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Negocios Cuidados de salud Pensando saludablemente Comentario He aquí algo en que pensar para el año nuevo. Usted es el gerente de una empresa, con clientes regulares que habitualmente realizan pedidos por valor de centenares o miles de libras, pero que en ocasiones también hacen compras pequeñas. Su director financiero le dice que el coste de realizar una factura es £25. Usted opta por: a) ¿Agarrar cada penique? b) ¿ Decir a ventas que a los clientes regulares les envíe de manera gratuita los pedidos inferiores a £25?.Como persona sensata que es, usted sabe que esa opción b) no sólo le ahorra dinero, sino que eleva el reconocimiento de su compañía entre los clientes. No es una acción descabellada. Ahora se trata de pensar de la misma manera
para cambiar el comportamiento de los profesionales de la salud. Usted
es el ejecutivo principal de una autoridad sanitaria (o como quiera que
se llamen ahora) con una especial preocupación acerca de los hábitos
de prescripción de los médicos de familia. Asumamos que usted
tiene la evidencia y un buen análisis económico sanitario
para mostrar que A no sólo es lo mismo que B, sino que cuesta menos.
Usted opta por:
a) ¿ Organizar hordas de jóvenes y emprendedores farmacéuticos para que digan a sus médicos de familia que están equivocados?La respuesta no descabellada es la b) pero la más escogida es la a). Cuándo, para salvar unos pocos peniques, se presiona a los médicos de familia para que prescriban codeína y les digan a sus pacientes que compren su propio paracetamol, en vez de recetar paracetamol y codeína juntos, es que estamos necesitando un poquito de sentido común. Este razonamiento proviene de un equipo británico de economistas de la salud [1]. Pensando saludablemente En este informe [1] los economistas de la salud hacen hincapié en que el coste de una intervención en salud es la suma del coste o ahorro de la intervención en si misma, más el coste de aplicar la nueva normativa. Ambos costes deben ser tenidos en cuenta para calcular el coste efectividad. Los ejemplos que se exponen son el incremento en el uso de IECA ( inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina)en pacientes con insuficiencia cardiaca, y la utilización de los antidepresivos más antiguos en comparación con los SSRIs ( inhibidores selectivos de la captación de la serotonina). La metodología es sencilla, basada en los costes y beneficios observados en un ensayo aleatorizado de consejo farmacéutico aplicado por una autoridad sanitaria. Los resultados (Tabla 1) indican que para
los IECA, el coste por año de vida ganado ajustado por calidad (QUALY),
se aumenta, pero es todavía muy razonable. Cambiar a los médicos
de familia para que prescriban los antidepresivos clasicos en lugar
de los SSRIs cuesta más que lo que ahorra.
Tabla
1: Coste y efectividad
Bienvenido sea este material. Hay una antigua regla* que indica que el 80% de sus ahorros provendrá del 20% de las cuentas. Lo que este informe hace es recordarnos que el cambio de comportamiento supone un coste. Si el esfuerzo no es efectivo, o si concentra en objetivos triviales, entonces es una pérdida de tiempo. Determinar objetivos inteligentemente sería el equivalente de no molestarse en hacer una factura para cosas que cuesten menos de £25. Dar un consejo (a menudo percibido como dar una orden) debiera beneficiarse de esta clase de pensamiento. Referencia :
Traducido por Javier Gost Garde. Salud
pública. Pamplona.
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