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La blogosfera sanitaria hispana
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19 feb 10 EL INTERNISTA DE GUARDIA


El paso del tiempo es algo muy subjetivo y depende de una serie de factores que, en muchas ocasiones, nada tienen que ver con la estricta realidad. De todos es sabido que cuanto más entretenida o concentrada está nuestra mente, más rápidamente parecen avanzar las agujas del reloj. Sin embargo, cuando no hay nada que hacer, ver, presenciar o siquiera intuir, el tiempo parece detenerse haciendo el día eterno y la noche infinita.
En esa situación, debía encontrarse Paco Penas, atrincherado entre las sábanas y mantas de su cama, encerrado como si fuese un pajarillo entre aquellas cuatro paredes que no se movían de donde estaban y que no aportaban ni un ápice de triste conversación a nuestro protagonista.
Por eso, traspasada ya la invisible barrera del mediodía y ya cercanos a la anglosajona "hora del té", Paco vislumbró una novedad en su monotonía diaria.....le dolía la cabeza y sentía escalofríos.
No era precisamente la mejor manera de salir de la rutina, pero la situación de Paco era tan desesperante que un hecho luctuoso como sería el estallido de la Refinería, supondría un alivio para su mente, completamente imbuída en el blanco de sábanas y pijamas, y en el blanco roto-amarillento de las mugrientas paredes de su olvidada habitación.
Así que ni corto ni perezoso, llamó al timbre y le comentó a la enfermera su dolencia.
Tras medirle la temperatura y administrarle un paracetamol, Paco se introdujo en la cama y esperó pacientemente el efecto milagroso del comprimido.
Pero media hora después, los escalofríos persistían y el dolor de cabeza era insoportable.
Paco volvió a llamar, y tras comprobar que la fiebre no había bajado sino todo lo contrario, la enfermera pronunció unas palabras que bien podían haber servido de epitafio para nuestro protagonista.
Habrá que avisar al Internista de Guardia.....
Tras una media hora esperando la llegada de tan enigmático personaje, la puerta de la habitación se abre, y aparece un señor cubierto de toda la protección habida y por haber, aunque intuyéndose una impoluta bata blanca y un voluminoso fonendoscopio colgado de los hombros.
El señor, moreno, de mediana edad en todo momento da una sensación de corrección y educación poco común hasta la fecha, lo cual es bienvenido por Paco.
Al menos hasta el mismo momento en que el médico abre la historia médica y comienza a leer...
El gesto del doctor va cambiando, del mismo modo que los camaleones cambian de color dependiendo de su entorno....y empieza a dudar...
Uf.....no sé....podría ser....no creo....en fin, habría que......
Una enfermera que se encuentra al lado, se le queda mirando como queriendo saber más....craso error......
Verá usted, (le dice a Paco, aunque con la clara intención de que la enfermera también se entere), creo que deberíamos hacerle una serie de pruebas..... Ya me han hecho analíticas, hemocultivos y una colonoscopia.... Sí claro, aquí lo tengo todo, pero han pasado muchos días y vaya usted a saber de qué se trata (el doctor se va sofocando un poco)...podría ser una diarrea osmótica, o una secretora, podría ser causada por un virus, o por una bacteria, podría tratarse de un colon irritable, una simple hipermotilidad intestinal, una enfermedad de Crohn, un síndrome de malabsorción...
Ahora es Paco el que comienza a cambiar de color.....
....y no habría que descartar la posibilidad de que fuera disentería, o incluso, sí, por qué no ¿ha ingerido usted últimamente etanol?, no, no, no, olvídelo. ¿Y loperamida, ha ingerido usted últimamente loperamida? Tampoco, ya veo. Esto es un pastizo.
El sudor empieza a caer por la frente del doctor que pasa las hojas de la historia médica nerviosamente.
.....Giardiasis.....es otra posibilidad, ¿usted ha bebido últimamente agua de charcos? No, no, ya veo que lleva usted aquí ingresado casi un mes.
Paco mira a la enfermera buscando consuelo en su mirada, y tan sólo obtiene una respuesta encojiendo los hombros y mirando al techo.
....podría ser diarrea del viajero. Ah no, es verdad, que lleva aquí un mes metido, es imposible. Menudo pastizo, por favor. Salmonela, escherichia colli. Y no podemos descartar que sea cólera.
El médico cierra súbitamente la historia y le dice a la enfermera....Toma nota.
Le vamos a pedir una analítica completa con gases arteriales, un sedimento, orina de 24 horas, coprocultivo y heces para micobacterias, le vamos a sacar de nuevo hemocultivos seriados. Hoja de consulta a cirugía (no vaya a ser cosa de ellos), hoja de consulta a digestivo, hoja de consulta a neumología, hoja de consulta a salud mental (vete a saber a qué es debida la diarrea), quiero control de diuresis diaria y le vamos a colocar una vía periférica con sueroterapia. Le vamos a pedir enema opaco, nueva colonoscopia, TAC abdominal urgente y RNM muy preferente. Para empezar ahora, una RX simple de abdomen urgente. También le vamos a pedir un estudio gastroesofágico. Necesito un teléfono para hablar con un experto en enfermedades tropicales. De nuevo pregunta a Paco ¿ha estado usted últimamente en el Caribe, o en África Subsahariana?¿no? ¿y le ha picado algún mosquito raro? ¿Tampoco?
¿Algo más?, pregunta con sorna la enfermera....
Sí, comprobar si se desratizó correctamente esta habitación en su día. Hoja de consulta a Medicina Preventiva, también. Y llama a mantenimiento para que arregle el picaporte de la puerta.
Dicho esto, el internista abandona la habitación dejando a Paco Penas aterrorizado con todo lo acontecido e intentando ordenar ideas sobre qué tipo de amenaza se cierne sobre su salud y todas las medidas adoptadas para su resolución.
Finalmente, en la soledad de su habitación, Paco llega a la conclusión de que lo mejor hubiera sido cerrar la boca y esperar a que la fiebre se hubiera ido sola sin "ayuda" de nadie.

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05 feb 10 PROPAGANDO, QUE ES GERUNDIO


COMIENZO DE LA SEGUNDA PARTE DE "SESIÓN CLÍNICA:PACO PENAS"

No es que Paco fuera persona desagradecida o particularmente exigente con las mínimas comodidades que un centro hospitalario de la red pública andaluza pudiera ofrecerle, aunque haya podido parecerlo hasta ahora. Al fin y al cabo la familia Penas era de origen muy humilde: pescadores, estibadores de puerto y obreros de la construcción y metalurgia. La inmensa mayoría de la familia Penas, había hecho honor al apellido desde el comienzo hasta la conclusión de sus erráticas vidas. El único caso familiar de "estatus social alto" era el de un primo de Paco que estudió derecho en la Complutense en los años 70; aunque a mediados de los 80 se dedicó a su deporte favorito, el levantamiento de vaso de tubo en barra libre (para lo que sin duda hubiéramos disfrutado de campeón y medalla de oro durante 3-4 olimpiadas seguidas). De esta absurda manera, el bueno de Diego Penas (el primo de Paco) dilapidó sus ahorros y su escasa reputación, a la vez que en la Justerine & Brooks colgaban su foto enmarcada como cliente del año durante una década.....
Pero dejemos de divagar sobre la enjundia del apellido Penas.....
Nuestro triste protagonista veía pasar las horas encerrado entre cuatro sobrias paredes que parecían observarlo con la insana intención de echársele encima al pobre Paco.
La ventana, la pared, la puerta......sus ojos trazaban una y otra vez un recorrido que empezaba a ser cansino, monótono y poco alentador para una persona con tan frágil espíritu.
De vez en cuando se refugiaba en su fiel radio de bolsillo que le acompañó desde los primeros momentos de su desdichado ingreso en el Hospital, y hubiera seguido siendo un excelente compañero de viajes de no ser porque las pilas alcalinas, por mucho que digan los incansables conejitos Duracell, siempre tienen un inexorable final.
La ventana, la pared, la puerta.......
A ratos, alguna enfermera o alguna auxiliar aparece en la habitación ataviada de una serie de complementos que los hace parecer sanitarios espaciales de la NASA: guantes, batas, patucos.....algunos incluso entran con mascarillas y hasta con gorro.
Paco no termina de entender, a qué viene tanta precaución.....y por qué algunos toman una serie de medidas preventivas extenuantes (despojándose de la ropa desechable y lavándose las manos dentro de la habitación) mientras otros apenas siguen la mitad de estas precauciones a rajatabla.
La ventana, la pared, la puerta......
Ese día el médico se olvida de él....o al menos eso es lo que piensa Paco, que ve como las manillas del reloj avanzan con una lentitud desesperante, como si cada minuto constara de 500 segundos, y cada segundo transcurriera en lo que normalmente pasan cuatro.
La ventana, la pared, la puerta.....
La puerta....¿se abre?
Efectivamente, la puerta se va abriendo poco a poco, y la esquelética figura de Zé Manué asoma bajo el dintel empujando mansamente el pomo.
Amigashoooo....¿cómo estáh??
Paco Penas (quién se lo iba a decir), siente una extraña alegría al observar a su ex-compañero de habitación....un ser vivo sin ningún tipo de protección, por fin....un momento.....¿¿¡¡sin protección!!??
Pero hombre, qué haces ahí sin ponerte nada......naaaa, tu tranquilo amigasho, zi yo ya tengo en er cuerpo bisho má pinigrozo quer que tu tiene ner culo, zeguro, ja-ja-ja-ja.......y ¿qué quieres?....naa, que mandejao zolo ener cuarto ystaba emburrío, ¿zabusté? ej que no dehan a nadie de mi hente que me vizite, porque disen que yo lo mijmo he cohío er bisho de loj cohone ¿zabusté?.......¿que también te han aislado?.....po zí, amigasho, yo tambien tengo er cotíleo difísil, pol-lo vijto.....y si estás aislado, ¿qué haces aquí?......po naaaa, venía a bujcarte, amigasho, que no vea la que pazao pa encontral-lo. He ío habitasión por habitasión, preguntando po ujté
Paco se echaba las manos a la cabeza y se tapaba los ojos mientras negaba con la cabeza.......el dichoso bichejo tenía que estar campando a sus anchas por toda Medicina Interna, por obra y gracia de El Chori.
Se escuchan unos gritos en el pasillo.
¡¡José Manuel!! ¿Dónde estás?....movimiento nervioso de pasillos. Zancadas a paso ligero, puertas que se abren, e incluso el ruido de un transmisor portátil típico de los señores de Seguridad.
No, por aquí no está; ve por la escalera de atrás....sí yo sigo en la Tercera....
Zé Manué, con los ojos muy abiertos, sin pestañear y ante el tumulto que escucha fuera le dice a Paco....
Ofú, amigasho, creo que la he liao otra vé.....Me parece que sí.....güeno, po me ví a bajá a la zegunda, questa gente zeguro que no me va bujcá en matennidá.....
NOOOOOOOOOOOOOOOOOO, NI SE TE OCURRAAAAAAAAAAAA
En ese momento, la puerta se abre de nuevo y tres enormes señores vestidos de verde y caqui, con aire paramilitar y transmisor en mano, se avalanzan hacia el Chori, y protagonizan una escena semejante a la captura del Ñu por parte de tres leones de la sabana africana. Aunque en este caso el Ñu pone vestidos de limpio a los leones.
Yo me ví cagá en la zorraputa de tu mare......que te calles ya.......no me ponga la mano ensima que zoy pinigroso, que tu no zabe con quien ejtá hablando........ahora mismo te vamos a sujetar en tu cama un rato.......zujétate tu un güevo.
Dos de los de Seguridad llevan en volandas al Chori mientras grita a pleno pulmón...Chanaaaaaaa, onde está la Chanaaaaaaaaaa, tengo deresho a una llamááááá, que lo vijto en laj pinícula, dejarme hablá con la Chanaaaaaaaaaaaaaaaaa.
El tercer "león", se sacude un poco la ropa y resopla cansado y se dirige a Paco.
Ya pasó todo, ¿usted está bien?.....yo perfecto, pero ¿no deberían haber entrado con protección...¿ah sí?.....y sus compañeros, ¿no deberían haberse lavado las manos antes de salir?..
El Seguridad se encoje de hombros, y sólo acierta a responder.....que tenga un buen día......
Y así, Paco volvió a meterse en la cama mientras al fondo oía los alaridos del Chori.
Todo volvía a la normalidad.
La ventana, la pared, la puerta......

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25 dic 09 CUENTO DE NAVIDAD (y III)


Si en algún momento de su convulsa vida, nuestro protagonista había tenido dudas sobre lo que quería decir la expresión "quedarse con un palmo de narices", sin duda fue en aquél fugaz momento en el que Paco Penas lo descubrió a su pesar.
El escueto instante en que el Fantasma de los Ingresos Presentes habia hecho acto de presencia para luego volatilizarse casi de inmediato, dejó a Paco con un amargo sabor de difícil descripción. Por una parte se sentía aliviado por la facilidad con que dicho sujeto había decidido postergar sus obligaciones extraterrenales, pero por otra sentía la curiosidad extrema de conocer el por qué de tanto devaneo etéreo de una lado para otro sin saber cómo ni por qué, ni cuándo cesarían las fantasmagóricas visitas.
El hecho de observar atónito cómo el Fantasma de los Ingresos Presentes se daba la vuelta y se alejaba silbando una alegre melodía carpeta en mano, privó a Paco de los más elementales argumentos para seguir esperando a la tercera visita.
¿Qué tipo de lugar era ese en que hasta los fantasmas no cumplían eficazmente con su trabajo? ¿es que acaso existía algún Director de Fantasmas que coordinaba con insultante manga ancha las actividades de los entes ectoplásmicos?
Paco Penas volvió a su habitación y se dejó caer en la cama, sin deshacerla no fuera a aparecer de nuevo el segundo fantasma arrepentido de haberlo dejado en la estacada.
Pero no fue así. El segundo espectro seguría posiblemente inmerso en sus "ocupaciones fantasmas" y no volvió a asomar la nariz por la planta.
Tanto es así, que Paco Penas se quedó de nuevo dormido hasta que las señales horarias volvieron a despertarlo. Las tres de la mañana.
De nuevo la incertidumbre y el pánico disputaban la frágil mente de Paco que se debatía entre la curiosidad que inmovilizaba sus piernas, y el pavor más desgarrador que le impulsaba a salir corriendo por el pasillo en busca de los ascensores.
Y en medio de esa dicotomía, de nuevo una figura aparece en los pies de la cama de nuestro protagonista.
Un señor de mediana edad y baja estatura, alopecia galopante, barba incipiente, ojillos pequeños tras unas pequeñas gafas, nariz ancha, rocín flaco y galgo corredor (2).
Buenas nocheeees. Bu-buenas no-noches....¿cómo está usted?...bi-bien, ¿es usted el Fantasma de los Ingresos Futuros....pues si, pero prefiero que me llamen Don Manuel....d-de acuerdo.....
Dicho esto, el fantasma en cuestión depositó una carpeta negra con el número 305-2 encima de la cama, y empezó a ojear la historia médica de Paco Penas.
A ver, a ver....uy, hace mucho que no le hacen un electro, Don Francisco. Yo le mandaría uno al día, pero claro.....después los enfermeros harían lo que les dé la gana.....si.....un poquito de disnea, por lo que veo ¿que tal si le ponemos spiriva?...no sé, mejor no, no vaya a ser que los diabólicos enfermeros le obliguen a tomárselo por la boca y le provoquen una hemorragia masiva... ¿quería usted enseñarme algo?......el fantasma miró a Paco y cerró de golpe la historia....Ah sí, es cierto. Acompáñeme, por favor.......
Justo al cruzar el umbral de la puerta hacia el pasillo, todo recobró la luz del día. Pero nada parecía ser lo que era. Sí, parecía Medicina Interna, pero la actividad en los pasillos no era la misma ni de lejos. Menos pijamas blancos de los habituales deambulaban como zombis por el pasillo, con la mirada perdida y sin alegria en el rostro. La decoración navideña brillaba por su ausencia y apenas se escuchaba un murmullo en toda la planta.
¿Qué ha pasado aquí? Nada de lo que preocuparse. La administración mareó tanto la perdiz con lo del hospital nuevo, que al final se adjudicó a Palmones. Ahora está justo al ladito del Leroy Merlin, y para localizar a los celadores hay que llamar al Factory, que es más rápido que llamar a Centralita. Este Hospital lo hemos convertido yo y mis socios en una residencia de ancianos, se llama Ntra Sra Santísima de las Angustias y los Dolores de UPP.....
Pero, cómo es posible. Tanta alegría, tanta dedicación....¡¡si hasta hicieron reir a mi padre!!...
Pero Francisco, ahora los enfermos ríen por no llorar, y hay veces que me siento magnánimo y les saco de paradas respiratorias con la simple imposición de mis manos.....¡¡dónde van a estar mejor que aquí!!
Pues yo prefería a la limpiadora que cantaba, a los enfermeros y auxiliares con sus bromas...incluso prefería a Zé Manué y sus invenciones para sacarme dinero.....¿está usted seguro de lo que dice? ¿no prefiere que lo discutamos en uno de mis 6 ó 7 despachos?....no hay nada que discutir, Manuel.....Don Manuel, si no le importa......usted perdone.
Bueno, si alguna vez tiene algún problema, Don Francisco, venga usted directamente por urgencias y diga que le envío yo y que tiene usted cama reservada por mí, ¿de acuerdo?; y si aun así no le dan la cama, suba usted y venga a buscarme. Si no se lo soluciono yo, lo soluciona el segundo fantasma, ¿vale? Cuídese, y no olvide supervitaminarse y mineralizarseeeeeee......
Y dicho esto, el tercer fantasma se evaporó y de nuevo la oscuridad tomó el pasillo.
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Amigashooooooooooooooooooooo, amigashoooooooooooooooo
Paco Penas despertó sobresaltado, ¿qué pasa? Que digo yo, que con lo malito que ejtá usté, que no le viene ná de bien tomarze ezo porvorone que lan mandao en la bandejita der dezayuno, ¿zabusté? y digo yo que qué mejó oportuniá de que un zervidó puea cogé una mijita de kilo, que comerze ezoz porvoroncillo que zeguro, zeguro que a usté no le iban a gustá ná de ná, porque tienen mucha conzervanzias y colorete de ezo, ¿zabusté?
Zé Manué, dijo Paco esbozando una sonrisa.....cómete la bandeja entera, y prepárate que ahora encargo a uno de mis hijos que te traigan turrón del bueno.......ozú, calegría má grande, amigasho; oye y si me puede traer un paquete güiston ze lo agradezeria musho....no te pases, no te pases. Güeno, güeno, jajajajaa, po felí navidá, amigasho......
FELIZ NAVIDAD....(Y FELIZ HALLOWEEN TAMBIEN).........

(2) Licencia del autor: homenaje a Don Miguel de Cervantes Saavedra.

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12 dic 09 CUENTO DE NAVIDAD (II)


La incertidumbre no es buena compañera de viaje en plena noche, y menos aún cuando se te acaba de aparecer el espectro de tu difunto padre advirtiéndote de la llegada de tres nuevos espectros para darte la murga......al menos eso pensaba Paco Penas cuando se dió la vuelta por vigésimotercera vez hacia el lado contrario de la cama donde descansaba.

Pero fue tal la sensación de "realidad" en todo lo sucedido que Paco no podía evitar pensar que quizás no fuese una simple pesadilla común lo que lo habia atormentado minutos antes.

¿Y si fuese realmente su padre quien había estado frente a él charlando como si no hubiesen pasado años desde su llorado deceso?.
Las dudas iban y venían del pensamiento de Paco sin tregua alguna hasta que de repente, su reloj marcó las señales horarias: la una en punto de la madrugada.
Paco se destapó dispuesto a pedir a la enfermera algo para dormir cuando se percató de que una figura le observaba desde los pies de la cama.

¿Padre?...dijo dubitativo nuestro protagonista.
No, (je, je, je). Vengo a verte......¿quién eres?.....Soy el Fantasmón de los Ingresos Pasados.....El sujeto en cuestión dió un paso al frente.........bajo una inmaculada pero a la vez terrorífica bata blanca, un señor alto, espigado, con cabello blanco corto, unas diminutas gafas apoyadas sobre una afilada nariz y una sonrisa "profidén"que se iniciaba en una oreja y terminaba en la otra.¿Que tal, cómo estás, todo bien?.....musitaba el siniestro personaje como si fuera un experto ventrílocuo, dejando escapar las palabras sin perder la sonrisa.
S-sí, claro...To-todo bien. ¿Qué quiere usted de mi?..........Nada, que me acompañes al final del pasillo.
Paco se calzó lenta y pausadamente las babuchas que tenía bajo la cama y tras enfundarse una bata, siguió al espectro en cuestión por un pasillo que a esa hora se mostraba oscuro y silencioso; parecía como si el tiempo se hubiese parado y nadie hubiese percibido la fantasmal visita de la 305.
Justo al terminar el pasillo, en los ascensores, el espectro se giró hacia Paco y señaló con el dedo índice alzado por detrás de su hombro....al darse la vuelta, Paco comprobó que la planta estaba iluminada, como si fuese de día.
En el pasillo se veía el trajín del incansable personal de la mañana, carros de ropa en los pasillos, pijamas blancos entrando y saliendo sin cesar de las habitaciones, timbres que suenan y se apagan continuamente, el carro de curas y el de la limpiadora obstruyendo el paso de multitud de acompañantes....el día a día normal en Medicina Interna.
Ven conmigo, acompáñame a una habitación.....dijo el espectro.
Juntos caminaron hasta la 308, donde tres enfermos reían a pleno pulmón, mientras un par de auxiliares bromean con ellos a la vez que visten sus camas con ropa limpia. Una de las auxiliares, lleva un simpático gorro de Santa Klaus y otra canturrea villancicos.
En la cama del centro, un anciano seca sus lágrimas (producto de la risa)....Paco no puede reprimir la emoción.....es su padre Anselmo.....¡¡no recordaba su risa!!....siempre lo recordaba con el gesto hosco y la actitud arisca de sus últimos años.
Es mi padre....y está riéndose.....balbuceó Paco.
Eran otros tiempos. Tu padre estuvo aquí muchas veces y no siempre lo pasó mal. Como puedes ver también disfrutó de momentos especiales... Es cierto...es el mismo sitio, pero no es igual....la gente ríe, canta, baila, bromea....esas cosas ya no se ven en los pasillos de esta planta. Incluso esta habitación, la 308, ya no es una habitación...más bien es un consultorio privado....
El rostro del espectro se va agriando por momentos....¡¡¡Eso se hizo, porque tenía que hacerse, y no hay más discusión.....no se libra uno de Gordas y Chuflas ni en el Más Allá !!!!......y dicho esto, con expresión desencajada y furibunda, el espectro se desvanece y el pasillo recobra su oscuridad y silencio original.
Paco Penas regresa a la 305 cabizbajo y se introduce con desgana en su cama, recordando la imagen de su severo padre disfrutando de unos breves momentos de felicidad entre los muros de aquel edificio que para él eran monumento a la tortura y desdicha...
¿Qué extraña razón encontró Don Anselmo en aquel horrible lugar para regalar una sonrisa que le negó sistemáticamente a su propio hijo durante años? ¿Qué le ofrecían aquellos anónimos personajes de pijama blanco que mereciera tamaña muestra de felicidad?

Paco Penas atormenta su consciencia fustigándose sin piedad, intentando encontrar respuestas a preguntas que antes ya se formuló a sí mismo una y otra vez....Son las dos de la mañana y suenan las señales horarias en el reloj....Paco mira a su alrededor desconfiado.
Pasan largos segundos en los que apenas respira, pero no aparece nadie.....finalmente, Paco piensa que quizás ha enfurecido al espectro lo suficiente como para que no tenga más visitas esa noche. Se da la vuelta y se tapa hasta las orejas. Y en ese momento, escucha algo a los pies de la cama....
¡¡Ay, omá que rica!!........
Paco Penas se levanta de un salto, y ante él observa un espectro con bata y pijama azul que le observa con ojos vivos y amplia sonrisa.
Su-supongo que usted es el segundo fantasma..... El de los Ingresos Presentes, para servirle.
¿Y qué quiere enseñarme usted?......pues mire, a mis cortas luces debería enseñarle algo sobre su ingreso actual, pero.....(echa un ojo a su espectral reloj de pulsera)....me voy abajo que tengo una reunión, así que ya le contará el tercer fantasma, ¿vale?, adioooooos.....
Y dicho esto, el segundo fantasma desapareció....




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03 dic 09 CUENTO DE NAVIDAD




Los negruzcos pasillos del viejo hospital, habitualmente carcomidos por el paso del tiempo y la indiferencia de pacientes y visitantes, empezaba a centellear con una luz especial.
Era algo inexplicable, algo que (como diría Bob Dylan) "flotaba en el viento" de alguna manera imperceptible para los sentidos humanos, pero que sin embrago en todo momento daba la sensación de "estar ahí". Una extraña brisa de complicidad, alegría comedida y optimismo desmesurado que se mezclaba con el contínuo ir y venir del personal de la planta.
Las auxiliares, comenzaron esa mañana a adornar las serias paredes blancas con guirnaldas de vivos colores. Luces intermitentes decoraban el mostrador de enfermería, y hasta algún muérdago colgaba del marco de alguna puerta, provocando la risa picarona entre los compañeros cuando se cruzaban bajo su umbral.
Todo empezaba a ser felicidad en Medicina Interna. ¿Todo?...mas bien no....allá en mitad del pasillo, en las profundidades de la 305, un huraño personaje en pijama y babuchas observa el cuadro navideño con el ceño fruncido y el gesto hosco.....
¡¡¡Paparruchas!!!.........dice este personaje.
Una enfermera se acerca y le dice, ¿por qué dices eso Francisco? ¿no te gusta la Navidad?...
...la Navidad es fea, aburrida, improductiva, una fiesta hipócrita donde damos rienda suelta a nuestro más enfermizo consumismo y a un propósito de enmienda vacío y sin fundamento....
¿y qué me dice de la alegría de los niños el Día de Reyes, de las reuniones familiares, los villancicos...?
Paco Penas observa serio a la enfermera de arriba a abajo, y arqueando aún más la comisura de los labios le responde...
¡¡PAPARRUCHAS!!

Dicho esto, Paco Penas emprende una salida hacia el pasillo de Medicina Interna buscando alejarse de esa orgía de luminosidad y confraternización.
De repente, un fandango mañanero cruza el aire.....
¡¡¡LOS REYES MAGOS Y LOS PASTOOOOOOOOOOOOOOOORES, ESTAN SIGUIEEEEENDO UNA ESTREEEEEEELLAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!
Ole, hija, qué bonito.
Paco se acerca con cara de pocos amigos a la limpiadora cantaora y se le queda mirando a pocos centímetros de su cara.
Ella, lejos de sentirse intimidada continúa cantando...
¡¡¡EL NIÑO QUIEEREEEEE COGEEEEERLAAAAAA, Y LOS REYEEEEEEEEES VAN EN GLOOOOOOOOOBOOOOOOO, PARA SUBIIIIR A POR EEEEELLAAAAAAAAAAA!!!!
Desmadre general. Ole, ole, que bonito, que bonito, que bien cantas niñaaaa, ¿por qué no vas a La Copla, hija??
Paco permanece imperturbable, casi sin pestañear. La limpiadora le pregunta...¿te ha gustado, Paco?...a lo que nuestro protagonista responde......
¡¡¡PAPARRUCHAS!!
Que malage tiene este tío, por Dios, hay que ver el careto que ha puesto, ¿será sieso?...se escucha a sus espaldas, mientras se va alejando en busca de la zona de ascensores.

De repente, alguien sisea tras él.
sssshhhhhh, sssshhhhhhhhhh, amigasho......
Zé Manué le sigue descalzo abrochándose aún más el pantalón, que a pesar de ser el de la talla más pequeña, le queda gigantesco.
¿Qué quieres?......cusha, que fíhate questao penzando, qué bonita ques la navidá, ¿zabusté?, pero mire que la pena de no tené ná que echarze a la boca, pazando fatiga to los día, zin poder uno de darze un caprisho, ujté mentiende, quezi una zervezita, quezi uno langojtinito, quezi una rayita coca....vamo, lo normá, ¿zabusté?
¡¡AL GRANO!! ...responde de forma seca Paco Penas......Na, na amigasho, que zi tiene un eurito pa zacarme una lata fanta, pandursarme er día...
Paco rebusca en el bolsillo de la blusa y le alarga la moneda......Shas grazia, amigasho.....y felí jalogüin......será Feliz Navidad.....po ezo mijmo, amigasho......¡¡¡PAPARRUCHAS!!!
El día pasa y Paco Penas se refugia en las frías sábanas de su cama, esperando que al despertar la dichosa Navidad de las narices se haya evaporado por completo y se acaben los parabienes, felicitaciones y demás monsergas que lo enervan.

Todo es oscuridad y silencio en Medicina Interna...Paco no ha parado de moverse en la cama buscando conciliar un sueño profundo que no ha hecho intento de aparecer.
De repente suenan las señales horarias en su transistor....va a empezar "El Larguero"....unos acordes de guitarra....."Tu afición es sentimiento, y tiene mucho alimento.....dí que tú eres el mejor, hincha tú eres el mejor......escuchando el transistor......RA, RA, RA...."
Pero en vez de escuchar la voz de De la Morena, Paco escucha otra voz familiar....
Levántate..Levántate, Paco.....nuestro protagonista abre los ojos sorprendido......
Levántate y mírame, Paco........Paco, despacio se incorpora dubitativo y mira al transistor....
¡¡¡AHÍ NO, GILIPOLLAS, MÍRAME A MÍ!!!....la voz procede de los pies de la cama.
Erguido frente a él, la figura de un señor de avanzada edad pero de porte elegante y señorial, apoyado en un bastón y con un abrigo largo de color oscuro...las facciones de su rostro, en la oscuridad apenas son visibles....
¿Qui-quién e-eres?....balbucea Paco mientras se tapa con la sábana hasta los ojos......
El anciano se adelanta un paso, y con voz grave y profunda (a lo Darth Vader) responde....

Yo soy......TU PADRE.....(1)
Noooooooooooooooooooooooooooooo, grita Paco ......no puede ser tú estás.....
Muerto y requetemuerto, hijo, pero hacía tiempo que no me ponía mi abrigo de los domingos y la verdad es que me queda como cuando te paseaba con tus hermanos. Muerto, sí....pero parezco un dandy.
No es posible, padre.....A ver, ¿qué te tengo dicho desde pequeño? No se interrumpe a las personas mayores cuando están hablando, así que cállate y escucha.....
Paco permanece aterrorizado observando a su padre a los pies de la cama y asiente nerviosamente con la cabeza al espectro.
Mira, a mí no me hace ni puta gracia que me hayan despertado de mi sueño eterno para venir a decirte esto, pero me obligan a hacerlo: antes de que termine esta noche van a venir a visitarte tres Fantasmones........
¿A mí? ¿Por qué? ....Yo que sé, ¿tú te crees que lo sé todo? ¡¡Que llevo años dormido, leñe, que no te enteras!!! Ya decía yo que no sacaba partido de tí, mira que se lo decía a tu madre....
Bueno, lo dicho, que vienen a visitarte esta noche tres fantasmones que quieren hablar contigo, así que pórtate bien y que se note la buena educación que te dí. Adiós, hijo.

Dicho esto, Don Anselmo se desvaneció en el aire.....
Paco se quedó aferrado a las sábanas, sudoroso y temblando...respiró profundo y fue tranquilizándose hasta pensar que posiblemente todo era una alucinación o una pesadilla.
Seguramente le había vuelto a subir la fiebre.
¿Visitas espectrales?.........¡¡PAPARRUCHAS!!






(1): licencia del autor....no he podido evitar hacer este minihomenaje a Stars Wars.


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25 nov 09 EL "BICHITO"


Pasaban las horas inexorablemente y Paco Penas veía como poco a poco su cuerpo parecía darse la vuelta como un calcetín. Hacía no más de una semana había ingresado en Medicina Interna, aquejado de tos y fiebre, y lo que en un principio había sido un diagnóstico dudoso y timorato de neumonía, había derivado en multitud de pinchazos, analíticas de todo tipo, culminando con la escalofriante experiencia de una colonoscopia y unas diarreas de 48 horas de evolución sin ningún atisbo de resolución temprana, al contrario, con indicios de mantenerse otras 48 horas extras.
Basilio a su vez seguía con la misma sintomatología que Paco, y el hedor en la 305 era practicamente insoportable, incluso para algunos miembros del personal que intentaban acelerar su paso por la habitación y salían por la puerta como alma que lleva el diablo, buscando el consuelo de una bocanada de aire fresco y limpio.
El propio Zé Manué había abandonado sus bromas e impertinencias, y buscaba el cobijo del hueco de las escaleras para librarse de la tortura olfativa a la que era sometido.
Cuando no tenía más remedio que entrar en la habitación por algo, nada más entrar cerraba la boca, arrugaba la nariz y con sus ojos saltones decía......qué pejte, caraho....revolvía entre sus cosas y aligeraba el paso para dejar atrás la hediondez del cuarto.
Las cosas en la planta tampoco animaban a Paco. Desde hacía un tiempo había observado algo de "mal rollo" entre los trabajadores, que no eran cosas puntuales y conforme pasaba el tiempo iba aumentando cuantitativa y cualitativamente.
Era curioso ver como cuando coincidían el supervisor de la planta con dos enfermeros en concreto la conversación aumentaba el tono, y la discusión era perfectamente audible a la altura del 303......que si unas fotocopias.....que si no se qué de una gorda.....que si un chufla.......el caso es que el final siempre era el mismo.....gritos, pelea, y alguna yugular marcada en el cuello de alguien.....este tipo de situaciones era especialmente redundante en las mañanas, donde a partir de las 7:45h y hasta las 8:30h, la Novena Sinfonia del Grito en Do Menor Sostenido se convertía en Banda Sonora Original, capaz de competir con composiciones de Alan Menken, o John Williams.
Cierta tarde, Paco observa cuchicheos de pasillos.......dos batas blancas por un lado, otras tres por otro.....todos hablando casi al oído, y lo poco perceptible estaba expresado con un mensaje "cifrado", una especie de código secreto que ríase usted de la CIA o la Interpol.
No se sabe si por cuestiones personales, o vaya usted a saber de qué índole, el caso es que de repente una enfermera entra en la habitación y habla con Antonia, la hija de Basilio.
Tenemos que cambiar de habitación a Basilio....¿por qué?.....es que tenemos que pasarlo al Aislamiento....¿qué ha pasado?......le han detectado un "bichito" que le provoca esas diarreas, y es contagioso; por eso tenemos que aislarlo.
Paco Penas siempre tuvo un oído fino, y la conversación a pesar de producirse a 15-20 metros de donde se encontraba, fue meridianamente clara para sus receptores auditivos.
Paco, paseaba nerviosamente de arriba a abajo.....un bichito....contagioso....
Como si se lo estuviese temiendo, una enfermera se acerca a hablar con nuestro protagonista....
Francisco, ¿no ha hablado contigo el médico?....no, desde hace un par de días, ¿pasa algo? ¿ha salido algo en la colonoscopia?....no, eso ha salido bien, no hay nada raro....¿entonces?....necesitamos que nos dé una muestra de heces.
Acto seguido, la enfermera le acerca un tarro de plástico translúcido. Eso no será difícil, replica Paco.
Dicho y hecho, practicamente a los diez minutos de tener el tarro en sus manos, nuestro infeliz protagonista ya había completado satisfactoriamente la recogida de la muestra, la cual entregó rápidamente a la enfermera que se lo había solicitado.
Hubo de esperar un par de días para que el médico acudiera al pase de sala.
Con su habitual cara de asco (esta vez tenía una buena razón, pues el olor en la habitación era nauseabundo), carpetas en mano y rictus severo se acerca a Paco.
A ver, Francisco, le tenemos que cambiar de habitación....¿y eso?.....porque le hemos detectado un bichito (dichosa palabra), y puede ser contagioso si no se toman medidas....¿y qué bichito es ese, si se puede saber?.....el doctor lo mira con cara de "yamevanahacerperdereltiempo" y le dice con voz grave......Clostridium Difficile.....
Zé Manué que estaba atento, responde......Fú, zo zuena mu má ¿zabá morí?....No, no suele ser mortal......¿no suele?, responde Paco.....no, no, no, para nada, no tiene por qué haber complicaciones.....¿pero puede haberlas?.....hombre, como todo en esta vida, nunca se puede decir que no con un 100% de seguridad, y......dicho esto, el médico toma las carpetas en las manos y sin dejar de mirar a los pacientes de la 305, empieza a retroceder lentamente, en una de sus brillantes maniobras evasivas dejando a Paco con la palabra en la boca.
Al poco, Paco Penas recoge sus cosas y es trasladado a un cuarto en cuya puerta hay un cartel que pone "AISLAMIENTO DE CONTACTO". Justo antes de abrir la puerta, inspira profundamente temiendo que su libertad cada vez está viéndose más reducida en espacio y tiempo. La sensación de claustrofobia va en aumento.
Zé Manué se acerca a Paco e intenta consolarlo...
Amigasho, zeguro quezo nosná, yo haze tiempo cuando era un chavea tambien tenia bisho en er culo, ¿zabusté?, ademá macuerdo que me picaba una jartá, y yo venga rajcarme, y venga rajcarme, y ná que nozama quitaba. Mira, y me dió la mama un remedio de la güela Zunzión poniendome arcó de romero con no zé qué yerba en tor zerete ¿zabusté? ¿Y se te quitó?......po me paeze que no, pero cagá, parecía que cagaba eucalito, amigasho.

FIN DE LA PRIMERA PARTE DE "SESIÓN CLÍNICA: PACO PENAS"
SEGUNDA PARTE A PARTIR DE ENERO DE 2010.

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20 nov 09 LA BANDEJA


La pequeña tregua que el destino reservó para el bueno de Paco Penas apenas duró 24 horas. Un día completo de sempiterna peregrinación al inodoro que contribuyó a erosionar aun más si cabe, la maltrecha fortaleza física y mental de nuestro desolado protagonista.
Si no era suficiente con las evacuaciones interminables, para colmo de males el Chori no cedía en su irritante empeño en sacar de sus casillas a Paco con comentarios soeces y faltos de tacto, en un despreciable ejercicio de "acoso y derribo" a la moral ajena.
Finalmente el segundo intento fue el definitivo, y la prueba se realizó con éxito y aunque traumatizado por la desagradable experiencia de pasar por Endoscopia, Paco respiró aliviado.
Cansado, derrotado, hundido, agraviado, humillado,...y por último hambriento como hacía tiempo que no se sentía, por fin se sumergió en las profundidades de sus sábanas blancas y descansó algo.
Muchas horas con una triste dieta líquida lo habían terminado de dejar apenas con las limitadas fuerzas que te permiten soportar los párpados abiertos, y así fue como Paco esperó con ansia desmesurada la llegada de un almuerzo, del que no había podido disfrutar porque durante el reparto de bandejas de comida, se encontraba pasando "las de Caín" con el endoscopista.
Pero es una muy sana costumbre la de Medicina Interna (y el resto de unidades hospitalarias, en general) la de enviar de vuelta la bandeja a Cocina, y reclamarla posteriormente cuando el enfermo está de vuelta en su cama; de esta manera, la comida no llega fría a los desconsolados jugos gástricos de los pacientes.
Y así fue como, tras la vuelta de Paco a su lecho, una de las enfermeras telefoneó a Cocina, solicitando la bandeja de nuestro protagonista para que pudiese disfrutar de un merecido ágape.
Paco comienza a tener unos ligeros ruidos intestinales con molestias difusas. Una especie de "desazón" extraña, que lo empujan tímidamente a caminar de nuevo hacia el WC.
Una intensa y nauseabunda diarrea le obligan a permanecer unos minutos en el cuarto de baño.
Finalmente, vuelve a la cama.
Zé Manué("el Chori") sonríe con maldad y aunque por un momento parece que va a volver "a la carga", se queda mirando a Paco sin parpadear...parece que hasta él mismo está cansado de hacer chistes con el mismo tema.
A los tres minutos, Paco vuelve a entrar en el servicio con urgencia pero esta vez se ve obligado a quedarse un largo rato.
En ese tiempo, una pinche con bastantes prisas y algo atolondrada en su proceder, se precipita hacia el mostrador de enfermería con cara de pocos amigos, como si el hecho de portar una bandeja en sus manos y subir a la tercera planta (en ascensor, todo sea dicho) supusiera una afrenta a los derechos adquiridos en los últimos 150 años por todo trabajador en su jornada laboral.
Tras preguntar con aire de "quien puñetas me ha llamado para subir esta bandeja", una auxiliar le indica que es para la 305.
Cuando le van a indicar que es para el de la cama de enmedio, la pinche hace unos segundos que ha dejado a la auxiliar con la palabra en la boca, y se encamina con un andar entre malhumorado y enrabietado, bandeja en mano.
Paco permanece encerrado a su pesar en el WC, tirando de la cadena de tres en tres minutos sin poder abandonar su "trono".
La pinche, que entra en la habitación como un miura en toriles y solo le falta bufar y escarbar con uno de sus pies en el suelo, pregunta
¿Para quién es esta bandeja?
Pa mí......responde desde el fondo de la habitación Zé Manué.
Y la pinche ni corta ni perezosa, le planta la bandeja enfrente al esquelético Chori que abre los ojos al punto de parecer que se salen de sus órbitas.
En ese momento, la pinche repara en que hay una bandeja vacía junto al Chori
¿Y esa bandeja?
Eza é de mi amigasho, que ejtá en el zirvisio, ¿zabusté?....ej que za la comío con musha janzia y la zentao como uná patán logüevo, y allistá rilándoze vivo, ¿zabusté?
Satisfecha con la explicación, la pinche se da media vuelta y abandona la planta.
Zé Manué da buena cuenta de la bandeja de Paco, mientras éste intenta calmar sus alborotados movimientos intestinales.
Cuando consigue salir del WC, el Chori hace un rato que ha terminado de comer y apoya una de sus manos en un abultado abdomen, poco acostumbrado a semejante festín.
Paco espera pacientemente unos minutos, pero al ver que ha pasado más de media hora se dirije al mostrador de enfermería.
Perdone, ¿sabe usted si hay algún problema con la comida?....¿cómo que con la comida?....sí, es que llevo una rato esperando y no me han traído todavía el almuerzo....¿cómo que no? pero si ha estado aquí la pinche con la bandeja ¿alguien sabe dónde está la bandeja de comida del 5-2??
El personal rebusca por mil y un escondites...quizás no se llegó a enviar al destino correcto.
Finalmente alguien se acerca a la habitación y ve las tres bandejas. La cercanía de dos de ellas al cuerpo del Chori le delatan y éste, en vez de improvisar alguna de sus absurdas ocurrencias, se ríe a carcajada limpia.
Una enfermera vuelve a llamar a Cocina....Sí, mira te llamo de Medicina Interna...es que antes me habéis traído una bandeja, del 305-2....sí.....es que por equivocación se le ha puesto al paciente de al lado, y se la ha comido.....sí....hija, pues necesito que me subáis otra.....no voy a dejar al pobre hombre sin comer, ¿no?......venga
Pocos minutos más tarde vuelve a aparecer la "pinche bufadora" dándo enérgicos pisotones a medida que avanza hacia el mostrador con otra bandeja en la mano.
La bandeja......a la 305, la cama de enmedio......a ver si nos aclaramos....a ver si escuchamos antes de salir disparada a la habitación.....el cruce de comentarios y de miradas recuerda a los duelos de los Western de John Wayne. Mentalmente unos y otros recurren al amplio catálogo de mierdas pasadas para arrojarlas a la cara del contrincante, y bien es sabido que dicho catálogo es amplio. No en vano, determinadas pinches de Cocina pertenecen a un oscuro subgrupo de personajes extremadamente quisquillosas con los temas de las comidas, hasta el punto de rayar en lo absurdo, lo demencial, lo surrealista, lo esquizofrénico.....algo parecido a Gollum y el Anillo Único......¡¡¡esssss mííííoooooo.....miiiii teeessssssooooooroooooooo.!!!
La pinche decide que es mal momento para ponerse farruca porque está en minoría y no tiene razón ni tiempo para discutir, así que lleva la bandeja a la habitación plantándola de mala gana frente a Paco. Con los brazos en jarra, se vuelve hacia el Chori en actitud vengativa, diciendo
Te habrás quedado a gusto....a lo que Zé Manué responde torciendo el gesto... Mayormente, zí zeñorita....pero con un colacaíto me quedaba rey, ¿zabusté?

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13 nov 09 PACO WC


Después de la "húmeda" madrugada en la 305, a nuestro querido protagonista Paco Penas apenas le quedaban fuerzas ni ganas para afrontar un nuevo y desmoralizador día entre las vetustas paredes de Medicina Interna.

La cadena de desgracias y sucesos extraños acaecidos sobre la persona de Paco, podría plantear a los más avezados investigadores de lo paranormal un nuevo enigma, al que dedicar con tesón y dedicación exhaustiva, todo un programa monográfico de "Cuarto Milenio".
Posiblemente el mismísimo Iker Jiménez acudiría sin pensarlo a esa tercera planta del Hospital para conocer in situ al hombre más castigado por las maldiciones en los últimos días.
El caso es que Paco Penas empezaba a asumir su desgraciada existencia en la unidad, no sin cierto aire de conformismo y estoicismo, lo cual no dejaba de ser un hecho verdaderamente admirable para el personal de planta.

Si hacía unos días la llegada de una nueva jornada suponía un aumento de su ansiedad ante el tipo de suceso que le tocaría padecer, ahora sin embargo Paco daba por hecho que "algo" nuevo le pasaría en el nuevo día.
Y así transcurrió una mañana, en la que por fin le confirmaron que la dichosa prueba que se le había pedido, se realizaría en breve.
A los cambios de dieta acostumbrados para este tipo de praxis, se añadió el día antes la nauseabunda experiencia de tener que ingerir una sustancia acuosa, transparente pero de sabor horrible que le provocaban intensas arcadas.

A mediados de la tarde, Paco Penas empezó a acudir con urgencia al WC cada pocos minutos para evacuar de forma espectacular una vez tras otra.
Amigasho, tiene la barriguita mala??...le preguntaba con sorna y algo de mala leche el Chori.
Amigasho, le pido a la mushasha una mentita poleo, ja-ja-ja........

Las idas y venidas de Paco al baño, aderezadas con la socarronería de los comentarios de su nuevo compañero de habitación, no hacían sino minar la moral de nuestro protagonista que empezaba a sentir como el escozor en su esfínter anal se volvía insufrible.
Amigasho....quiere un poquito de yelo pal culo??..ja-ja-ja.......
Sin perder las buenas formas y la exquisita educación que recibió desde pequeño en su hogar, Paco negaba sutilmente con la mano, como quitando importancia a las molestias que sentía, aunque por dentro sentía como si el mismísimo infierno con Lucifer al frente se hubiera introducido en apenas unos cuantos centímetros cuadrados de intestino. La percepción de calor sofocante en la zona, acompañado de la sensación punzante de decenas de agujas, hacía que Paco Penas se planteara el hecho de acudir nuevamente al WC, pues la tortura evacuatoria era superior al alivio intestinal posterior.

Amigasho, le pido a la mushasha unos porvito de tarco??, ja-ja-ja....

Cuando el celador vino a recogerlo para llevarlo a Endoscopia, Paco Penas se felicitó por perder de vista aunque fuera unos minutos al Chori y sus bromas de mal gusto. Quería que el mal rato pasara lo antes posible, y poder descansar por fin de tanto maltrato digestivo.
Llegó el momento de la verdad. Paco Penas observaba sobre una mesa un tubo de un dedo de grosor y de bastante longitud, y sintió escalofríos de pensar que semejante "boa constrictor", en breves segundos camparía a sus anchas dentro de su cuerpo.
Bájese los pantalones....la seca frase, casi escupida a la cara de Paco Penas sonó en el aire como el anuncio de una sentencia de muerte.

Allí estaba Paco. Perdida totalmente su ya de por sí anulada dignidad, en cueros y esperando a que un desconocido le metiera "más de medio metro" de tubo por detrás.
La sensación de indefensión era notable, y producto de la vergüenza, apenas si podía levantar la vista del suelo.....
Vaya por Dios.....dice el endoscopista......¿pasa algo?.....se nos ha vuelto a estropear el maldito cacharro este......
¿cómo?.......lo que oye........
Paco Penas suspiró aliviado en un primer momento, auque luego reparó en que sólo se trataba de un "aplazamiento de la ejecución", por lo que abatido, volvió a sentarse en la silla de ruedas que empujaba el celador.

Nada más llegar a la planta una enfermera le pregunta.....Francisco, ¿ya le han hecho la prueba?....a lo que contesta el celador....Se ha estropeao el cacharro....en ese momento suena el teléfono y contesta la enfermera..
Medicina Interna.....si........si......de acuerdo......pero eso ya es seguro, ¿no?....vale, de acuerdo....
Cuelga el teléfono y se dirije a Paco...
Mañana te hacen la colono.....¿seguro?¿estará arreglada la máquina?....eso me han dicho los de abajo, así que hoy vamos a seguir con la preparación.....
24 horas más de tortura se presentan ante Paco, que está al borde de las lágrimas de pensar en tener que volver a pasar por la misma experiencia una vez más.
Ya se lo decía Don Anselmo poco antes de morir, en uno de sus últimos e intermitentes ingresos..."no sé si es peor el interés que tienen estos "batas blancas" en verme por dentro, o la necesidad de volver a mirarme por el mismo agujero una y otra vez...¿es que no se creen lo que vieron a la primera?"..........verdades como puños, Don Anselmo.



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06 nov 09 TEMPORAL DE LEVANTE (ENTRE PALMAS Y ALEGRÍA)


Negros nubarrones sobre la atormentada mente de nuestro querido Paco Penas, que apenas acababa de salir de un atolladero para encontrarse de bruces con un nuevo obstáculo en su ya frágil serenidad, que por otra parte ya había dado suficientes muestras durante todos estos días de estar hecha a prueba de bombas.
Es irónico como un personaje como Basilio, ese decrépito, enfermizo, anoréxico y descerebrado anciano que atormentó a nuestro protagonista durante sus primeros momentos desde su ingreso, se había convertido de la noche a la mañana, en la única compañía "deseable" de la 305.
Habían bastado unas horas para que Zé Manué el "Chori", el hijo de la Fen-nanda, se hubiera hecho acreedor del desprecio, asco y (por qué no decirlo) miedo de Paco; Basilio no era más que un angelito al lado de aquél aprendiz de Atila, que en una sola tarde puso en jaque a todo el personal de la planta.
El "incidente de las pastillas" se cerró con una enfermera desconfiada, un Paco Penas incrédulo ante lo que había presenciado, y un importante "colocón" de Zé Manué, aunque nadie diría tal cosa, pues se mantenía sentado en el sillón, con la mirada perdida y sin pestañear.....quizás es que estaba en estado permanente de "colocón".
La ventana de la habitación, siseó con fuerza y fue entonces cuando Paco Penas reparó en que los negros nubarrones que se cernían sobre su cabeza, tenían su respuesta en el exterior.
El cielo completamente rojo, amenazaba con descargar una tromba importante de agua; el viento empezaba a soplar con insistencia, enérgicamente, como queriendo zarandear los cimientos de aquél edificio que se había convertido en cárcel y sala de tortura a la vez, en gabinete de psiquiatría y laboratorio de experimentación,.....todo un crisol de despropósitos encadenados que no hacían sino desmembrar la entereza de Paco.
"No estaría de más que este temporal arrancara de cuajo este maldito hospital....", pensó.
Y para una vez que habló en voz alta, Dios accede a conceder su deseo....o al menos dió esa impresión.
El temporal aumenta por momentos su agresividad y azota sin piedad los cristales de las ventanas, que reciben grandes cantidades de agua.
A la vista de la situación, y tras mirar fugazmente el reloj Viceroy que adornaba su muñeca, Paco Penas decide irse a la cama y descansar para que la noche pase rápidamente y amanezca un nuevo y esperanzador día.
Con el ruido de fondo de truenos, y el relampagueo de los rayos reflejándose en las paredes de la habitación, Paco comienza a quedarse profundamente dormido, pues al contrario que mucha gente, nuestro protagonista solía relajarse con el sonido del furor de la tormenta.
Pero parece que el destino ha decidido desde hace tiempo, que el momento de duermevela de Paco sea el elegido para el estallido de sus últimas desgracias.
De repente, siente como las sábanas que lo cubren se echan abajo descubriéndolo parcialmente, y alguien lo empuja hacia el otro lado de la cama.
Amigasho, éshate a un laíto que no cabo
si, claro, claro..., responde Paco medio dormido, dándose la vuelta y cerrando nuevamente los ojos.......................................................................................un momento.................................................
Paco abre los ojos, y lleva una de sus manos hacia atrás palpando el cuerpo que reposa a su lado, como queriendo cersiorarse de que, efectivamente, no se trata de un sueño.
Las curtidas manos de Paco tocan un cuerpo huesudo que le resulta familiar....
Ja-ja-ja.....¿questasiendoooo??? ¿ta puesto cashondo, amigasho??? Oye, camí no me gujtan ejta cosa.....a mi no me gujta er mariconeo, amigasho, deha ya de metem-me mano....
Paco Penas se sienta súbitamente en la cama
Pero ¿qué haces en mi cama? Largo de aquí.... Tranqui, tranqui, amigasho, que no hay que ponerze azin, que yo vengo duna familia desente y humirde, zemo gente zivilizá karreglamo laj coza converzionando zin llegá a la violensia...
¿Pero se puede saber que haces en mi cama? vete a la tuya.... Ozea, yo laría con musho gujto, amigasho, que no ej que yo zea un azaltador de cama, ni ná por el ejtilo, ni ej que yo zea moserzuá o como ze diga, aunque yo eza coza laj rejpeto que cada cuá haze con zu culo lo que cree conviente, ¿zabusté?..... Que te vayas a tu camaaaa..... Güeno, güeno, no haze farta que me grite, que zoy yonqui pero no zordo, pero ej que no pueo meterme en la cama, porque ejtá mojá
¿Cómo?......ozea, no ej porque yo ejté shungo de la póstuma ni tenga er muelle floho, ni ná de ezo, ¿zabusté?, ej que ze mestá lloviendo er techo enzima, amigasho.
Cuando Paco Penas enciende la luz, comprueba que el Chori (por una vez en su vida) dice la verdad.
La ventana, la pared y el techo anexos a la ventana se encuentran empapados en agua. Unas goteras que dejan en pañales las cataratas de Iguazú, amenazan con provocar el hundimiento del Hospital cual Titanic del siglo XXI....¿pero cómo es posible esto en un hospital, por Dios?....
Paco Penas llama al timbre, y tras cuatro sonidos de llamada, un enfermero aparece en la habitación.....¿qué desea?....que se nos viene encima la lluvia, oiga.....ostiiiiiiiiaaaaa, pues si que hay agua, pero espérese un momento....
El enfermero se va unos segundos y vuelve con un mango de hierro en la mano......eso es que no estaba bien cerrada la ventana, ahora mismo la pongo bien.....
El muchacho coloca el mango, pero en vez de cerrar, abre más la ventana....una repentina racha de viento la abre de par en par, permitiendo que la furia del viento y la lluvia entren casi hasta la mitad del pasillo.
Atropelladamente y no sin dificultad, el enfermero consigue empujar las hojas de la ventana y cerrar con el mango de hierro. Parece como si todos hayan estado expuestos a una ducha durante un par de minutos.
No se preocupen que ahora mismo traemos ropa limpia y arreglamos las camas....
Paco Penas permanece inmóvil en el centro de la habitación, con los brazos en cruz separados del cuerpo, dejando que el agua gotee por la manga de la blusa y forme un pequeño charco en el suelo. Mira las palmas de sus manos, húmedas, congeladas y pálidas del frío y se pregunta en qué momento enojó a Dios tanto como para que le castigara de aquella manera.
Una mano coje la parte baja de la blusa de Paco y le da dos pequeños tirones hacia abajo. Es Basilio, un Basilio cómicamente "duchado" por el temporal, y que ahora está despierto.
¿Qué pasa Basilio?, pregunta Paco......
Tengo sed, responde el anciano....a lo que añade Zé Manué.......po no zerá por farta dagua, cohone....

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29 oct 09 ZEÑORITA, ZEÑORITA….


El televisor de la habitación 305, no paraba de vomitar imágenes de programas del corazón que Paco Penas no veía, pero prefería tener encendido el aparato porque la conversación con sus compañeros no le resultaba precisamente atrayente. Por un lado, Basilio parecía haber caído en un sueño eterno, y abandonó los desgarradores gritos de "Antoniaaaaaaaaaaaa", por unos ronquidos nasales profundos; del otro lado, Zé Manué.....¡qué decir de este personaje!.....un hombre perdido en un pijama. A través del cuello de la blusa le asomaba un hombro que amenazaba constantemente con salir al exterior burlando la estrechez de la prenda. En cuanto al pantalón, en cada uno de los huecos reservados para las piernas, podrían caber perfectamente las dos.
Desde que Zé Manué llegó a la habitación, se limitó a estar sentado en el sillón oteando al infinito sin parpadear, con la mirada perdida, y la boca ligeramente entreabierta...parecía como si el organismo le obligara a limitar el gasto de energía al mínimo posible.
El único movimiento que realizó durante el resto de la tarde, fue el necesario para acercar la mano al timbre y llamar al personal...algo que se convirtió en su entretenimiento básico el resto del día.

Zeñorita, zeñorita, me puedo tomá un sumo?.....Ahora mismo te lo traigo, espera un poco que estamos dando el relevo....vale, vale, usté perdone zeñorita.

A los dos minutos, vuelta a llamar.
Zeñorita, zeñorita, habéi llamao a la Chana?.....¿y quién es la Chana?.....Mi mujé, zeñorita....ahora llamanos a observación para ver si la han llamado....vale, grasia zeñorita, usté perdone zeñorita...
Tres minutos más tarde, misma historia.
Zeñorita, zeñorita qué hora é?....chiquillo, ¿tú te crees que puedes llamar para eso? Son las diez y cinco y estamos dando el relevo, deja el timbre quietecito...usté perdone zeñorita..

A las diez y diez, suena el timbre de la 305...¿¿¿Otra vez???...
Zeñorita, zeñorita, hoy é jueve, verdá?......sí, Jose Manuel, es jueves, ¿para eso llamas?....Noooo, ej que mecho un lío, zeñorita, que me creía que ya era lune....anda, anda, ¿ya vale no? Quédate un rato tranquilito....perdone zeñorita....

Cinco minutos más tarde, timbrazo.
Zeñorita, zeñorita, me puedo tomá argo pa dormí?....todavía es temprano, dentro de un rato viene una muchacha repartiendo infusiones y te da la pastilla....vale, usté perdone zeñorita, ej que yo zufro de nervio ¿zabusté? Ej que me pongo mu malo, aquí ya me conose tor mundo, la dortora ¿como ze llama? zi, una con loj pelo largo, con gafita, zi, que lleva la bata blanca......aqui todos llevan bata blanca José Manuel....(se queda pensando)....¿zi? Ah, pontonse lo mismo é un dortó......mira Jose Manuel, que tengo cosas que hacer. Luego te traen la pastilla...vale, vale, vale, usté perdone zeñorita.

Rozando las diez y media, Zé Manué aprieta de nuevo el botón rojo...
Zeñorita, zeñorita, me arfircio, zeñorita ¿me puede poné er sígeno?....anda sí, pero deja ya el timbre quieto un rato, o te lo quito....no, por favó, zeñorita, no me lo quite, de verdá que ya no vi a llamá maj nunca, zeñorita, ze lo juro por mi mare, por mi pare quen pá dejcanse, por mi Chana y por mi niño Zé.....A ver si es verdad....zi, zi, ze lo uro por mij muerto, zeñorita, me castigue undivé y ze me caigan los sacai a cacho, zeñorita.....

Llega el momento de las infusiones. Basilio está empezando a despertar, así que la auxiliar deja el vasito con su pastilla para dársela más tarde. Mientras sigue con el reparto en la habitación...
¿Que vas a querer Jose Manuel?...Zeñorita, yo quiero un café con leshe....aquí no hay café. Infusión, leche, zumo.....pooooo, un cola cao, zeñorita.....un momentito, aquí lo tienes....¿me da otro zobre de cola cao, zeñorita? Ej que yo zufro de loj nervio ¿zabusté? La Chana me pone ziete cuchará de cola cao pol la noshe, porque parece como cualmente me relaha y me queo tranquilo hastar día ziguiente que me toca la metadona ¿zabusté?....aqui tienes, dos sobres.....musha grasia, zeñorita, é usté mu amable, undivé ze lo pague a usté con musha zalú pa usté, pa zu marío y zuzijo, zeñorita.....vale, vale. Toma la pastillita....Musha grasia, zeñorita,....uuuuu....esto é mu flojo pa mí, zeñorita, ze lo digo porque yo zufro de loj nervio ¿zabusté? Tonse yo en mi casa me tomo laj tranqui de tré en tré ¿zabusté? como zi fueran lacazito, zeñorita, porque aqui me conose tor mundo, yo zoy er Chori, ¿zabusté? el hijo de la Fen-nanda, y yo no me vi a queá dormío con esta pajtilla, ze lo digo porque endespué no vi a podé de dormí y ezo no pué zé porque yo ej que zufro de loj nervio ¿zabusté?....QUE SÍ, QUE SÍ, QUE AHORA HABLO CON TU ENFERMEEERAAAA.....vale, vale, zeñorita, mu amable, zeñorita, usté perdone zeñorita....

Mientras la auxiliar va a hablar con la enfermera, el Chori se levanta súbita y rápidamente del sillón, agarra el vasito con la pastilla para dormir de Basilio y la engulle con inusitada velocidad, volviendo en un santiamén a su sillón, adoptando de nuevo su posición habitual.
Tras el mostrador del control, la enfermera llama al Internista de guardia para preguntarle qué pastilla le dan a Zé Manué....
Aquí tienes, Jose Manuel....musha grasia, zeñorita, undivé ze lo pague a usté y a zu familia con musha zalú y mushoj caudale pa compral-le a zuzijo to lo que elloj pidan pa que ze lo echen los reye mago, zeñorita.
Cuando se va la auxiliar, aprovechando un momento de descuido de Paco Penas, el Chori repite la misma operación y se toma la pastilla de nuestro protagonista.
¿Y la pastilla?....no zé, amigacho, me paeze que ze la caío ar zuelo, la visto roando....Paco Penas se agacha a buscar la dichosa pastilla, pero no la encuentra, y continúa su búsqueda durante unos minutos en los que el Chori marea la perdiz de manera espectacular, indicando a Paco montones de sitios donde rastrear.
Vuelve la auxiliar dispuesta a darle la pastilla a Basilio y se sorprende al no encontrar el comprimido ni el vaso que lo guardaba.
¿Y el vaso que puse aquí?....noo, zeñorita. Al agüelo no la puejto pajtilla....me la dao a mi, y al amigacho que za la caío....bueno, bueno, no busques más Francisco yo te traigo otra....
Al rato aparece con la pastilla de Basilio y la de Paco.
El timbre suena, y la auxiliar acude a apagarlo, momento en que el Chori vuelve a moverse como un guepardo para ingerir la pastilla de Basilio, ante la mirada atónita de Paco Penas.
¿oye, habéis llamado aquí?.....uuuuu, usté perdone, zeñorita, ej que mequivocao, quería sendé la lú ¿zabusté?....¿y la pastilla de Basilio?...ha venío una zeñorita azí vestía comusté y se la dao....¿no te la habrás tomado tú, verdad?.....Yoooooooooooooo, que va, que dize, zeñorita, no diga usté ezo, que yo zoy una perzona honrá, zinzilla, trabajaora, un currante, ¿zabusté? Le uro por mij muerto, por undivé y por maría zantizima de la zunzión que yo no zé ondestá la pajtilla, ze lo uro por mizijo, er Zé y la Yaquelín que me muera aquimijmo de una coza mu mala que me entre en un momento y por mi Chana de mi entretela, ze lo uro por lo má zagrao y por er difunto de mi pare quenpá dejcanze, zeñorita, me cajtigue undivé zin podé cagá duro zei año, zeñorita.
Y así la auxiliar volvió para darle la pastilla (esta vez sin dejar de mirar de reojo a Zé Manué) a Basilio.
Paco Penas decidió no contar el incidente a la auxiliar, en parte admirado por la inteligencia y por la picaresca de su nuevo compañero de habitación, y en parte medio acongojado porque el Chori en cuestión demostraba ser mucho más peligroso de lo que parecía....y mejor no buscarse nuevos problemas.
Ya lo decia su padre Anselmo...."no metas la mano en el plato ajeno, que cuando te vengas a dar cuenta, algún hijoeputa se te ha comido hasta el sobaco".....Don Anselmo, genio y figura....

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