Información médica en Internet

Rafael Bravo Toledo

Centro de Salud el Greco; Getafe. Madrid      RafaBravo@ bitmailer.net

Publicado en MEDIFAM. Revista de Medicina Familiar y Comunitaria 1997; 7 (2): 120-122

 

En la era de la información se ha incorporado una nueva palabra que hasta hace poco ni siquiera conocíamos y que ahora es un lugar común, Internet. Aunque en ocasiones no se sepa realmente de qué se trata, cada vez se va haciendo mas evidente, que éste prototipo de la "autopista de la información", visionada por Al Gore, es la herramienta que permite acceder y compartir desde cualquier lugar y a un bajo precio, una cantidad ingente de información hasta ahora ni siquiera vislumbrada.

En estos dos últimos años, esta red de redes de ordenadores, enlazados por los más diversos medios y utilizando un lenguaje común de comunicaciones, se ha convertido en un nuevo medio global que está siendo aceptado más rápidamente que ningún otro medio de comunicación en la historia.

La rápida expansión, gracias a un incremento de su funcionalidad y facilidad de uso, la ha alejado de sus primeros usuarios exclusivamente militares y científicos, y la ha llevado a incluir una gama de información que oscila desde los temas más desconocidos, hasta los de importancia mundial.

Dentro de esta vasta y heterogénea cantidad de información, la Medicina no podía ser ajena, ya que ésta disciplina es una en las que se usa y necesita mayor cantidad de información, además de la importancia que posee1.

Internet y el desarrollo de nuevas tecnologías asociadas, está revolucionando campos de la medicina como la educación médica continuada, investigación, telemedicina, o incluso los sistemas de información y redes internas de los centros sanitarios. Sin embargo, Internet no es sólo una fuente valiosa para encontrar lo más relevante en investigación y educación medica, sino también, un importante recurso de información en el entorno clínico.

La información medica, en tanto que conocimiento medico útil para el cuidado de los pacientes individuales, proviene, por un lado, de la obtenida del paciente a partir de la historia y examen clínico, resultados de pruebas diagnosticas, etc. y por otro, de lo que conocemos como saber medico en forma de investigación original, revisiones, libros de texto, guías de práctica clínica o en forma de experiencia acumulada por el médico práctico.

Para muchos médicos, la función más importante de los ordenadores en la búsqueda de información científica, ha sido la exploración en bases de datos bibliográficas de artículos publicados en revistas médicas. En un principio muchos de ellos trasladan a Intenet esta inquietud, viendo la red como un instrumento tecnológicamente más avanzado y cómodo (¡ Medline en casa !), en la qué encontrar información similar a la que antes encontraban en las bases de datos e índices tradicionales, e incluso lograr el desideratum del texto completo de los artículos .
En todos los estudios que se han realizado sobre las fuentes de información que utilizan los clínicos 2, aparecen los que se detallan en la figura 1.

La consulta informal a colegas es seguramente una de las fuentes de información más utilizadas por los médicos. Una de las aplicaciones más populares de Internet, el correo electrónico, proporciona una nueva herramienta para esta comunicación, ampliando el numero y la variedad de colegas a los que consultar. Basadas en el correo electrónico, las listas de distribución o mailling list, y los grupos de discusión o newsgroups, constituyen un paso más que la simple comunicación entre dos personas. Permiten el intercambio de información entre médicos interesados por un mismo tema, pudiendo interrogar sobre un determinado caso clínico o solicitar información concreta, con la seguridad que en algún lugar del orbe alguien nos dará una respuesta adecuada 3.

El principal atractivo que ofrece hoy Internet, es el servicio denominado World Wide Web, que proporciona una interfaz gráfica donde la información se presenta en forma de páginas unidas con enlaces hipertexto y por las que es fácil desplazarse para buscar documentos.

En el World Wide Web ( Web o WWW) los documentos no sólo están en formato texto, sino que pueden contener imágenes, películas, sonidos y gráficos en tres dimensiones, lo que le da una auténtica capacidad multimedia. El Web permite saltar mediante un "hiperenlace" de una página a otra, situadas en el mismo ordenador o en uno remoto, se compone así una red que simplifica y agiliza el acceso a la información, independientemente de donde ésta se encuentre.

No sólo se puede encontrar información en Internet, también se puede publicar. Una vez en formato electrónico, hacer accesible la información en la red es relativamente fácil y económico. Muchos organismos tienen así la oportunidad, obviando gastos, de ofrecer gratuitamente sus publicaciones. La segunda edición de la Guía para la Asistencia Clínica Preventiva 4, es un buen ejemplo. Programas y protocolos, boletines de información terapéutica y otros documentos que publican las áreas de salud, que hasta ahora se comportaban como literatura gris, se hacen ahora visibles para sus usuarios y toda la comunidad científica. La publicación de libros y otros materiales en el WWW permite añadir a estos documentos la capacidad multimedia, la posibilidad de unir mediante enlaces a otros documentos, nueva información a la que contiene el texto original y sobre todo superar uno de sus mayores handicaps: la actualización periódica.

Las revistas científicas han tenido siempre una amplia representación en Internet, desde las puramente electrónicas o E-journals, de nueva creación, a la presencia en forma de páginas Web de los sumarios y resúmenes de los artículos de las revistas biomédicas tradicionales. Aunque el futuro de las revistas electrónicas está todavía en el alero, ya se puede acceder al texto completo de muchas de las mejores revistas médicas.

Internet permite además, mejorar aplicaciones en el campo de la literatura médica, como pueden ser la reseña crítica e interactiva de artículos seleccionados, la alerta bibliográfica y otras más novedosas, como acceder directamente al texto completo de artículos seleccionados en una base de datos bibliográfica.

Una propuesta, ya real en otras disciplinas, postula la modificación del sistema actual de revisión por expertos o peer review", por un proceso de revisión global de todos los investigadores que consulten los artículos puestos a la consideración pública en Internet. Aunque acogida con ciertas reticencias, puede ser el futuro de la evaluación científica de los artículos médicos 5.

La base de datos Medline es una de las mejores y más utilizadas del mundo. A través de Intenet se puede acceder a Medline mediante los proveedores tradicionales de servicios on-line o a través de otros suministradores que aprovechan la gran potencialidad de la red. Lo más novedoso es que, gracias a Internet, se puede acceder a Medline de forma gratuita. Algunos proveedores de información médica en Internet han añadido el uso gratuito de Medline como servicio de valor añadido. En nuestro país empresas privadas o instituciones añaden a su calidad de proveedores de acceso a Internet el uso de Medline sin gasto adicional para sus usuarios.

La cantidad de información presente en Internet es tan inmensa, tan rápidamente creciente y tan poco organizada que se ha dicho, que es poco útil para encontrar información relevante en poco tiempo. Para obviar este problema, en Intenet se han creado herramientas que permiten buscar información en la propia red. Índices o directorios que facilitan el acceso a la información organizada de forma jerárquica, siguiendo una determinada clasificación; motores de búsqueda que permiten rastrear grandes volúmenes de información mediante el uso de palabras clave o herramientas que combinan ambas potencialidades o seleccionan los recursos mediante la evaluación de expertos 6.

Índices como Yahoo o buscadores como Altavista, son lugares comunes para internautas noveles o avezados cuando buscan información en la red. A ellos se han añadido directorios como Medical Matrix, creado por un médico de familia americano 7 o motores de búsqueda como Medical World Search, específicos para el campo de la medicina 8.

Aunque menos desarrollada, la gestión de la información clínica obtenida a partir del paciente, también se ve afectada por el desarrollo de la red. La aplicación de protocolos de comunicaciones y programas propios de Internet a las redes locales, lo que se conoce como Intranets, permite a organizaciones como las sanitarias gestionar la información de una forma más eficiente.

Las herramientas como el Web permiten agrupar en único documento la distinta información que genera el encuentro clínico, desde texto a imágenes diagnosticas, pasando por sonidos o gráficos. A la vez se puede integrar el registro clínico con los sistemas de gestión generales y con recursos médicos de redes externas como la propia Internet. El desarrollo de un sistemas de información global en las organizaciones sanitarias, se beneficia así de las potentes soluciones tecnológicas creadas y probadas día a día en Internet.

Internet no es todavía la solución a los problemas de información planteados por los médicos. La complejidad en las herramientas necesarias para su uso, lo extensivo y complejo de la información contenida en ella, son razones para que el uso de Internet sea aun reducto de entusiastas. A esto se añadiría la incapacidad de los empleadores o instituciones en las que los médicos trabajan, para proporcionar el equipo necesario en el lugar de trabajo.
 
Sin embargo Internet está cambiando la forma en que las personas acceden a la información y se comunican en todo el mundo. La forma de acceder a la información médica y los sistemas de información sanitarios se verán modificados a medio plazo, dando una nueva oportunidad para proporcionar un mejor cuidado a nuestros pacientes. La medicina de familia es una especialidad donde la necesidad de acceder a una gran variedad de fuentes de información se une a la dificultad para acceder a colegas o a una buena biblioteca.
Internet, a poco que se perfeccione, será esa herramienta física y funcionalmente accesible, que el medico de atención primaria necesita en su quehacer diario 9-10 .

 

Bibliografía
 

1.Glowniak JV. Medical Resources on the Internet. Ann Intern Med 1995;123:123-31
2. Smith R. What clinical information do doctors need? BMJ 1996;313:1062-8.
3. Pallen M. Electronic mail. BMJ 1995;311(7018):1487-90.
4. DiGuiseppi C, Atkins D, Woolf SH, Kamerow DW. Guide to Clinical Preventive Services: Report of the U.S. Preventive Services Task Force Second Edition [on line] 1997
< URL : http://odphp.osophs.dhhs.gov/pubs/guidecps/ > Washington, D.C, Office of Disease Prevention and Health Promotion,
5. LaPorte RE, Marler E, Akazawa S, Sauer F, Gamboa C, Shenton C et al. The death of biomedical journals. BMJ 1995;310:1387-90.
6. Kiley R. Medical Information on the Internet. A guide for health professionals. Edinburgh: Churchill Livingstone; 1996.
7. Malet G. Medical Matrix :Guide to Internet Clinical Medicine Resources [ on line] 1997. < URL : http://www.slackinc.com/matrix/ > Baltimore. Slakinck Co
8. Medical World Search < URL http://www.mwsearch.poly.edu/>
9. Carbo i Arnau JM. Las autopistas de la información en atención primaria. Cuad Gest Aten Primaria 1996;2(1):46-54.
10 Ebell MH. The internet as a Resource for family Physicians. Am Fam Physician 1996; 53 (3): 850-61.

 

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