| INTRODUCCIÓN
En este capítulo trataremos
de dos de las principales novedades de la versión 4.0 de OMI-AP:
el nuevo apartado de vacunas y los útiles “planes personales”. Como
es natural, seguiremos escarbando dentro de OMI-PRO, pero queremos dejar
claro que el conocimiento de estos temas no es competencia sólo
de los supervisores, sino que resulta fundamental para el usuario de a
pie, si lo que quiere es conocer los intríngulis y sutilezas de
la maquinaria y así poder sacarle el máximo partido a la
informatización en su trabajo cotidiano.
De nuevo recomendamos situarse
cómodamente delante de un ordenador, con un refresco a ser posible,
para ir consultando las pantallas y las funciones del programa que vamos
a contarles en este fascículo. Lo ideal, como siempre, es lanzarse
contra una demo indefensa de la versión 4. Lo que sigue, esperamos
que les resulte entretenido.
LAS
VACUNAS
Premisas en el diseño
Al rehacer todo el tratamiento
de las vacunas para la versión 4 de OMI, se partió de salida
con la idea de que su diseño debería adaptarse a las siguientes
condiciones:
- Facilidad de modificación
de los calendarios vacunales, dada la corta vida que éstos tienen
en los últimos años.
- Posibilidad de enlace
entre vacunas, tanto por edad del receptor (por ej. calendario del lactante)
como por intervalo de tiempo transcurrido entre ellas (por ej. primovacunación
de tétanos en el adulto).
- Automatización
en la generación de la siguiente vacunación prevista para
cada paciente, en función de su edad y/o las dosis previas recibidas.
- Márgenes de tiempo
dentro de los cuales la administración de la vacuna se pueda considerar
correcta.
- Capacidad para establecer
calendarios individualizados.
- Rapidez y simplicidad
en el registro cotidiano.
- Explotación y exportación
de los datos vacunales, tanto en formato papel como electrónico.
El módulo actual
de vacunas se basó en un desarrollo previo sobre otra aplicación
(MantoWinÒ), diseñada por los autores de este fascículo
y programada por Ángel Luis Pérez, a quien desde estas líneas
enviamos un saludo y nuestro reconocimiento.
Cómo crear nuevas
vacunas
Las funciones de añadir,
modificar o borrar un determinado tipo de vacunación están
albergadas en OMI-PRO (“La Cocina”), dentro del apartado Calendario Vacunal.
En OMI-PRO se define cada
una de las vacunas que estarán disponibles para su elección
al trabajar desde OMI-AP, y cuáles serán sus características
particulares y los enlaces, si los precisaran, con otras dosis. Los datos
sobre las vacunas (la tabla con el calendario vacunal) se graban en el
archivo Iddcva.tps ubicado en el subdirectorio “Disco duro”:\Omiapw\Tablas,
de forma que se pueden exportar e importar. Comenzaremos por ver los parámetros
que conforman el “carné de identidad” de una vacuna y que se nos
muestran al hacer clic en el botón Añadir:
· Descripción
de la vacuna
o Código: es la identificación
interna de cada vacuna y está compuesto por un máximo inicial
de 3 caracteres (Tipo), seguido de uno o dos más (Dosis), que indican
el número de dosis de este tipo de vacuna. Los signos que reflejan
el Tipo y la Dosis tienen que ir separados por un guión. Por ej.
TV-1, POL-5, TD-A1, TD-R, etc.
o Nombre: es la descripción
asociada a ese código. Por ej. TRIPLE VIRICA (15M), POLIO ORAL (4A),
TETANOS DIFTERIA ADULTO (14A), etc.
o Nº de orden: tiene
escasa trascendencia, pues sólo sirve para que podamos ver las vacunas
ordenadas de determinada forma cuando las consultemos por “Número
de orden” desde OMI-PRO.
· Momento del suministro
o No controlada por edad:
se marcará esta opción cuando la inmunización no esté
ligada a una edad concreta de administración.
o Controlada por edad: esta
característica es la norma en las vacunas del calendario infantil,
en el que cada dosis tiene una edad prevista de administración.
o Margen de vacunación:
rango de meses a partir de la fecha teórica de administración,
durante los cuales consideraremos que la administración de la vacuna
está “dentro de plazo”. Este parámetro sirve, tanto para
fines evaluadores como para el disparo de las vacunas controladas por edad,
es decir, que si entramos en OMI-AP por primera vez en la ficha de un niño
de 6 años y medio, y esta edad se encuentra dentro del rango de
administración de una vacuna, la inmunización se disparará
como próxima pendiente con la fecha que corresponda al primer día
del rango.
· Próximas
Vacunas
o Códigos enlazados:
admite hasta 4 diferentes. En estos campos introduciremos las vacunas que
hayamos elegido entre las ya existentes, para que se disparen como pendientes
en el momento del registro. Como es lógico, no es necesario que
una vacuna tenga otras enlazadas como próximas.
o Periodo para el suministro:
refleja el intervalo de tiempo que queremos que pase entre la administración
de la vacuna y la fecha teórica de administración de la próxima
que se genera al registrarla. Este campo se debe dejar a cero si las “Próximas
vacunas” están controladas por edad, puesto que, en este caso, lo
habitual es pretender que la fecha prevista para la próxima generada
sea precisamente la que coincida con determinada edad del paciente, y esto
lo hará OMI automáticamente.
Cuidadito con enlazar una
vacuna a otra “NO controlada por edad” y olvidarnos de rellenar este campo.
El resultado sería que la enlazada se dispararía con una
fecha prevista de ¡más de dos siglos! contados a partir del
registro de la primera.
Una “próxima vacuna”
(en rojo) puede observarse en la historia de un paciente porque:
- Le corresponda por tener
ésta prefijada la edad de administración.
- Venga enlazada por intervalo
de tiempo con otra vacuna ya registrada.
- La hayamos definido manualmente
para ese paciente concreto.
· Prevención
Si añadimos a este
campo los códigos CIAP precisos, por medio del asistente, el programa
creará, en el curso descriptivo, “episodios virtuales de prevención”
de la enfermedad evitada por la vacuna (se verá un hombrecito rojo,
con el nombre y código de la enfermedad, debajo del registro de
la vacuna en el curso descriptivo). Esta característica resultará
útil a efectos de evaluación de nuestro trabajo, ya que no
sólo curamos -a veces- sino que, sobre todo, también prevenimos
enfermedades.
· Laboratorio y Lote
Si rellenamos estos campos,
los datos se extenderán al resto de las vacunas del mismo Tipo y
aparecerán por defecto unidos a ellas en el momento de registrarlas
en la historia clínica.
Esta funcionalidad simplifica
el registro de las vacunas desde OMI-AP, pues evita tener que añadir
datos en los campos al registrar las inmunizaciones: con pulsar Intro basta.
En cualquier caso, es obligación del profesional que registra la
vacuna, comprobar la coincidencia entre el lote que ha administrado y el
que está mostrando el ordenador y modificar este último si
fuera preciso. El responsable de vacunas de cada centro debe ser el encargado
de actualizar periódicamente en OMI-PRO los campos Laboratorio y
Lote de cada tipo de vacuna.
Si rellenáramos la
ficha de la vacuna y finalmente pulsáramos el botón Aceptar,
habríamos creado una nueva vacuna, disponible a partir de ese momento
al trabajar desde OMI-AP.
Elaboración de
un calendario vacunal
Para empezar, hay que crear
en OMI-PRO las vacunas que deseamos incluir en el calendario, previendo
al definirlas cuáles van a administrarse en función de la
edad y cuáles no. Una vez añadidas, entraremos en las fichas
individuales de las que queramos que sirvan de disparo de futuras dosis,
para establecer los enlaces necesarios (apartado “Próximas Vacunas”
de la ficha de la vacuna). En el caso de los calendarios infantiles, casi
todas las vacunas -si no todas- estarán enlazadas con inmunizaciones
con una edad de administración predefinida; es decir, que no será
preciso anotar nada en el campo “Período para el suministro de las
próximas vacunas” del apartado “Próximas Vacunas”. ¡Y
ya está!
A En el apartado “Calendario
Vacunal” de OMI-PRO no sólo deben estar incluidas las vacunaciones
del calendario vacunal universal, sino también todas aquellas que
puedan precisarse para su administración a grupos de riesgo, como
inmunodeprimidos, hepatópatas crónicos, viajeros, etc. De
todas formas, si faltara alguna, se podría registrar sobre la marcha
desde OMI-AP, a través del botón “Otras” que se muestra al
Añadir manualmente el registro de una vacuna a un paciente cualquiera
(ya lo veremos luego).
Trabajando con las vacunaciones
Cómo se ven las vacunas
desde OMI-AP
La pantalla de trabajo habitual
con las vacunas es la llamada Historial Vacunal, accesible desde diferentes
sitios de la aplicación y, según lleguemos a ella desde uno
u otro, nos permitirá o no, añadir, modificar y borrar vacunaciones
o bien únicamente consultarlas.
Como esta publicación
es en blanco y negro no se pueden ver los colorines, pero créanme,
las vacunas, vistas desde OMI-AP (como las de la imagen anterior), tienen
unos códigos de colores que informan de algunos aspectos fundamentales:
-
Verde: vacuna administrada en
el centro o mejor dicho, por profesionales del centro.
-
Azul: vacuna administrada fuera
del centro (“centro externo”). Por ejemplo, las dosis de vacuna del tétanos
que se ponen en servicios de urgencias, la primera dosis de hepatitis B
que reciben los recién nacidos en las maternidades, etc.
-
Negro: vacunación rechazada,
o sea que lo intentamos pero no se dejó vacunar.
Este asunto de los colores tiene
también interés desde otro punto de vista, y es que tanto
las vacunas negras como las azules (éstas últimas si así
se especifica), no serán tenidas en cuenta a la hora de la declaración
vacunal del centro.
-
Rojo: próxima vacunación
programada para esta persona. Figura también la fecha prevista de
administración. Estas vacunas se habrán disparado bien por
la edad del paciente o bien porque otra dosis previa las ha generado.
Las vacunas también pueden
verse ordenadas por código o, lo que viene a ser lo mismo, agrupadas
por tipo. De esta forma nos enteraremos cómodamente de cuántas
dosis ha recibido determinado paciente de cada vacuna.
Existe además un código
de pequeños iconos, que se sitúan a la izquierda de cada
registro en el historial vacunal:
-
Signo “visto”: vacuna administrada.
-
Signo “prohibido”: vacuna rechazada.
-
Círculo rojo con circunferencia
exterior negra: próxima vacuna pendiente de administración.
Se disparará su registro al pulsar el botón de vacunación
automática.
-
Círculo rojo sin circunferencia
exterior negra: vacuna próxima pero posterior a otras ya definidas
como pendientes para este paciente.
Registrar una vacuna
La anotación de las
vacunas en la historia clínica se realiza a través de la
pantalla Historial Vacunal, que tiene la siguiente cabecera:
VACUNACIÓN AUTOMÁTICA.
Hay dos modalidades de registro:
la vacunación automática y la manual. En la primera, que
se pone en marcha al pinchar en el botón de la jeringa y la A, se
precisa que haya al menos una vacunación en rojo para ese paciente.
Tras pulsar, aparecerán consecutivamente las vacunas pendientes
que compartan la primera fecha, o sea, las que tuvieran como icono la circunferencia
negra englobando al círculo rojo. Con solo pulsar Aceptar o la tecla
Intro, quedará registrada la vacuna con los datos que nos muestra
(insisto en la conveniencia de comprobar si coincide el laboratorio y el
lote registrados con los de la vacuna “real”) y se nos ofrecerá
la siguiente inmunización, si la hubiera.
Al acabar, OMI nos devuelve
al Historial Vacunal, donde veremos ya en verde (o azul) la nueva vacuna
registrada y con el icono del signo “visto” a su izquierda, indicando que
ha sido administrada. Asimismo, quedará siempre constancia de su
registro en el curso descriptivo del episodio “Actividades Preventivas
Programadas” del paciente.
VACUNACIÓN MANUAL.
Es la modalidad que elegiremos
cuando la inmunización que pretendemos registrar no esté
predefinida (en rojo) para ese paciente; se activa pulsando el botón
de la jeringa y la M. Se nos mostrará la misma pantalla que en la
vacunación automática pero más vacía, de forma
que habremos de seleccionar manualmente casi todos los datos vacunales,
salvo el nombre del responsable de la vacunación y el día
de ésta, que se ofrecerán por defecto. Una vez seleccionada
la vacuna, si estuvieran informados en OMI-PRO los campos laboratorio y
lote, tomaría estos datos en el nuevo registro vacunal.
Al registrar la vacuna podemos
también indicar en esta pantalla si la inmunización es rechazada
(negativa paterna o del paciente).
En el caso de que queramos,
en vez de registrar una vacuna, dejarla anotada como pendiente para ese
paciente (en rojo), tendremos que marcar el campo “visto” que figura en
la esquina inferior izquierda y escribir la fecha prevista de su administración.
Cuando registremos una vacuna
no administrada en el centro (como, por ejemplo, primera dosis de hepatitis
B en recién nacidos, primeras dosis de tétanos en servicios
de urgencias, vacunas de gripe en “abuelos golondrina”, etc.), debemos
seleccionar como responsable de su administración al “Centro Externo”
-botón con la efigie de un médico, a la derecha del campo-
para que así no figure esta inmunización a cargo de nuestro
centro a ninguno de los efectos. Como se comentó más arriba,
estas vacunas las veremos anotadas con letras azules en el historial del
paciente.
Si nos vemos en la necesidad
de registrar una vacuna que no figure en la lista de las elegibles, podremos
crearla directamente por medio del botón “Otras” que aparece cuando
vamos a incluir una vacuna manualmente. Antes de elegir esta vía,
debemos asegurarnos de que no vamos a duplicar un tipo concreto de inmunización.
¿DESDE DÓNDE
SE PUEDE REGISTRAR?.
Como con otras muchas funciones,
OMI-AP permite anotar una vacuna desde diferentes procedencias, a saber:
o Desde dentro de la historia
clínica (sólo sanitarios):
-
Tapiz.
-
Apuntes.
-
Episodios y curso descriptivo.
-
Planes personales que las incluyan.
En los 3 primeros casos se accede
a la pantalla del historial vacunal, habiendo iluminado previamente el
episodio de Actividades Preventivas Programadas, y en el último
se llega directamente al diálogo de registro mostrado en la figura
anterior.
o Desde fuera de la historia
(administrativos):
- Agenda => Gestión
Asistencia; es decir, la “rosquilla verde”.
Se llega directamente al
Historial Vacunal y al registrarla, la vacuna queda anotada en el episodio
Actividades Preventivas Programadas, aunque no lo veamos en ese momento.
Esta entrada es práctica,
no sólo para los centros en los que su nivel de informatización
no alcance todavía a las consultas, sino también para los
que disponen de informatización integral, durante los periodos de
campaña de vacunaciones en masa, como es el caso de la gripe: si
creamos una agenda para la vacunación “tipo mili”, el registro lo
llevaríamos a cabo más rápidamente por esta vía.
Modificar, borrar y consultar
vacunas de un paciente
La modificación y
la consulta se pueden hacer desde las mismas pantallas citadas en el apartado
anterior para la introducción de una vacuna, y también haciendo
doble clic en un registro vacunal en el curso descriptivo del episodio
Actividades Preventivas Programadas del paciente.
La consulta de las vacunas
desde OMI-AP es muy accesible, pues, además de los sitios ya comentados,
también se pueden observar las inmunizaciones de una persona nada
más seleccionarla desde la Lista de Pacientes.
Flash vacunal
Se accede a él desde
el Historial Vacunal (icono de la bombilla y la inyección) y nos
permite añadir a la historia clínica de cada paciente un
aviso relacionado con sus vacunaciones y que sólo se mostrará
al entrar en ellas, como por ejemplo: “Pte. anotar vacunas en su cartilla”,
“NO vacunar con polio oral”, etc. Este aviso se muestra, tanto al consultar
como al intentar añadir o modificar cualquier vacuna de esa persona.
Impresión de la cartilla
de vacunaciones
Esta opción, también
situada en la cabecera del Historial Vacunal, nos ofrece la posibilidad
de imprimir las vacunaciones registradas en el historial de un paciente,
para así poder entregárselas en formato papel.
Informes de vacunas
Nos referiremos ahora a los
informes que extraen datos colectivos relacionados con las vacunas, tanto
numéricos como con formato de listados. Parte de ellos se obtienen
desde los módulos OMI-EST y OMI-AD, que serán objeto de un
fascículo aparte al final de esta obra. Otros informes vacunales,
que además son los de uso más cotidiano, los ofrece directamente
OMI-AP desde la mayoría de sus pantallas, seleccionando el menú
Listados => Información Vacunas:
· Pacientes CON/SIN
Registro Vacunal. Este informe halla cuáles personas tienen y cuáles
no, algún dato en su historial vacunal (vale con que esté
tan solo marcado el visto “Vacunas previas revisadas”). Se puede filtrar
por rango etario y cupo, y permite además insertar desde aquí
un flash médico en las historias clínicas seleccionadas.
· Vacunaciones Realizadas.
Muestra las vacunaciones recibidas por los pacientes que cumplen determinados
filtros, como fecha de administración, cupo, edad, laboratorio fabricante
de la vacuna y lote.
· Control Vacunaciones
Pendientes. Busca la “vacunas rojas”, tanto retrospectiva como prospectivamente.
Admite también varios filtros. Sirve, entre otros usos, para conocer
las vacunaciones previstas todavía no administradas.
· Plantillas Vacunación.
Para hacer preguntas sobre presencia de vacunaciones y determinados códigos
CIAP en el apartado de Condicionantes y Problemas de la historia clínica.
· Declaración
Vacunal. El informe más habitualmente requerido. Muestra el número
de dosis de vacunas administradas en un determinado periodo de tiempo.
Puede acotarse también por cupo y por responsable de la administración;
además permite descontar las dosis atribuidas al “Centro externo”
(dosis administradas a nuestros pacientes en otros centros sanitarios).
PLANES
PERSONALES
¿Qué son?
Los planes personales o PPs
(va sin segundas) son un sistema de avisos de la historia clínica
informatizada, que nos recuerdan actividades clínicas pendientes
de realizar y registrar, y que se “disparan” automáticamente en
función de parámetros demográficos o de características
clínicas de los pacientes, facilitando también su cumplimentación
y ofreciendo información rápida sobre el grado de ésta.
O sea, que son simplemente una ayuda para el sanitario informatizado en
su trabajo cotidiano y además totalmente definibles por el propio
usuario.
Un par de ejemplos: me interesa
que desde el momento en que cree el episodio diabetes en una persona, se
recuerde anualmente que tengo que vacunarlo de la gripe; otro: que en toda
mujer que se encuentre dentro de cierto rango de edad, se me avise de que
debo proponerle la realización de una mamografía de screening.
Estas dos situaciones y otras mucho más embrolladas, se resuelven
cómodamente con los planes personales.
Los planes, especialmente
si contienen protocolos como actividad predominante, también son
una ayuda muy importante a la investigación multicéntrica
prospectiva en Atención Primaria.
PePés = ¡que
me lo recuerde el aparato! y, de paso, que me ofrezca en bandeja su cumplimentación.
Tipos de actividades que
pueden formar parte de un PP
Acabamos de decir que los
planes incluyen actividades clínicas, pues bien, éstas pueden
ser de 4 tipos:
· DGPs
· Protocolos
· Órdenes
Clínicas (antes “médicas”)
· Vacunas
El número y distribución
de las actividades contenidas en un plan concreto será el que nos
convenga en cada circunstancia, de forma que un PP podrá estar compuesto
por 3 protocolos, 6 DGPs y una orden clínica, otro constará
de un protocolo y una vacuna, y otro simplemente tendrá un único
DGP.
Clasificaciones de las actividades
Las actividades incluidas
en los planes pueden agruparse conceptualmente basándonos en diferentes
criterios:
a) Según
vayan dirigidas a toda persona de una cierta edad y sexo, o sólo
a las que presenten determinados problemas ya identificados y definidos
como episodios, así las clasificaremos en actividades:
1 Asociadas a tareas
de prevención. Afectarán a todas las personas incluidas en
el rango de edad y sexo preestablecidos en su diseño.
2. Asociadas a tareas curativas
y de rehabilitación (episodios). Para que estas actividades se disparen,
será preciso que el paciente tenga incluido en su historial al menos
un episodio determinado.
b) Según deban dispararse
en función de intervalos prefijados de tiempo o bien a una edad
concreta de la persona afectada, se dividirán en actividades:
1. Dinámicas.
En este caso, la actividad en cuestión, una vez anotada, se nos
volverá a mostrar como pendiente cuando se sobrepase el intervalo
de tiempo definido (por ejemplo, un mes, un año, cinco, etc.).
2. Estáticas. Estas
actividades sólo permanecerán pendientes durante un periodo
predefinido de la vida del paciente, de forma que si entráramos
en la historia clínica informatizada dentro del rango establecido
para su disparo (por ej., ente los 14 años y los 16 años
de edad, para una actividad equis) se nos mostraría como pendiente,
pero antes y después de estas edades no figuraría siquiera
en la pantalla.
Además de esto, las actividades
podrán dirigirse a uno u otro sexo o bien a ambos, o mostrarse para
su registro en OMI a todos los sanitarios o solamente a médicos
o sólo a enfermeras.
Jerarquía de los PPs
Los planes estarán
incluidos dentro de uno de los 4 niveles que permite la aplicación,
según afecten desde a un solo individuo, hasta a toda la población
de una área o comarca sanitaria. Siguiendo este criterio, los PPs
se clasifican en:
· De Área.
Se aplicarán a los ciudadanos atendidos en todos los centros sanitarios
de una área sanitaria o comarca.
· De Centro. Afectarán
exclusivamente a las personas asignadas a un centro de salud.
· De Profesional.
Sólo se dispararán cuando el profesional que lo creó
en OMI-PRO, utilice su propio código de trabajo en OMI-AP.
· Específico
o individual. Por último, este tipo de plan sólo se activará
en el paciente para el que particularmente se definió, independientemente
del profesional sanitario que lo hubiese creado.
Los tres primeros se diseñan
desde OMI-PRO y el último, el individual, en el propio OMI-AP. Como,
generalmente, no todos los sanitarios tienen (ni falta que hace) acceso
a OMI-PRO, cuando decidan crear un plan de profesional para sus pacientes,
deberán contar con la ayuda de algún supervisor.
Diseño de los PPs
Como se acaba de comentar,
habitualmente tendremos que utilizar OMI-PRO para crear, modificar o borrar
los planes personales.
Siguiendo la metodología
y estética habitual de OMI, hay una pantalla (Lista de Planes y
Actividades) donde se muestran los planes ya definidos, agrupados en tres
carpetas según el nivel jerárquico, aunque desde el punto
de vista de su diseño, éste es idéntico cualquiera
que sea nuestra elección. En el recuadro inferior se observan las
actividades definidas para el plan que esté iluminado en el apartado
superior.
Si pulsamos el botón
Añadir, situado en el centro de la imagen anterior, surge el diálogo
de creación de un nuevo plan: Gestión Plan.
Según nos encontremos
viendo una u otra carpeta, lo que se añadirá será
un plan de Área, de Centro o de Profesional. En este último
caso, el plan creado se disparará sólo cuando el que esté
trabajando en OMI-AP sea el usuario con cuyo código se ha diseñado
el PP. Es más, ni siquiera se verá en OMI-PRO cuando se entre
con un código distinto.
A Hay que percatarse de
que es necesario autorizar el uso de OMI-PRO, aunque sea transitoriamente,
al código que va a crear un plan con nivel jerárquico de
Plan de Profesional.
Una vez delante de la pantalla
Gestión Plan, iremos rellenando los campos. Le daremos primero
un nombre al plan y definiremos las condiciones que por defecto tomarán
las actividades que incluyamos, si bien luego podremos modificar aquellas
para una actividad concreta, si fuera conveniente.
Una vez creada la caja del
plan, la rellenaremos de actividades (al menos una) pulsando el botón
Añadir, situado en el margen inferior de la Lista de Actividades.
Esto nos llevará a la pantalla Gestión Actividad donde elegiremos
la que nos convenga y de esta forma incluiremos, una a una, en el nuevo
plan, las actividades que finalmente lo han de componer.
Y ahora poco a poco:
Cómo hacer un
plan en 5 pasos
A continuación nos
referiremos al diseño de los planes desde OMI-PRO. Que conste que
no se nos olvidan los planes individuales o específicos, es decir,
los que se dirigen a un paciente concreto. Algo más adelante hablaremos
de ellos, aunque sustancialmente su elaboración es idéntica
al resto; sólo cambia el lugar desde el que se definen: la historia
clínica del paciente (OMI-AP).
1. Jerarquía
Pongamos que ya hemos decidido
a qué grupo jerárquico va a pertenecer un nuevo plan:
- Profesional
- Centro
- Área
El que sea de un tipo u otro
dependerá de cuál carpeta estábamos viendo cuando
hemos dado al botón Añadir desde la Lista de Planes. Supongamos
que acabamos de abrir una nueva pantalla para la creación de un
plan personal, o sea que estamos en Gestión Plan, y que ya le hemos
dado nombre. Lo siguiente será enfrentarnos con las múltiples
opciones que pueden caracterizar a sus actividades (el programa lo llama
“Valores a copiar al generar una Actividad para este Plan”). A continuación
vamos a explicar estas características una a una y con cierto detenimiento.
2. Clase
- Si decidimos que
las actividades han de ser dinámicas, anotaremos el intervalo cíclico
de tiempo que queremos que transcurra para que, una vez cumplimentadas,
vuelvan a dispararse como pendientes en OMI-AP (en rojo), rellenando los
campos del apartado “Realizar cada…”. Si además queremos acotarlas
a un grupo etario, lo fijaremos en “Desde la edad de… hasta… años”.
Al repetirse estos campos en la pantalla Gestión Actividad, puede
desde allí modificarse, para cada actividad concreta, tanto la cadencia
como el intervalo de edades.
- Si, por el contrario,
pensamos que deben ser actividades estáticas, la configuración
deberá realizarse, actividad por actividad, desde la pantalla Lista
Planes y Actividades, seleccionando primero una actividad previamente añadida
al PP y pulsando luego el botón “Lista de Estáticas”. Esta
modalidad permite afinar incluso en meses y días de edad, por lo
que es especialmente utilizada por los pediatras, siempre tan meticulosos.
Repetimos que las actividades
estáticas son aquellas que han de ofrecerse para su cumplimentación
exclusivamente mientras la persona tenga determinada edad, o mejor dicho,
mientras se encuentre entre un rango de edades, mostrándose en OMI-AP
en color rojo desde el momento en que la persona alcance un extremo del
rango y desapareciendo, tanto si estuvieran cumplimentadas (verde) como
si no, cuando se sobrepase el otro extremo.
3. Asociar a
- Elegiremos la
asociación a Actividades Preventivas si el PP pretende aplicarse
a una población más o menos determinada, pero independientemente
de cuáles sean sus males (episodios). Es decir, las actividades
se dispararán en todas las personas que cumplan simplemente los
criterios de edad y sexo que definamos. Existe, no obstante, la posibilidad
de acotar actividades en exclusiva a los ciudadanos que posean determinado
problema (código CIAP) reseñado en el apartado de antecedentes
familiares de su historia clínica. También puede definirse
cuál es el episodio virtual que se evita al realizar determinada
actividad, anotando el código CIAP correspondiente en el recuadro
titulado “Prevención” (abajo, a la derecha).
Aun creando inicialmente
un plan como “asociado a actividades preventivas”, podemos, al incluir
actividades, modificarlas para que se disparen sólo en el caso de
que la persona tenga anotado un episodio específico en su historial
(por ejemplo, la vacunación contra la gripe en los diabéticos
jóvenes, incluida dentro de un PP global de actividades preventivas).
En mi modesta opinión,
el término que usa OMI-PRO: “Plan asociado a Actividades Preventivas”
no es del todo correcto, pues parece como si dejara fuera muchas actividades
clínicas de pura prevención, incluso primaria, que se aplican
a grupos de riesgo, como la vacunación de la gripe en determinados
adultos, antes comentada.
- Cuando lo que
queramos sea que las actividades de un plan se disparen sólo ante
la presencia de uno o varios problemas del paciente, optaremos por asociarlas
a Actividades Rehabilitadoras y Curativas (Episodios). En este caso, el
PP se mostrará por primera vez en OMI-AP cuando se añada
a la historia el episodio CIAP que hayamos determinado. Una vez marcada
esta opción, se pueden incluir uno o varios códigos diferentes
en el apartado “Códigos asociados” (abajo a la izquierda) e incluso
decidir si debe cumplirse uno solo de ellos o todos al mismo tiempo.
4. Realización
y Sexo aplicable
Pues eso, hay que decidir
quién va a trabajar con el plan o, lo que es lo mismo, a quién
(código médico, de enfermera o ambos) se le debe disparar
cuando trabaje con la historia clínica de los pacientes a los que
se dirige este PP. Y también si debe aplicarse a los que tengan
determinado sexo o a todos a barullo. También en estas características
se pueden liar las cosas, haciendo que ciertas actividades de un mismo
plan las realicen los facultativos y otras las enfermeras, o que, aunque
el PP afecte a ambos sexos (¡aserto irrefutable! ;-), una actividad
concreta sólo incumba por ejemplo a las mujeres: véase, como
ejemplo, la mamografía de cribado en las mujeres de mediana edad,
dentro de un plan general de prevención.
5. Añadir las actividades
al plan
Ya estamos en la fase final.
Lo que haremos ahora es rellenar la “caja” que hemos creado, con las actividades
previstas que deberá disparar este plan. Lo suyo es, igual que con
los protocolos, prediseñarlo todo sobre el papel y luego pasarlo
al ordenador, entrando las veces que haga falta con el botón Añadir
actividad. Como ya dijimos antes, éstas pueden ser de 4 tipos diferentes:
DGPs, Protocolos, Órdenes Clínicas y Vacunas:
Cada vez que pinchemos en
Añadir, podremos incluir una nueva actividad en el plan. Elegiremos
el tipo y, dentro de éste, después de pulsar en el icono
correspondiente, seleccionaremos el que nos interese. Por ejemplo un perfil
analítico, un protocolo específico, etc.
Como ya se indicó,
la nueva actividad toma por omisión los parámetros generales
del plan que la incluye, pero sólo son un ofrecimiento, de forma
que son modificables según convenga.
A Realmente, quien manda
es la actividad, no los parámetros prefijados al diseñar
la “cabecera” del plan. Es decir, que si por ejemplo en la cabecera pone
que afectará a varones y en la actividad que a las mujeres, pues
sólo se disparará para éstas últimas.
Cuando hayamos concluido
esta última fase, habremos creado nosotros solitos un plan personal.
Trabajar con planes personales
En el apartado anterior hemos
creado un plan ¿pero cómo sabremos si funciona? Pues muy
fácil: abrimos OMI-AP, seleccionamos un paciente que tenga las características
requeridas para el disparo del plan, entramos en el tapiz y pulsamos el
botonazo de la esquina inferior izquierda.
Se abre entonces un apartado,
antes oculto, que nos enseña el nombre de los PPs asignados al paciente.
Como se ve en la figura anterior,
los planes tienen diferentes iconos según su nivel jerárquico.
También, aunque aquí no se vea, poseen color: rojo si contienen
al menos una actividad pendiente de realización (cumplimentación)
y verdes si están actualizados por completo. Esta codificación
con colores se aplica también a las propias actividades incluidas
en los planes, y asimismo muestran iconos que sirven para identificar el
tipo de actividad:
¿Pero cómo
se entra dentro de los planes para poder consultar y rellenar sus actividades?
Pues hay, como siempre, varias vías para llegar a ellos. Por un
lado, haciendo doble clic sobre el Tapiz, en la misma pantalla antes comentada
y que nos muestra el estado de los planes, o bien pinchando en uno de los
botones con el incono que semeja la cabeza de una persona.
Estos botones, con fondo
de color verde el superior y rojo el inferior, son accesibles desde el
Tapiz y desde Apuntes (desde Episodios y Curso descriptivo no se puede
trabajar con los PPs).
Ambos botones llevan en el
fondo al mismo sitio, pero presentándonos de forma diferente los
planes del paciente y las actividades que los componen:
· PANTALLA JERÁRQUICA
(botón verde)
· PANTALLA EJECUTIVA
(botón rojo)
El botón verde nos
conduce a la pantalla jerárquica. Aquí los planes se muestran
de forma independiente, incluyendo cada uno todas sus actividades, tanto
las realizadas (verde) como las pendientes (rojo). Incluso pueden verse
actividades idénticas repetidas en más de un plan; esto,
no obstante, no supondrá una duplicación de registro, puesto
que al rellenar una se cancelarán también las otras que sean
iguales.
La pantalla jerárquica
dispone de un botón en el margen inferior izquierdo para la impresión
de los planes personales.
Si pinchamos en el botón
rojo iremos a la pantalla ejecutiva, que nos muestra sólo las actividades,
independientemente del plan del que provengan, y agrupadas por tipo, es
decir, todos los DGPs juntos, los protocolos, etc. Además, por defecto
nos muestra únicamente lo que esté pendiente de cumplimentación
(actividades “rojas”). Jugando con los botones con flechas podremos consultar
también una pantalla con las actividades realizadas (verdes), agrupadas
por tipo.
El que usemos una u otra
pantalla para introducir datos y consultar los planes es cosa nuestra,
la elección dependerá de los gustos y formas de trabajar
de cada uno. Como sugerencia, a la mayoría de nosotros nos parece
más útil la ejecutiva (roja) cuando lo que queremos es tan
solo añadir datos y rapidito, y empleamos la jerárquica (verde)
cuando además queremos consultar el estado de cumplimentación
de los planes del paciente.
Desde la pantalla jerárquica
se puede cambiar a la ejecutiva pulsando en el botón con el icono
del hombre con gafas:
Lo que no se puede hacer
es al revés: si entramos en la ejecutiva inicialmente, no podremos
pasar directamente a la jerárquica, sino que tendremos que ir hacia
atrás. Pero si se entra primero en la verde y de ahí saltamos
con el botón a la roja, luego, con pulsar “Esc”, volveremos a la
jerárquica otra vez.
Introducción de
datos
La columna de trabajo es
la encabezada por la palabra “Valor”, y la encontraremos, tanto en la pantalla
jerárquica como en la ejecutiva, justo a la derecha del campo donde
consta el nombre de la actividad. Haciendo doble clic en el interior de
este campo o bien pulsando Intro estando el cursor en él, podremos
“informar” la actividad. En el caso de los DGPs, es posible anotar directamente
el resultado en el campo y si son actividades de otro tipo, se nos mostrará
la pantalla específica del protocolo, vacunación o orden
clínica que corresponda.
Suspender actividades de
un plan para un paciente
En algunas ocasiones nos
veremos en la necesidad de eliminar determinada actividad de un plan para
una persona concreta e incluso de suspender todo un plan. Por ejemplo,
si estamos ante la historia de un diabético con su plan correspondiente,
en el que figura la actividad DGP “pulsos pedios”, resultaría sarcástico
mantenerla como pendiente de realización, si se tratara de una persona
con una amputación traumática de los MM. II. tras haber sido
atropellada por un tren (por un poner); o bien, dentro de un plan preventivo,
el DGP “consejo protección solar” en un niño negro senegalés.
Para eliminar una actividad
de un plan, la iluminaremos primero desde la pantalla jerárquica
o desde la ejecutiva de la historia del paciente y luego pulsaremos en
el botón con la equis roja:
La actividad quedará
suspendida exclusivamente para este paciente y podrá más
adelante volver a activarse, pulsando el icono de la lupa que enfoca un
signo más.
Si suspendemos, una a una,
todas las actividades de un plan, éste desaparecerá por completo
para el paciente en cuestión.
Esta posibilidad de eliminar
actividades de un plan ya disparado, permite utilizar algunos trucos. Por
ejemplo, si tenemos un plan preventivo para los adultos que incluye la
primovacunación contra el tétanos, no nos estorbará,
ya que podremos eliminar esta actividad vacunal en los adolescentes cuyo
calendario vacunal infantil comprobemos que está correcto; o también
podremos diseñar planes con actividades idénticas, pero repetidas
con diferente cadencia, para que el profesional elija la adecuada en cada
caso, borrando las demás, como sería la frecuencia de revisiones
(protocolo) de un diabético, necesariamente diferente en función
del tipo de tratamiento que precise su enfermedad.
Planes individuales o
específicos
Cuando queramos definir un
plan personalizado para un paciente concreto, entonces crearemos un plan
específico. Como se explicó antes, la mecánica de
su diseño es la misma que para los PPs que afectan a más
de un individuo; la diferencia está en que pueden ser creados, desde
OMI-AP, por cualquier usuario con “nivel sanitario” de acceso. Simplemente
hay que pulsar, desde la pantalla jerárquica o desde la ejecutiva,
en el icono con las figuras de un hombre y una mujer (¿lavabos mixtos?).
Se nos mostrará luego
una pantalla similar a la de Lista de Planes y Actividades de OMI-PRO,
donde seguiremos los mismos pasos descritos para la confección del
resto de los PPs, con la ventaja de que desde aquí podremos copiar
planes ya elaborados, para su aplicación tal cual al paciente o
bien para que nos sirvan de molde sobre el que haremos las modificaciones
pertinentes y ahorrarnos así una buena cantidad de tiempo.
Una vez diseñado
el plan, y siempre que las condiciones de disparo coincidan con las actuales
de la persona, se mostrará como pendiente para este paciente y generará
un icono que semeja un hombrecillo.
Las “vacunaciones previstas”
se tratan como planes específicos para cada paciente, aunque no
se diseñen desde este apartado que acabamos de comentar.
El planificador
Parece casi un titulo de
película de suspense. Pues bien, resulta que es un apartado de OMI
al que se accede desde las pantallas de los planes personales, pulsando
el botón correspondiente:
Esta función sirve
para rizar el rizo, planificando hasta la extenuación todo lo planificable
de un paciente. Es ideal para un centro de Atención Primaria de
Suiza, copado por profesionales obsesivos.
Desde aquí se pueden
organizar, tipo “planning”, las actividades previstas en el futuro para
el paciente, junto con sus citas correspondientes. Haciendo doble clic
en la pantalla sobre una fecha, se configuran las citas y las actividades
a realizar: ¡todo un lujo malayo!
Aplicaciones de los planes
personales
A estas alturas, se me ocurre
que casi sobra este último apartado, pues todo consiste en repasar
mentalmente en qué ocasiones nos podría venir bien que OMI
nos avisara de que ha llegado el momento de realizar, y por lo tanto de
registrar, una actividad clínica programada para nuestros pacientes
o de rellenar determinados datos.
Muchas de las actuaciones
cotidianas que llevamos a cabo en la consulta, son susceptibles de este
tipo de tratamiento informático:
- Programas de control y
seguimiento de las enfermedades crónicas más prevalentes.
- Recordatorio de las actividades
preventivas a realizar, tanto en la población general como en las
personas que reúnan determinadas características de riesgo.
- Campañas de vacunación,
tanto universales como dirigidas a grupos especialmente expuestos.
- Protocolos de actuación
ante determinadas enfermedades o situaciones.
- Programas de revisiones
sistemáticas de estado de salud.
- Estudios de investigación
prospectivos.
En fin, que esta herramienta
de OMI-AP, usada con buen juicio, puede facilitar mucho el trabajo de médicos
y enfermeras, y además empujarnos un poquito hacia el camino de
la investigación multicéntrica, que tanta falta hace en la
Atención Primaria española (¿y mundial?).
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Próxima entrega: LAS
RECETAS
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