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| Los pacientes
inicialmente asignados aleatoriamente a uno de los tratamientos, cambiaban
de tratamiento con frecuencia. A los nueve meses sólo el 44% estaban
tomando todavía el tratamiento que se les había asignado
por azar. Algunos (alrededor del 15%) se perdieron para el seguimiento
después del principio o durante el tratamiento al que habían
sido asignados. Otros cambiaron a otro antidepresivo o dejaron el tratamiento
a causa de los efectos secundarios o por la falta de eficacia, de nuevo
sin ninguna diferencia entre los tres ISRSs (Figura 2).
Figura 2 Abandono o cambio |
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ComentarioEl estudio no fue un estudio de equivalencia formal sino, más bien, similar a la práctica clínica y fue potenciado para que detectara cambios moderados en el resultado. Prácticamente no se encontró diferencia entre los tres ISRSs. También se demostró que la práctica clínica, en la que los cambios de dosis o de medicamento se hacían en función de la interacción médico paciente como se haría en la práctica real, da como resultado que muchos pacientes cambien o abandonen la medicaciónComo resalta el comentario editorial, una elección inicial acorde con los costes de prescripción, siendo iguales todas las demás consideraciones, es prudente, ética y clínicamente razonable. El estudio es importante porque proporciona evidencia para elecciones en protocolos o formularios de tratamiento con ISRSs para esta indicación y muestra cuánta evidencia podría determinarse para otras opciones Sin embargo, también proporciona evidencia contra protocolos que restringen el uso de ISRSs para elecciones posteriores cuando la opción inicial no es satisfactoria. El hecho de que estos tres ISRSs sean iguales en promedio no quiere decir que sean iguales para cada persona. Puede haber un efecto de clase, pero los efectos de clase son efectos promedio y la razón apoya aquí tomar en cuenta a las personas . Bibliografía:
url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/band95/b95-4.html |