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La blogosfera sanitaria hispana
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13 ene 14 Gestores Low Cost


Tras la última entrada donde hablábamos de como llegan los enfermeros a la gestión, han ocurrido dos cosas que han provocado que volvamos a escribir sobre el mismo tema.

En primer lugar, y posiblemente por casualidad, se ha avivado el debate sobre los sistemas de provisión de cargos intermedios en España. Aunque el debate, siendo justos, se inició hace 12 días en el grupo de Gestion Sanitaria de Linkedin®, tras nuestra entrada se han producido varias conversaciones muy interesantes sobre ese mismo tema en Twitter®.

Cada comunidad autónoma,  de acuerdo con el Estatuto Marco, tiene libertad y capacidad para legislar sobre el sistema de provisión que prefiere entre la libre designación o el sistema de concurso de méritos. Una interesante lectura es esta comunicación al XXII Congreso Derecho y Salud que hace una revisión de la situación actual.

Aunque ambos sistemas tienen sus pros y sus contras y, lógicamente, sus precursores y detractores, las comunidades con reglamentaciones más actuales han optado mayoritariamente por el sistema de Concurso de Méritos dejando el de libre designación, respetando la jurisprudencia, solo para algunos puestos de especial responsabilidad/relevancia o confianza.

De esta manera se garantizan los principios de igualdad, mérito y capacidad aunque se pierda la facultad del designador de usar la confianza como único elemento de selección.

Pese a ello, y gracias a un artificio llamado discreccionalidad técnica, todos los Concursos de Méritos pueden ser "maleados" otorgando mayor puntuación de la merecida a la del candidato que cuente con mayor confianza.

De los sistema a los que le hemos echado un ojo, el que más nos gusta es el andaluz recogido en el RD 75/2007 ya que, además de establecer que los puestos a seleccionar mediante Libre Designación se harán mediante convocatoria pública y abierta lo que mejora la transparencia, elimina de los méritos la antigüedad (hasta ahora era un factor muy determinante) dando mucho más peso al contenido curricular.

En segundo lugar, y por aquello de que la realidad suele ser tozuda (que verdad más grande), siempre hay situaciones que vienen a sacarte de teorizaciones, de búsquedas bibliográficas y de mundos ideales. 

En nuestro caso, esas situaciones se dan en nuestro propio centro de trabajo y como podéis ver en esta noticia, en nuestro hospital todo lo expuesto con anterioridad no tiene ningún valor y dan igual los reales decretos, las sentencias o la jurisprudencia.

Lo peor no es que alguien trate de seleccionar a alguien utilizando solo el criterio confianza. Aunque se prescinda de la capacidad, del desempeño o del expediente académico, querer usar ese criterio es de lo más mundano y la única vía cuando la persona elegida no reúne los requisitos mínimos que marcan las normas.

Lo auténticamente malo de la noticia es la argumentación que se da desde la gerencia del Área de Gestión Sanitaria del Campo de Gibraltar.

Aunque nieguen que se haya seleccionado un cargo intermedio (no deja de ser una obviedad cuando para ello hace falta una convocatoria pública), no solo no se niega que se haya utilizado la arbitrariedad y que no se hayan respetado los preceptos de igualdad, mérito o capacidad para la no-selección sino que, además, utilizan como eximente que la seleccionada no cobrará más por ejercer su nueva encomienda de gestión. 

No han sido conscientes ni los seleccionadores ni la seleccionada de que han abierto una peligrosa puerta. A partir de este momento, cualquiera podrá pensar que ese es el peaje que debe pagar alguien por entrar en la gestión por la puerta de atrás: convertirse en un gestor Low Cost.

Obviamente, a partir de este punto, de profesionalizar la gestión ni hablamos. Pero en qué situación quedamos los demás miembros de ese equipo que hemos pasado por un proceso de selección y cobramos lo que normativamente nos corresponde? En qué situación (y que cara se le queda) a aquellos que trataron de participar una Convocatoria Pública que se cerró de aquella manera?

Nirvana viene a darnos las respuestas (siento ser tan negro)


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15 oct 13 Y qué quieres que yo haga…

Imagen de JtoroSantiago en Instagram

Hace unos días conocimos, gracias a un enlace en twitter, un blog sobre gestión en enfermería publicado por Leticia San Martin Rodriguez, una joven enfermera navarra con un curriculum envidiable (solo hay que echar un vistazo a sus publicaciones) y que ya considero un #imprescindible.

Su última entrada es especialmente interesante ya que plantea varias preguntas que todos aquellos que leemos con fruición sobre enfermería y gestión, nos hemos planteado alguna vez.

La que da título al post ¿Está la gestión de enfermería a la altura? me hizo acordarme de un artículo de 2005 (qué lejos queda ya) titulado "De gestoras de recursos a gestoras de cuidados: opiniones y expectativas de las supervisoras sobre su nuevo rol profesional" realizado por Joan Carles March basado en un trabajo de investigación y que concluía que el rol de las supervisoras estaba cambiando de un rol de gestoras de recursos a un rol de gestoras de cuidados.

Cuando lo leí entonces me sonó a música celestial. Pensar que los cargos intermedios dejarían de estar embarrados en cuadrantes, pedidos y excusas para no conceder los permisos me pareció un salto cualitativo en ese rol enfermero.

Pero tras casi 10 años de aquel artículo, un experto universitario, un máster en gestión y un trabajo fin de master sobre liderazgo enfermero, tengo que decir que aquella música celestial no ha llegado a concretarse en nada o, mejor dicho, se ha concretado precisamente en la nada. A fecha de hoy no tenemos ni gestores de cuidados ni gestores de recursos, sino un grupo heterogéneo de profesionales, algunos my buenos y otros muy mediocres, atenazados, como en 2005, por cuadrantes (más ahora con contratos al 75%), pedidos (cuando los hacen y si los hacen bien) y excusas, ya no solo por los permisos sino para cubrir su incompetencia (el que es incompetente).

Mucho le queda a la enfermería española para completar ese cambio de ciclo aventurado en el artículo de Joan Carles y que, de alguna manera, cuenta Leticia en su post.

Tristemente, la mayoría de las veces la realidad es muy testaruda y se impone a nuestras teorizaciones, nuestras pretensiones y nuestros anhelos.
No se puede pensar otra cosa si cuando vas al estante a buscar un producto básico para el cuidado de las úlceras por presión, no hay; vas a buscar un paracetamol oral en una planta de medicina interna y no hay, o a buscar una aguja para cargar medicación y tampoco hay, y tu supervisora lo único que sabe es contestar con un lacónico "y qué quieres que yo haga?"

Por eso, la única conclusión posible es que algo se ha hecho y aún estamos haciendo mal (todos somos responsables de una manera o de otra).

25 sep 13 Mamá, en el curro me llaman antisistema


La Escuela Andaluza de Salud Pública es un referente nacional e internacional en formación sanitaria desde hace muchos años. No en vano, lleva formando a los profesionales sanitarios e investigando sobre temas de gran interés desde su creación en 1985.

Muchos han pasado por sus aulas, sus programas formativos o sus despachos gracias al acuerdo de colaboración-financiación entre el SSPA y la escuela, llegando incluso a ser considerada por muchos y durante mucho tiempo como la Napola del Servicio Andaluz de Salud, ya que todo aquel que quería ser alguien en la organización debía pasar antes por sus instalaciones.

Por nuestras andanzas blogosféricas y dospuntocéricas hemos ido en más de una ocasión a la escuela y hemos conocido personal o virtualmente a muchos de sus miembros, como Mariano Hernán, Joan Carles March, Mª Ángeles Prieto, Martín Blanco, Juan Ortiz o Sergio Minué.

Este último, además de ser un bloguero sanitario cuyo blog es de los imprescindibles, codirige un Experto de Gestión Sanitaria, en este curso celebra su XVIII edición, que siempre nos ha parecido una referencia si quieres formarte en gestión "de verdad".

Como somos gente inquieta que defiende la necesidad de formarse en gestión antes de asumir alguna responsabilidad, hace 3 años solicitamos una plaza. 

Para que la formación sea financiada como trabajador del SSPA, la solicitud debe ir acompañada de informe positivo por parte de cada gerencia. Y como era de esperar, en ese intento nos denegaron la inscripción sin mediar explicación. Insistimos un poco y nos dijeron que ese tipo de actividad formativa tan específica va dirigida a profesionales con un perfil competencial concreto y que el nuestro no encajaba (no encajar en el perfil oficial nunca fue una sorpresa). El nuestro no encajaba pero sí lo hacía el del recién nombrado Director Médico del Área, que fue el inscrito en ese mismo experto (con poca publicidad y mucho sigilo). 

Inicialmente no nos lo tomamos mal. Aún no compartiendo el argumento, entendimos que era una excusa razonable. Por eso decidimos formarnos de nuestro propio pecunio haciendo el Máster de Gestión de Servicios de Enfermería de la UNEDNos molestó algo más aunque tampoco dijimos nada cuando supimos que, aunque cumplía con el perfil, el ya dimitido Director Médico de entonces mostró no tener mucho interés y abandonó a los el Experto pocos meses.

Este verano, ya que estamos terminando el Master de la UNED, decidimos volver a intentarlo. Volvimos a cursar nuestra preceptiva solicitud en tiempo y forma.

Y de nuevo, sin que esto nos sorprendiera, nos la volvieron a denegar. Como ha pasado el tiempo y nuestra situación no es la misma, esta vez sí nos contestaron con una explicación. La crisis económica, la falta de crédito para la formación externa y la necesidad de concedernos permisos de formación para acudir a Granada en los días de actividad presencial parecían argumentos suficientes. 

De nuevo, aún no compartiendo el argumento, entendimos que era una excusa razonable. De algún modo lo esperábamos. Dos shuflas como nosotros cómo van a conseguir algo en esta organización solo a la segunda ocasión... habría que esperar al año siguiente.

Sin embargo, cuál ha sido nuestra sorpresa al tener conocimiento que nuestro AGS sí está dispuesta a financiárselo a otra profesional, que da la casualidad que es la que más días de permiso de formación ha tenido en los últimos años y que se inscribe en un Master (cuyo coste es casi el doble del experto de Sergio Minué) que nada tiene que ver con su especialidad (es médico, claro!!). 

Cuando el solicitante cumple el perfil de ser dócil, obediente y sumiso, las competencias o las razones presupuestarias pasan a un segundo plano. Y en el extremo opuesto, si encima de ser de la clase "enfermera shufla" eres inquieto, crítico e incluso respondón,  qué puedes esperar...

Después alguien se rasgará las vestiduras si nos desahogamos en el blog y decimos aquello de comprometidos SI pero contigo NO

Será que somos antisistema. Lo mismo hasta somos el anticristo y aún no lo sabemos ;-))


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22 jul 13 Perdidos en la Brecha


Este inicio de año ha sido muy intenso para nosotros. Se nos ha ido acumulando el trabajo con proyectos, masteres, colaboraciones y las IV Jornadas Multidisciplinares Andaluzas de UPPs y Heridas Crónicas que celebraremos en La Línea (al fín conseguimos que algo se haga aquí) el próximo mes de septiembre.

Por ese motivo, hemos tenido que dejar a un lado colaboraciones y propuestas. Al pobre Chema Cepeda le debemos una cosa desde hace un tiempo :-))

Eso no quita para que, pese a que estamos disfrutando de este merecido periodo de asueto, sigamos leyendo noticias y haciendo de lurkers en los medios sociales donde habitualmente somos más activos.

Así, hace unos días nos llegó, a través de Manuel Bayona, una interesante noticia de como la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias había invertido para dotar a los equipos de emergencias de tableta conectada con la historia clínica digital andaluza. 

Una estupenda noticia, sin duda. 

El problema es que esa misma semana conocimos esta otra (ojo a los 40 comentarios), que bien podría servir de guión de una película de los Monthy Pyton si no fuera porque es algo serio, en la que un paciente estuvo perdido varios días en un hospital de los de postín de la sanidad andaluza porque no hay ni un triste registro integrado e informatizado de pacientes ingresados.

Afortunadamente se queda en un anecdota y no tiene que ver con la situación que viven algunos hospitales británicos, ese sistema sanitario que muchos usan de ejemplo.

Todo esto nos hizo acordarnos de que no pudimos participar en la última edición de #CarnavalSalud que trataba de la brecha digital.

Podemos debatir todo lo que queramos sobre esa brecha entre los profesionales mas avanzados, los que están llegando, los rezagados y los que no quieren moverse pero, me temo, que el debate sería en vano

Pero lo que está claro es que mientras las organizaciones no se tomen en serio esto de las TICs de forma planificada, ordenada e integradora, la brecha seguirá existiendo y mientras unos usan tablets otros seguirán anotando en cartulinas con un lápiz.

Algo sobre esto ya publicamos hace 3 años en este post.


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06 jun 13 Comprometidos si, pero contigo no




Hoy teníamos previsto publicar una entrada pero iba a ser una entrada muy diferente. Tenía hasta título, e iba a llamar "Ya me cansé" como aquella canción de Alejandro Sanz y en ella ibamos a contar, con cierta alegría, que después de varios años de pelea habíamos decidido dejar de ser troyanos para tratar de cambiar el sistema desde dentro. 

Ibamos a contar que nos presentábamos a unas recientes y sorpresivas convocatorias (aunque llevabamos casi 3 años esperándolas) para ser Supervisor de Cuidados de nuestra planta.

En la entrada ibamos a contar como, después de haber intentado cambiar nuestra organización desde casi todas las caras del poliédrico prisma que es nuestra organización sanitaria, habíamos llegado al convencimiento que para cambiarle el paso a ese gigantesco titán solo se podían hacer desde dentro.

En todos estos años hemos pasado por varias etapas: hemos sido ingenuos y crédulos profesionales, belicosos y beligerantes sindicalistas, blogueros de pro, docentes de planes de formación internos, reconvertidos referentes e incluso impulsores de iniciativas innovadoras.

En esta última etapa como innovadores innovadores ha sido la vez que más cerca hemos estado de las entrañas de la organización. Sin embargo, al no participar del organigrama tradicional, gran parte del esfuerzo en tiempo y recursos (que sobre todo han hecho nuestras familias y nuestros bolsillos) han servido de poco.

En diciembre dijimos basta para tratar de buscar una solución. Queríamos seguir haciendo cosas pero queríamos hacerlas bien. Desde entonces nos hemos reunido con casi todos los estamentos posibles del SSPA (solo nos queda un Director General con el que nos reunimos mañana) para buscar una salida a nuestra situación. Claramente habíamos engendrado un innovador monstruo demasiado innovador para una organización tan anquilosada y oxidada que necesita una instancia "pa tirarse un peo" . 

En esas reuniones hemos hecho todas las propuestas posibles: cambiar de turno, una dedicación parcial, asumir otras responsabilidades, asumir más responsabilidades, ocupar temporalmente plazas vacantes, depender de otras personas, depender de otros organismos, etc.

Por eso cuando hace unos días conocimos la convocatoria nos regocijamos. Era una salida que nos permitiría estar en el horario en el que funciona casi todo en esta organización y tener capacidad de maniobra para seguir haciendo cosas. Y como somos conscientes de que no somos precisamente "los favoritos", decidimos hacer un muy buen proyecto. Por eso hemos estado desaparecidos tantos días...

Antes de ayer, último día de plazo, presentamos nuestros solicitudes, nuestra documentación y nuestros proyectos. La suerte estaba echada y era cuestión de defender bien el proyecto en igualdad de condiciones que los demás aspirantes.

Pero la realidad suele ser de una tozudez tan aplastante que merma las motivaciones mas consistentes. Y la realidad se nos apareció ayer en forma de resolución que anulaba la convocatoria. El mismo día que se acababa el plazo de presentación de solicitudes, alguien se lo pensó mejor y decidió anular el proceso para evitar que alguno de los dos llegará a ganar la plaza. Una triquiñuela legal pero de una incorrección en los modos y las formas propia de alguien que tiene más miedo que vergüenza.

Una tropelía de alguien que, en su soberbia insensatez piensa que, después de todo lo recorrido (una situación muy parecida a ésta la vivimos hace 8 años), vamos a bajar los brazos sin más. 

Todavia habrá quién diga que lo mismo es porque no estamos suficientemente comprometidos... A esos que lo piensan o lo dicen es fácil contestarles, con el Sistema Sanitario Público de Andalucia si, pero con algunas de las personas que deciden dentro de él, claramente no.


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29 abr 13 Perversiones y desincentivos

Nicola Cangiogli en 500px 

Los que me conocen y han sufrido muchas de mis diatribas, saben que defiendo, posiblemente por mi pasado de empresario de medio pelo, que una de las cosas que necesita la función pública para mejorar, además de la necesaria profesionalización de la gestión y de los sistemas de selección, nombramiento y evaluación de los gestores, pasa por modificar el sistema retributivo añadiendo una parte variable asociada al cumplimiento de una serie de objetivos.

No debería ser un sistema de incentivos (posiblemente, como dice este video, los incentivos económicos en procesos complejos como los sanitarios no sean la mejor solución) sino un sistema de retribución variable que debería cumplir 2 premisas. En primer lugar, debe estar basado en objetivos reales, medibles, consensuados, escalares, basados en la mejor evidencia disponible y, sobre todo, TRANSPARENTES. En segundo lugar, el sistema debe diseñarse no solo premiando (añadiendo una cantidad previamente conocida al salario) sino que se debe articular un sistema de "incentivación inversa" que, en determinados casos, reste un porcentaje a aquellos que no cumplan con esos objetivos prefijados.

Hace unos años, con el surgir del modelo de Gestión Clínica, el Servicio Andaluz de Salud inventó un sistema de incentivos que llamó Complemento al Rendimiento Profesional que no solo no cumple con las premisas anteriores sino que, debido a otras tres características, se ha terminado convirtiendo en un sistema perverso.

Por un lado es un sistema eminentemente "buenista" diseñado más para "comprar voluntades" en una organización que contaba con demasiados detractores hacia el nuevo sistema de gestión clínica en el que, gracias al carácter grupal de los indicadores, los resultados de los mediocres siempre se compensan y diluyen en los resultados de la unidad de forma que, los que lejos de aportar, restan, siempre perciben una parte de los incentivos de tal manera que el abono se convierte en "una tercera paga extra" encubierta.

Por otro lado, y por aquello de que es un sistema diseñado más para comprar voluntades que para el propósito de incentivar el rendimiento y la consecución de objetivos, el sistema de incentivos no es lineal sino asociado a una tabla retributiva (asociada a su vez a categorías profesionales) de forma que no siempre recibe un mayor incentivo aquel que ha conseguido una mayor consecución, un mayor rendimiento o ha aportado más a la consecución de los objetivos de la unidad.

Y por último, el sistema lleva un sistema de valoración individual asociado a unos objetivos individuales. Pero como ni los objetivos son evaluados de forma continua (y si  sus objetivos se evalúan no se comunican a los profesionales) ni los responsables de esa evaluación tienen capacidad para evaluar (por falta de preparación, de actitud o simplemente de "arrestos"), en la mayoría de las ocasiones la evaluación individual es lineal, otorgando la misma nota a todos los miembros del equipo (o maquillándola con pequeñas variaciones de medio punto).

En definitiva, un imperfecto sistema en una organización  que no es precisamente perfecta, y que con el aumento de peso de objetivos ligados a gasto (Capitulo I, gasto farmacéutico, demoras, etc...) se ha terminado de malear y corromper consiguiendo, en muchos casos, lo contrario de lo que pretendía.

Y nuestra unidad es un ejemplo palmario de ello. Por razones que todos los de la unidad conocemos (somos la unidad con el peor Indice Sintético de Calidad de Andalucía) hemos perdido casi 25 puntos (sobre 100) en los últimos 4 años hasta sacar un triste 50,7 (sobre 100).

Sin embargo, los responsables (por desidia, pasividad, complicidad, inacción, irresponsabilidad e incluso, por qué no decirlo, corrupción) de esta nada insignificante reducción en la consecución de objetivos de la unidad van a recibir una cantidad "como incentivo a su buen hacer profesional" mayor que la que va a recibir el personal de enfermería (de los celadores y los administrativos ni hablamos) que, religiosamente, cumple con los objetivos que se le marcan de forma manifiesta, medible, contrastable y continuada (aportamos de forma directa e indirecta el 40% de los objetivos)

Nadie se extrañará de que, en este escenario, nos den ganas de dejar de cumplir con nuestros objetivos (cosa que, por compromiso, no haremos).

Seguro que el hasta ahora director de la unidad (se le ha premiado cambiándolo de unidad), un eventual al 75% (situación inimaginable en la empresa privada) que es el que más cobra por semejante éxito, tiene la desfachatez de venir a pedirnos que hagamos un esfuerzo suplementario para los objetivos de este año.

Que nadie se confunda, que no es un problema de categorías. En nuestro caso ha salido perdiendo enfermería pero puede que en otras unidades pase al revés. 

El problema es del sistema. Por eso, lo mismo es el momento de plantear una revolución... lo mismo es el momento de cambiar el sistema. Nosotros vamos a plantearlo.


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12 ene 13 Necesitaremos un SIGLO para reponernos


Es posible que alguien pueda llevarse a equívocos al ver esta foto, pero no, no es orina lo que llena esos dos botes de muestra sino lo que los pacientes de nuestra planta llaman "rebujito", una mezcla de manzanilla y tila que toman antes de dormir.

Es posible que muchos puedan llevarse a también a equívocos al ver esta foto, pensando que lo hemos hecho para poder hacer una foto chula para #fotosdesalud pero tampoco.

Incluso es posible que algunos piensen (e incluso digan) que es un montaje para cargar tintas contra nuestra organización. Poco nos conocen si creen eso.

La verdad es que esos botes de orina están llenos de "rebujito" porque a las once de la noche de ayer viernes no había vasos de plastico en mi planta donde poder servir el brebaje. Pero no solo no había en la planta sino que no había vasos de plástico en todo el hospital y no los va a haber en todo el fin de semana.

Ya comentamos en una entrada en mayo pasado (ha llovido desde entonces) que se ponía en funcionamiento SIGLO y con él se avecinaban (ya los había entonces) muchos problemas de abastecimiento pero suponíamos que con los meses todo iría rodando mejor.

Casi 9 meses después de su implantación, el resultado no puede ser peor. 


Nuestros almacenes, otrora repletos, están ahora raquíticos de productos de primera necesidad como son vasos, cucharillas desechables, cañitas, pañales o salvacamas. Obviamente de productos más sofisticados como apósitos y vendas especiales ni hablamos.

En todo este periodo, el responsable local de la plataforma ha usado la antiquísima técnica del ventilador para repartir la responsabilidad de esta situación a diestra y siniestra. Pero, independientemente de que pueda ser verdad que aquellos que piden no lo hacen todo lo bien que pudieran, que los que preparan los pedidos no tienen ni  personal ni preparaciñon suficientes como para funcionar como una central logistica de Mercadona (que surte primorosamente los supermercados de 3 o 4 provincias), que el sistema informático no sea el mejor del mundo, o que la culpa la tienen otros directivos (esta excusa ya no sirve) no hay justificación para que, la mayoría de las veces, la falta de material sea causada por roturas contínuas de stock de productos de alto consumo. La única explicación para esa continua falta de material es su manifiesta incompetencia.

Pero es aún peor. Porque además del enorme daño que situaciones como esta (la gente ha llegado a comprar vasos de plástico y cañitas para toda la planta) hacen a la imagen pública del conjunto del SSPA, el daño económico es mayúsculo si pensamos que 100 vasos de plástico valen apenas un euro y medio y cada bote de orina de 100 ml vale eso mismo. Es casi como atar perros con longanizas. Cuando se evalúe el consumo de las unidades (si es que se puede calcular) alguien dirá que se consume demasiado.

Llegados a este punto, es posible que haya quién se sonroje o incluso puede que se rasgue las ropas si a alguna mente pensante (esas mismas que tienen el boton del ventilador a mano) se le ocurre la idea de externalizar algunos departamentos porque con la gestión pública son manifiestamente ineficientes cuando lo sensato es ser mucho más exigentes con los que son manifiestamente irresponsables.

Obviamente del LEAN de Osenseis ni hablamos por ahora.



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08 ene 13 Repensando el hospital

Hace ya unas semanas que no publicamos ninguna entrada. Nos habíamos planteado  hacer una pequeña pausa. Necesitábamos tomarnos un pequeño descanso porque nuestros ánimos no daban más que para ácidas entradas salidas de las entrañas. Demasiadas malas noticias en torno a la Sanidad Pública como para tener pensamientos medianamente positivos y productivos.

Ni siquiera el hecho de que nuestro Área de Gestión Sanitaria haya cumplido en este ejercicio, por primera vez en su historia, el sempiterno Capítulo I nos sacaba de este sentimiento. Básicamente porque éste se ha cumplido a costa de las sufridas espaldas de trabajadores "recortados", plantillas "reajustadas", plantas eternamente "remozadas",  contratos en precario al 75% y renovados mensualmente el penúltimo día del mes. Pero más aún porque para cumplir este objetivo se ha ido abandonando el Capitulo II, las inversiones, los resultados y los indicadores asistenciales (la estancia media, el índice sintético de calidad, la prevalencia de UPPs, etc), la calidad asistencial, la seguridad del paciente, la investigación o la formación continuada. 

Sin embargo, en estos días de sosiego y lectura, ha llegado hasta nuestras manos un informe elaborado por Antares Consulting que nos ofrece un gran rayo de luz. Hay alguien, aunque sea una consultora especializada y no los Think Tanks de los que nos dirigen, que se está dando cuenta que estamos, necesariamente, en el momento de reevaluar todo lo que se ha venido haciendo hasta ahora.

En sus apenas 60 páginas habla un poco de todo. Del hospital como recurso y no como gasto, del nuevo perfil del usuario de los sistemas de salud (más informado, comprometido y, sobre todo, más crónico), de la necesidad de aprovechar las TICs y de los nuevos perfiles profesionales.

Habla de que el hospital debe dejar, definitivamente, de ser la puerta de entrada o el final del proceso (ni siquiera en el centro) para convertirse en un HUB (nos ha encantado este término) a través del que se articulan y conectan todas las demás piezas del gran puzzle en el que se está convirtiendo la asistencia sanitaria.

Un hospital reorganizado en niveles de cuidados o en procesos de salud (no en UGC multicéntricas bajo una etiqueta de especialidad médica) con una cartera de servicios "adaptativa", asimétrica y accesible donde la gestión por competencias y los nuevos roles que iremos adquiriendo los enfermeros tendrán el peso que le corresponde (por número, por capacidad y por eficiencia) y donde la asistencia telemática tendrá mucho más peso.

Una nueva forma de concebir el hospital donde, lógicamente, será necesario replantearse también la forma en la que deberá ser gestionado, otorgándole gran importancia a la métrica de los resultados, a la transparencia de los mismos y a la autonomía (política) de la gestión

Por hablar, incluso habla de Lean, eso de lo que tanto sabe nuestra "renovada" musa @goroji y de lo que tan poco sabe nuestro responsable de SIGLO (pero eso dará para otro post).

En definitiva, un informe interesante que puedes descargar aquí.

Esperemos que, aprovechando que nuestro nuevo hospital está en una pequeña parada técnica, alguien de los que toman las decisiones importantes lea este informe y aproveche la ocasión, como ya reclamamos en su momento, para repensar qué hospital es  el que queremos.

Nosotros lo tenemos claro... hay que reinvertarse a diario.



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10 dic 12 Hormigas, Vergüenza y Rabia 2.0

Existen diferentes y variados usos para un blog. Como ya hemos dicho muchas veces, nosotros no lo utilizamos con fines didácticos sino más bien como vía de escape a las desazones generadas en el diario de dos enfermeros asistenciales.

Uno de los principales productores de este desasosiego es el plus de responsabilidad que autogeneramos cuando pensamos que cada vez que vamos a algún congreso o evento científico adonde nos invitan, lo hacemos, aunque haya quien no quiera verlo así, en representación de nuestro hospital y de nuestra empresa. Más aún, aumenta nuestro desasosiego, cuando pensamos que aquello que defendemos, vendemos o incluso representamos se aleja muchísimo de la realidad con la que nos encontramos al volver a nuestro centro de trabajo.



Esta tristemente frecuente situación dicotómica, que ha generado más de un post, tuvo su punto culminante hace un par de días.

¿Qué pensaríais de un restaurante, de un hotel de 4 estrellas o de una clínica dental si tuvieran una plaga de hormigas?


Pues nuestra planta de hospitalización, que es más o menos las 3 cosas en una, la tiene. 

No desde hace dos o tres días (que podría ser excusable) sino desde hace meses. Incluso el blog del Preticante le dedicó un post en septiembre. 

No es sólo una habitación, sino en casi la mitad de ellas incluida la que usamos de Aislamiento (que ahora mismo es, agarrense al asiento, un Aislamiento Protector). Y si ha llegado hasta nuestra planta, que está en el tercer piso, han pasado y posiblemente anden también por la segunda (que es la Maternidad y Neonatología) y antes incluso por la primera (que es donde están los pacientes quirúrgicos).

Con este post no pretendemos crear alarma social. Es muy posible que las hormigas no sean vector de ninguna enfermedad importante (al menos que nosotros sepamos), pero, al mismo tiempo, es indudable que la imagen de insalubridad que transmiten no es propia de un centro hospitalario.

Con este post no queremos señalar responsables (ya se retratan solos). Lo que queremos  es que en algún momento no se cumpla aquella inefable teoría de Julio Mayol, aquella que establece que los problemas no se solucionan sino que chorrean hasta más abajo. 

Sin ir más lejos, lo más que nos dijeron es que lo dejarían anotado para el lunes, cuando notificamos la incidencia, el sábado, al responsable de turno. 

Tampoco queremos decir lo que hay que hacer aunque no podemos dejar de pensar que si se puede cerrar media planta de hospitalización para cuadrar el maltrecho Capítulo I o se pueden generar ectópicos para aliviar presiones asistenciales, lo mismo se puede hacer algo parecido para fumigar, o como mínimo como medida de elegancia para con los pacientes afectados.

Con este post lo que SI queremos es NO perder los pocos argumentos que nos quedan para defender la Sanidad Pública. 

Hace pocos días, después de nuestra conferencia en las I Jornadas de Nurstic, algunos supervisores nos "pasearon" amablemente hasta uno de los controles de enfermería (son 3) de la Medicina Interna del Hospital de Vinalopó, hospital de colaboración público-privada que atiende a la mitad de la población ilicitana. 

Bastó un momento de silencio, orden, limpieza y cuidada imagen de marca para que directamente se nos calleran dos lagrimones de ENVIDIA. Envidia de ver un hospital nuevo, muy bien dotado, impecablemente cuidado y en el que cada detalle es importante. 

En contraposición, situaciones como la que hemos descrito lo que hacen es que se nos caigan dos lagrimones, pero de VERGÜENZA y de RABIA. Vergüenza de no tener palabras lo suficientemente convincentes como para excusar a la institución y Rabia de ver como le hacen un flaco favor a la defensa de lo público y como, sobre todo, nos dejan sin argumentarios a aquellos que estamos convencidos que desde lo público las cosas se pueden hacer tan bien o mejor que en la gestión privada. Rabia de pensar que, a lo mejor, estamos equivocados.

¿Con que cara le hablamos de innovación a la gente mientras hay hormigas por los pasillos?

En fín que como sigamos descuidando tanto nuestra imagen, más que un hospital, dentro de nada pareceremos una granja, como la de la famosa canción de "Il Pucino Pío"....seguro que ya la conocéis!! 




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12 nov 12 La fábula del cerdo y la gallina


Hace unos días, la insigne Pilar Marqués Sánchez, que además de profesora del Máster de Gestión de Servicios de Enfermería que estamos haciendo, es autora de una interesante tesis sobre la influencia de las Redes Sociales en el rendimiento de las organizaciones, lanzó en Linkedin una pregunta sobre qué entendía el personal con el término anglosajón engagement, muy de moda ahora en temas de coaching y de cultura organizacional.

Aunque pensábamos que iba a haber algo de debate, solo contestamos nosotros, por lo que nos quedamos con las ganas de saber qué opina la peña.

Teníamos cierto interés personal. Y más ahora cuando puede haber más de uno que, coincidiendo con que hemos iniciado un proyecto dentro de la estructura del SSPA y debido fundamentalmente a una mala interpretación del término, espere que cambiemos la linea editorial de este blog o incluso cambiemos nosotros para convertirnos en una cosa que ni somos ni vamos a ser.

Aprovechamos este post para dar un aviso a navegantes, de un lado y del otro del barco.

Nosotros entendemos engagement como la implicación por la mejora de la organización donde uno desarrolla su trabajo y no entendemos esa implicación sin la crítica necesaria de las cosas que consideramos que son mejorables o, directamente, que se hacen mal o incluso, rematadamente mal. A nuestros post nos remitimos.

Sin embargo, tenemos la sensación de que, dada la influencia latina y mediterránea de nuestra cultura, en la mayoría de las organizaciones sanitarias se hace una traducción mucho más "romántica" y anacrónica, asociando el término, con demasiada frivolidad, con una especie de compromiso fidelizante personal hacia el jefe que, inherentemente, conlleva pleitesía, devoción y sumisión incondicional.

Sería algo así como la diferencia entre el cerdo y la gallina en esta fábula:
"Un cerdo y una gallina se encuentran en la calle. La gallina mira al cerdo y dice- “Hey, ¿por qué no abrimos un restaurante?”El cerdo mira a la gallina y le dice- "Buena idea, ¿cómo se llamaría el restaurante?”La gallina piensa un poco y contesta,- "¿Por qué no lo llamamos 'Huevos con Bacon'?"- "Lo siento pero no", dice el cerdo, "Yo estaría comprometido pero tú solamente estarías implicada"
Esa interpretación, directamente, nos pone los vellos de punta porque es responsable de la demeritocracia que ahora nos ahoga, puesto que el comprometido, independientemente de sus capacidades y aptitudes, siempre espera una compensación por su esfuerzo.

¿Qué pensáis? O mejor dicho... ¿Qué entendéis por engagement?

Os dejamos un genial vídeo sobre las diferencias entre liderar y gestionar. Mucha tela que cortar hay aún en nuestras organizaciones. Y mucho más ahora que se acerca lo más duro del invierno.


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