Demora Diagnóstica y Terapéutica en Cáncer
Las localizaciones tumorales más frecuentes en España (excluyendo el cáncer de piel no melanoma) son: colorectal, próstata y vejiga en hombres y, en mujeres, mama, colorrectal, útero, ovario y estómago. Cada año se estima que se diagnostican en nuestro país* unos 162.000 casos nuevos de cáncer (excluyendo el cáncer de piel no melanoma), de los que 25.600 corresponden a tumores colorrectales, los más frecuentes en términos absolutos. El siguiente en orden de frecuencia es el cáncer de pulmón, con 18.800 casos nuevos, seguido del cáncer de mama, en mujeres, con 15.979 casos. Cuando se compara la incidencia de cáncer en nuestro país con la de otros países de nuestro entorno, España presenta, en hombres, unas tasas ajustadas superiores a las del promedio de la Unión Europea, lo que se debe principalmente a la elevada incidencia de cáncer de laringe y de vejiga. En mujeres, en cambio, las tasas de incidencia españolas están por debajo de la media europea. Los Registros de Cáncer poblacionales de nuestro país indican que la incidencia de cáncer está incrementándose de manera importante.
La supervivencia a los 5 años es variable según el tipo de tumor. Es elevada para los cánceres de mama, cuello de útero o endometrio en las mujeres, para los de próstata en hombres y para los de vejiga urinaria, linfoma de Hodgkin o melanoma en ambos. En cambio, es inferior al 30% en los cánceres de pulmón, esófago, sistema nervioso y estómago. La peor supervivencia corresponde a los tumores de hígado y páncreas, para los que la probabilidad de sobrevivir a los 5 años es inferior al 10%. Se ha constatado que la supervivencia relativa en nuestro país es similar a la de los países europeos.
El tiempo que transcurre desde que una persona presenta síntomas hasta que es diagnosticada de un cáncer (o hasta que recibe tratamiento por el mismo) recibe el nombre de demora diagnóstica (o terapéutica). De manera intuitiva, parece que cuanto mayor sea la demora diagnóstica, más avanzado será el estadio en el que se diagnostica el cáncer y, por tanto, peor la supervivencia.-
Este axioma se cumple en algunos casos, como por ejemplo el cáncer de mama, mientras que en otros, como el colorectal, hay estudios que paradójicamente sugiere n lo contrario, es decir, que una mayor demora se asocia a un estadio menos avanzado y a una mejor supervivencia. Este hecho se ha atribuido a la heterogeneidad en el comportamiento biológico de estos tumores que se esconde tras la clasificación de los pacientes en función de la demora. Así, parece que el grupo de pacientes con interv alos de demora largos incluiría tanto aquellos con tumores medianamente o muy agresivos que han tardado en consultar porque sospechan que tienen un proceso maligno o porque tienen otros problemas más acuciantes, como pacientes con tumores muy poco agresivos que simplemente no han presentado síntomas. Por otra parte, el gru p o de pacientes con intervalos de demora cortos incluiría tanto pacientes con tumore s poco o moderadamente agresivos pero que están muy preocupados por su estado de salud y consultan al médico ante cualquier anomalía, como otros con tumores muy a g resivos. Sin embargo, los cánceres de mama también son heterogéneos en cuanto a su agresividad, por lo que no se explica porqué en este caso la reducción de la demora conlleva una mejor supervivencia. En cualquier caso, parece que sería conveniente tener en cuenta el grado de agresividad del tumor al estudiar la demora.

