol, incluyendo si el ß-sitosterol es glucorinado o no. El mecanismo de acción se desconoce, y no hay manera de apoyar mediante argumentos de laboratorio la evaluación de los resultados. 

Existe alguna evidencia de beneficio, pero existe una clara posibilidad de sesgos residuales. Los ensayos clínicos fueron aleatorizados, pero no se nos dice nada sobre si hubo o no doble enmascaramiento (double blind). Los estudios sin enmascaramiento pueden desembocar resultados (y recomendaciones) falsamente optimistas. La muestra total y el periodo de seguimiento son casi anecdóticos: 440 hombres seguidos durante seis meses. No se dispone de información sobre efectos adversos, ni sobre interacciones con otros medicamentos que habitualmente toman los ancianos. 

Ninguno de los estudios comparó ß-sitosterol con tratamientos farmacológicos convencionales, y esto significa que no sabemos nada sobre sus ventajas y desventajas. Todo lo que nos dice la revisión es que en dos de los ensayos algunos hombres presentaron algunas molestias de intensidad moderada. 

En conclusión, por más que uno se empeñe en ser positivo y optimista sobre este tema, lo mejor (y lo único) que podemos hacer es recomendar cautela. Caveat emptor*. Pida información detallada sobre el producto a quien se lo vende, pregúntele sobre los posibles efectos secundarios ... y luego, pregúntele cuanto dinero se está gastando en investigación y desarrollo (I+D) para poder contestar a sus preguntas.

* Que el comprador tenga cuidado

Referencia:

  1. TJ Wilt et al. ß-sitosterol for the treatment of benign prostatic hyperplasia: a systematic review. BJU International. 1999; 83: 976-983. 
Traducido por José Francisco García Gutiérrez. Salud Pública. Granada
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band92/b92-4.html

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